Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1989/05/29 00:00

"AL DENTE"

En el tratamiento de los problemas de encias pronto habrá una alternativa menos dolorosa, aun para el bolsillo.

"AL DENTE"

Aunque muchos consideran que la odontología de hoy es la misma de hace unos años, la misma fresa, el mismo sonido, los mismos olores y los mismos dolores, ahora hay algo verdaderamente revolucionario. Se trata de nuevos tratamientos para las enfermedades peridontales que se están estudiando en los Estados Unidos. Este tipo de enfermedades se ha vuelto tan común, que algunos especialistas aseguran que han desplazado las caries como el problema dental más frecuente. Hasta ahora los problemas peridontales se habían tratado por medio de terapias de limpieza y en algunos casos con cirugia menor. Pero todo parece indicar que pronto habrá una alternativa menos dolorosa y menos costosa.

Las enfermedades peridontales consisten en una inflamación crónica de las encías, acompañada de la destrucción del hueso de la mandibula y de los tejidos que anclan los dientes a las encías, y es causada por las bacterias y la placa que éstas producen. Durante años los odontólogos han tratado de encontrar una solución más sencilla. Ahora la han encontrado. "Los nuevos descubrimientos causaron una revolución similar a la que el fluoruro causó hace unos años", asegura el doctor Harold Loe, del Instituto Nacional de Odontología de Estados Unidos.

Tal como sucede con la mayoria de enfermedades dentales, a la hora de tratar los problemas peridontales, lo más importante es detectarlos a tiempo. Sin embargo, esto no es tan sencillo, ya que inicialmente no se presenta ningun sintoma, hasta que las encías empiezan a sangrar y entonces ya es demasiado tarde. Según parece, pronto habrá un examen eficaz y sencillo que consiste en examinar el fluido que rodea las encías para analizar los niveles de prostaglandina, una hormona que se cree contribuye a la pérdida de huesos y tejidos. El nivel de ésta puede demostrar qué tan avanzada está la enfermedad, y puede ayudar a determinar el tipo de tratamiento que se requiere. El examen, aseguran los investigadores, estará muy pronto al alcance de todas las personas, no causa ningun dolor y su precio será muy bajo.

Una vez que el dentista haya diagnosticado la enfermedad, tendrá varias alternativas para su tratamiento.
En la Universidad de Nueva York en Stony Brook, por ejemplo, se está trabajando en una droga que aunque ha sido recetada durante muchos años, nunca antes se había utilizado de esta manera: la tetraciclina. Un antibiotico usado para tratar infecciones, pero que presenta un gran inconveniente ya que los pacientes desarrollan con frecuencia resistencia a la droga. Los científicos han encontrado que no son las propiedades antibióticas lo que cura la enfermedad peridontal sino más bien la habilidad que esta droga tiene para inhibir la formación de la enzima colagenasa. Normalmente esta enzima tiene la importante función de desintegrar huesos y tejidos en varias partes del cuerpo, cuando es necesario. Pero en algunos casos, como en la enfermedad peridontal, tiene efectos muy perjudiciales para el organismo ya que destruye tejidos que son necesarios.
En la nueva variación de la tetraciclina, los agentes antibióticos de la droga son removidos precisamente para que los pacientes no desarrollen resistencia .

Además se está experimentando con otro tipo de drogas como la ibuprofeína. Se cree que este antiinflamatorio, utilizado comunmente para el dolor de enfermedades como la artritis, puede inhibir la producción de la hormona prostaglandina.

Otra de las investigaciones que aunque todavia no está concluida promete revolucionar la odontologia, consiste en el tratamiento que se le puede dar a los pacientes una vez que el hueso de la mandíbula ha sido afectado por la enfermedad peridontal.
Parece que utilizando varios factores del crecimiento, se puede regenerar parte del hueso perdido. Estos se utilizarian en casos extremos en los que la cirugía es necesaria y las drogas se aplicarían despues de la intervención quirurgica. Se cree que los factores logran "reclutar" varias celulas que juegan un papel importante en la formación del hueso, que se reunirían alrededor del área afectada. La semana pasada, en varios experimentos realizados con perros, se utilizaron estos factores extraídos de la sangre de los animales y se logro el crecimiento de los huesos.

Estas investigaciones pueden servir de consuelo para muchos; sin embargo, no dejan de poner de presente que también en el área de la salud dental, más vale prevenir ... -

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