Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2003/02/16 00:00

El sexo débil

Contrario a lo que se creía, un estudio muestra que las mujeres están en mayor riesgo de infarto que los hombres.

Hace 15 dias la Asociación del Corazón de Estados Unidos hizo el anuncio de una noticia buena y otra mala. La buena favorece a los hombres y tiene que ver con que el número de ellos que mueren por infarto cada año ha disminuido de 510.000 a 440.000 en la últimas dos décadas, gracias a que existen mejores métodos para hacer los diagnósticos y a nuevas alternativas de tratamiento. La mala perjudica a las mujeres pues cada vez son más las que fallecen por fallas en el corazón. Expertos de la asociación han visto que de 490.000 casos se pasó a 510.000 en el mismo período. La semana pasada un nuevo estudio corroboró los datos anteriores. Se trata de una investigación hecha por la doctora Sharonne Hayes y publicado en la revista Women's Health Issues en el que se concluye que la primera causa de muerte en mujeres -al menos en la población norteamericana- son las enfermedades coronarias. Aún más, el estudio establece que cada año mueren más mujeres que hombres por problemas cardíacos. La revelación acaba con el mito generalizado de que son los miembros del sexo masculino quienes están en mayor riesgo de morir por fallas en el corazón.

Precisamente esta creencia es la culpable, según los expertos, de que ahora sean las mujeres las que tienen este órgano más vulnerable pues como tradicionalmente se ha creído que están fuera de peligro muchos médicos no ponen un énfasis especial en el corazón a la hora de hacer sus chequeos rutinarios. En efecto, la doctora Hayes, quien se desempeña como directora de la Mayo Women's Heart Clinic, encontró que las mujeres con enfermedad coronaria tienen menos probabilidades que los hombres de ser diagnosticadas en forma acertada y, obviamente, de recibir un tratamiento adecuado. Una encuesta realizada en 1999 ya había mostrado una tendencia en esta dirección al comprobar que solo 55 por ciento de los médicos consultados señalaron al corazón como un riesgo de salud de las mujeres mayores de 50 años.

La enfermedad coronaria es diferentes en los dos sexos. Las menores de 50 años no tienen riesgo. Difícilmente una mujer en esta etapa de la vida sufre un infarto pues se encuentra protegida por los estrógenos. Las que tienen mayor probabilidad de morir por un ataque cardíaco son las posmenopáusicas, que ya no cuentan con el escudo hormonal para evitar fallas en su corazón. A esta edad quedan expuestas inexplicablemente a mayor peligro que los hombres de ese mismo grupo. Las mujeres que fuman también tienen un riesgo mayor que los hombres a tener un infarto. La manera como se manifiesta el infarto además es diferente para cada sexo. Mientras algunas tienen los síntomas clásicos como dolor y opresión en el pecho, muchas otras sufren de mareos, náusea y presión en sus omoplatos.

La noticia buena para ambos géneros es que en general los infartos hoy son más fáciles de detectar y los tratamientos disponibles son más sencillos y ofrecen una mejor calidad de vida a quienes sobreviven a un ataque. Los expertos siguen insistiendo en que la prevención es la mejor manera de protegerse y esto implica hacerse exámenes periódicos de presión arterial y colesterol, dejar de fumar y hacer ejercicio.

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