Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1989/01/16 00:00

EN LOS PUROS HUESOS

Llega a Occidente tecnica soviética para alargar los huesos.

EN LOS PUROS HUESOS

Por accidente, desorden genético o enfermedad, algunas personas sufren el acortamiento de alguno o varios de sus huesos. Hasta hace poco, esa situación tenía pocas posibilidades de tratamiento. El método acostumbrado para alargar un hueso implicaba cortarlo e insertar en la brecha un trozo sacado de otra parte del cuerpo o proveniente de un donante. Sin embargo, ese procedimiento implica una operación traumática que, por otra parte, no es apropiada para todos los pacientes. En efecto, en algunas ocasiones el implante no logra soldarse con el hueso, y en otras, las más frecuentes, el tejido blando que rodea al hueso tiene dificultades para acomodar un alargamiento significativo.
Sin embargo, una técnica desarrollada hace 40 años en la Unión Soviética, pero conocida en Occidente sólo en la presente década, tiende a ser la respuesta mas efectiva de la ciencia médica para este tipo de problemas. Su base parece sencilla. Se trata de explotar la capacidad del hueso y los tejidos blandos, de crecer en respuesta a la tensión.
El procedimiento Ilizarov -llamado así por Gabriel Ilizarov, su precursor- comienza con una operación relativamente simple. Lo que el cirujano hace en primera instancia es insertar clavos flexibles en cada extremo del hueso. Los clavos son colocados de tal manera que siguen el radio del hueso y atraviesan los músculos hasta sobresalir de la pierna. Allí son conectados, como en una rueda de bicicleta, a dos anillos. Acto seguido, el cirujano hace una "muesca" alrededor del hueso entre los anillos. La incisión debe ser lo suficientemente profunda como para que el hueso se parta suavemente al aplicar presión en los extremos, pero no tanto como para que dañe la médula. El médico puede entonces aplicar gradualmente presión hacia afuera y con ello estirar el hueso hasta un centímetro cada 10 días. El aparato también puede enderezar huesos, en forma análoga; al efecto producido por los "frenillos" usados en ortodoncia.
Por supuesto, el procedimiento tiene sus inconvenientes, el principal de ellos las infecciones que pueden producirse en el sitio en que los clavos salen de la piel. Pero muchos médicos coinciden en que resulta menos traumático y más efectivo que el procedimiento convencional de implantes. Sobre la razón por la cual este avance se demoró tanto en llegar a Occidente un médico norteamericano comentó: "Se desarrolló en un pueblo aislado de Siberia, la literatura científica venía en ruso y, simplemente, parecía demasiado bueno como para ser verdad".

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