Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2006/04/15 00:00

Corazón roto

Antonio Díaz estuvo a punto de morir porque el marcapasos que le hacía funcionar su corazón, falló. SEMANA cuenta la lucha de este hombre por sobrevivir.

Los pacientes como Antonio Díaz (foto) que tengan un marcapasos de la serie Sigma deben consultar a su médico

Antonio Díaz no es un hombre que se asuste con facilidad. Vivir con un aparato conectado al corazón le ha templado los nervios. Pero el pasado 9 de marzo, un sudor frío le recorrió la espalda cuando Alberto Negrete, un electrofisiólogo que preside la sociedad de cardiólogos de Occidente, exclamó al examinar su marcapasos: "¡Esto no puede ser!". El desconcierto de Negrete, que en 10 años de actividad ha puesto más de 2.000 marcapasos, surgió al ver que en el monitor titilaba una cifra increíble: 9.999 ohmios. "Un marcapasos trabaja normalmente entre 200 y 400 ohmios, su capacidad de reacción máxima, cuando el corazón se infarta, es de 2.500 ohmios; nunca vi algo igual", señaló el especialista. Ese mismo día le cambiaron el marcapasos a Díaz. En seis meses se sabrá si esa falla afectará su salud.

En octubre de 2002, Díaz recibió su primer marcapasos. Era un equipo marca Medtronic, muy recomendada por cardiólogos. El lunes pasado, Joaquín Azpilicueta, presidente para América Latina de esta compañía, llegó a Cali y se puso al frente del caso de Díaz, quien reclamaba la garantía del equipo. También exigía que la empresa hiciera pública la información sobre las fallas de 19 de los 28.000 marcapasos producidos bajo la serie Sigma entre 2002 y 2005, que salieron defectuosos. Según la firma, la aplicación de un disolvente durante la fabricación de los aparatos provocaría que estos se desconectaran de improviso. La empresa hizo efectiva la garantía y le ofrecieron "800 dólares por el susto", como lo expresó Díaz.

Según Azpilicueta, hasta el momento este es el único caso que se ha presentado en Colombia. Para el representante de Medtronic, lo que le pasó a Díaz hace parte de las estadísticas de esta gigantesca industria. "Las fallas en los dispositivos médicos, al igual que los medicamentos, se producen por la velocidad de innovación y por la presión de la misma sociedad, que requiere productos cada vez más avanzados para curar los males que la afectan", dijo Azpilicueta. Agregó que las dos terceras partes de sus productos no tienen más de dos años de haberse inventado.

Joaquín Azpilicueta y Antonio Díaz defienden causas distintas. Díaz lucha por su vida y las de otros tantos que llevan marcapasos defectuosos, Azpilicueta batalla para que una mala noticia no afecte el buen nombre de Medtronic, y evitar una oleada de pánico de incalculables proporciones. "Información errónea haría que miles de pacientes en todo el mundo busquen los servicios médicos para saber si sus equipos están bien, lo que llevaría al colapso de los sistemas de salud en varios países", explicó Azpilicueta a SEMANA.

"En noviembre de 2005 nos enteramos de que esto sucedía y seguimos el protocolo, que consiste en ubicar las personas con los marcapasos defectuosos a través de los distribuidores y los médicos que usan nuestros productos", señaló Azpilicueta. Los médicos caleños que trabajan con esta marca sólo recibieron el aviso en marzo de 2006. Azpilicueta recalcó que no todos los usuarios son dependientes totales del equipo y por eso sus vidas no están en riesgo inminente. Sin embargo, aunque las probabilidades son mínimas, estos existen. Por eso no se entiende que continúen vendiendo la serie defectuosa. "Vamos a vigilar de cerca a todos los pacientes que tienen un Sigma en su cuerpo", concluyó.

Pese a los argumentos esgrimidos por Medtronic, Antonio Díaz no está satisfecho, sobre todo después de su amarga experiencia. "Con una historia clínica como la mía, si me hubiera muerto, nadie habría pensado que fue por culpa del marcapasos. Esta es una industria en la que el porcentaje de quejas es muy bajo, ya que los clientes mueren antes de poder hacerlo, por eso deben ser más responsables con lo que ofrecen". A pesar del problema, el médico Negrete insiste en que los marcapasos son seguros. "No es fácil encontrar equipos electrónicos que puedan hacer lo mismo con tan bajo porcentaje de error", dice.

Al cierre de esta edición, el presidente de Medtronic para América Latina continuaba su gira por Colombia alertando a la comunidad médica sobre lo sucedido con sus marcapasos. Antonio Díaz busca otros pacientes para entablar una demanda contra Medtronic.

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