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| 9/12/1988 12:00:00 AM

Amor y buen humor

El incremento en la venta de preservativos gracias al SIDA ha llevado a implementar nuevas campañas publicitarias.

El cambio ha sido notorio en todos los planos. Uno de los productos que ha experimentado un auge inmenso en los años recientes es el condón o preservativo. Odiado, pordebajeado hasta hace algún tiempo, resucitó de entre sus cenizas cuando el SIDA comenzó a hacer de las suyas. Lo cierto es que el restringido mercado que tenía a finales de los años 70 ha dado paso a cifras millonarias en el presente. En los Estados Unidos el negocio de los preservativos, que movía 250 mil dólares anuales a comienzos de los 80, actualmente alcanza cifras cercanas a los 10 millones de dólares. En el último año, una sola compañía, la CarterWallace, incrementó sus ventas en más del 100%, logrando vender 2.3 millones de dólares.
Sin embargo, el cambio más notorio no ha sido el de las ventas. El incremento en la demanda de condones ha llevado a una cerrada competencia entre las diferentes casas fabricantes de estos productos. Las cosas comenzaron cuando los publicistas encargados de promocionar el producto, se dieron cuenta de que la propaganda utilizada hasta el momento era demasiado solemne y buscaba crear pánico entre el público. La primera compañía en cambiar fue la AnsellAmericas, que hace 19 meses tenía como propaganda a una adusta mujer que decía: "Yo haré mucho por el amor, pero no estoy dispuesta a morir por él", para promocionar su marca Lifestyles. El gran cambio tuvo lugar un mes después, cuando la misma compañía lanzó al aire una cuña de televisión en la que un hombre, con capa y enmascarado, se acerca a un mostrador a preguntar por una cajita de condones. La encargada de atenderlo saluda al personaje con apariencia de fantasma y, luego de hacerle una broma sobre su apariencia, le aclara que no es necesario taparse la cara para comprarlos.
Para los publicistas y empresarios gringos, el condón debe ser tratado y promocionado como otro producto cualquiera de consumo masivo. La táctica del pánico, que fue utilizada hasta hace poco, dio paso a una nueva estrategia de mercadeo en la que el producto se ofrece en empaques llamativos y convencionales. La propaganda ya no hace referencia directa a enfermedades como el SIDA, y despoja al producto de cualquier solemnidad o temor. El éxito de esta campaña ha sido tan grande que ya se está pensando en lanzar promociones como la de "lleve tres y pague dos".
Además, la pugna entre las diferentes compañías ha llevado a que se introduzcan nuevas tácticas, como empaques especiales para que las mujeres no se sientan mal al comprar los preservativos de sus compañeros. Tal parece que, pese al pánico que produce el SIDA, los gringos prefieren la publicidad amable y divertida, a los sombríos anuncios premonitorios de hace pocos meses. "Nadie compra tristezas ni temores, por eso hay que vender alegría", como dicen los publicistas.-
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