Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1988/10/24 00:00

BALAS MAGICAS

Con anticuerpos monocionales, los científicos buscan evitar la muerte por septicemia.

BALAS MAGICAS

Cientos de miles de personas mueren anualmente en el mundo por su causa. Se trata de la septicemia, una condición causada por una infección bacterial adquirida generalmente en los hospitales. La infección es producida por un grupo de micro-organismos que se alojan en el tracto digestivo. Ocasionalmente, ingresan en el torrente sanguíneo, como resultado de una cirugía, heridas abdominales, quemaduras o catéteres contaminados insertados en las venas.
La enfermedad avanza en términos de horas. Las bacterias producen venenos, llamados endotoxinas, que son las que producen la septicemia, en la cual el paciente puede ver cómo sube intempestivamente su temperatura, aumenta su ritmo cardíaco y desciende la presión arterial. Las muertes por septicemia raramente se reportan como tales. Es más comun que la causa del deceso se anote como "complicación" o como la enfermedad que motivó la hospitalización.
El tratamiento convencional para la septicemia han sido los antibióticos. Sin embargo, con frecuencia no es suficiente para salvar a los pacientes, porque aunque los antibióticos matan las bacterias, las toxinas ya se encuentran en la sangre. Es más, en algunos casos, matar las bacterias puede agravar el problema, porque las bacterias se dividen y liberan todas las toxinas. Ante la ineficacia del tratamiento convencional y el gran numero de muertes por septicemia anualmente, hoy se adelantan investigaciones para desarrollar un tratamiento más eficaz a base de anticuerpos.
Los anticuerpos que quieren emplearse son llamados anticuerpos monoclonales. Se busca que obren sobre las toxinas dentro de la sangre y neutralicen su efecto.
Los anticuerpos son proteínas producidas por el organismo para detener las células invasoras y los microorganismos. Técnicas desarrolladas a mediados de los años 70 permiten la elaboración altamente específica y uniforme de anticuerpos, conocidos como monoclonales, que pueden ser producidos masivamente en ratones o cultivos de células. Los anticuerpos son producidos en grandes cantidades fusionando las células que originan anticuerpos específicos con células de rápido crecimiento.
Los científicos tienen la esperanza de que los monoclonales se conviertan en "balas mágicas" que se alojen en las células enfermas y que no ataquen a las células sanas. Actualmente en el mercado no hay sino una sola droga de anticuerpos monoclonales, la OKT-3, para reducir los problemas de rechazo de trasplantes de órganos. Pero existen dos compañías gringas luchando entre si por la producción de la droga que puede llegar a ser la salvación para los cientos de miles de pacientes de septicemia. TRATAMIENTO POTENCIAL
La gráfica ilustra cómo los anticuerpos monoclonales difieren de los antibióticos en el tratamiento de la infección.
La septicemia es causada cuando las bacterias que producen ciertos venenos conocidos como endotoxinas, invaden el torrente sanguíneo a través de una lesión dejada por una cirugía, quemaduras o cateteres contaminados. La infección, que generalmente se adquiere en los hospitales, puede causar shock o la muerte.
Los antibioticos son el tratamiento convencional. Pero aunque pueden matar las bacterias, algunas veces no se puede evitar el shock o la muerte, porque las toxinas ya han ingresado en el torrente sanguíneo. Además, cuando mueren las bacterias, se dividen y liberan más toxinas.
Los anticuerpos monoclonales, que son proteínas producidas por el organismo para atacar células invasoras y organismos, se están desarrollando mediante procesos de biotecnología para neutralizar el efecto de las endotoxinas.

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