Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2003/12/15 00:00

Esponja de vida

Se acaba de aprobar en Colombia el primer producto para controlar hemorragias fuera de un hospital. En su desarrollo participó un colombiano.

QuikClot es una esponja mineral que, al aplicarse sobre la herida, extrae el agua de la sangre para que se concentren los factores coagulantes y de esta forma se pueda controlar la hemorragia.

En una rueda de prensa que Colin Powell concedió a los medios de comunicación hace un año para hablar sobre la guerra en el Golfo, un periodista de CNN le preguntó cuáles medidas estaban tomando para evitar la muerte de los soldados en Irak. El general no contestó con palabras. Simplemente sacó una bolsa blanca del bolsillo y la mostró a la audiencia. Lo que el general tenía en sus manos era una de los herramientas más revolucionarias para el control de las hemorragias masivas. Ha sido crucial en el tratamiento de heridos en la guerra contra Irak y podría ayudar a salvar muchas vidas en todo el mundo. Fue descubierta por el ingeniero Frank X. Hursey hace 10 años y desarrollada por Germán Arias, un científico colombiano que reside en Canadá.

El producto es una esponja mineral que se coloca en las heridas y tiene la capacidad de absorber todos los elementos en la sangre excepto los factores de coagulación. Al estar concentrados en un solo lugar se logra controlar mucho más rápido la pérdida de sangre. "No genera alergias ni rechazos y por ser estéril se puede dejar en la herida por varios días, en casos en los cuales el herido se encuentre lejos de un centro de asistencia médica", dice Arias.

La historia del invento parece digna de Ciro Sintornillos, el famoso personaje de los cuentos de Walt Disney. No sobra decir que fue por casualidad. Un buen día Hursey se cortó la mano mientras trabajaba en su laboratorio Onsite Gas System, una empresa que busca generar oxígeno a bajo costo. Accidentalmente la herida entró en contacto con materiales que se encontraban en ese momento en su mesa de experimentos. Como por arte de magia la hemorragia se detuvo pero no la curiosidad de científico de Hursey, quien de inmediato comenzó a explorar más acerca del fenómeno. La teoría quedó explicada, pero su descubrimiento tuvo que ser archivado debido a los altos costos que implicaría el desarrollo y comercialización de un producto semejante.

La oportunidad llegó después de la tragedia del 11 de septiembre y de la declaración de guerra contra el terrorismo por parte del gobierno de Estados Unidos. En ese entonces la Casa Blanca consideró de importancia nacional darle vida a esta idea y tomó la iniciativa de apoyar todos los estudios científicos requeridos para su aprobación. A Arias le correspondió la tarea de determinar todo lo relacionado con el empaque y el proceso de esterilización. Una vez superado este escollo se llevaron a cabo investigaciones en diferentes hospitales en las que se pudo demostrar la eficacia del producto: QuikClot lograba índices de supervivencia del ciento por ciento mientras que el tratamiento estándar sólo llegaba a 34 por ciento. Con esos resultados la aprobación del medicamento por parte de la FDA llegó en tiempo récord.

En un comienzo el medicamento era de uso exclusivo del ejército de Estados Unidos, pero hoy cuenta con la aprobación para ser comercializado en todo el mundo, incluso en Colombia, donde acaba de ser aprobado por el Invima. Hoy en día QuikClot es una herramienta indispensable para personas que por su trabajo deben atender heridas de trauma como las Fuerzas Armadas, Policía, Defensa Civil, bomberos y equipos de socorro. "En algunos países ya obligan a tener una de estas bolsas en un vehículo y en los botiquines de las empresas", dice Arias.

La gran ventaja es que lo puede aplicar cualquier persona sin entrenamiento médico, y aun el mismo herido. Esto lo hace muy importante en momentos en los que el tiempo es un factor de vida o muerte. En un país donde las cifras de trauma de guerra y accidentes son muy altas la utilidad del producto es enorme. El 50 por ciento de los heridos por trauma mueren por hemorragias sin control durante la media hora siguiente al incidente. "Si cada soldado en combate tiene una a su disposición es como si llevara su propio ángel de la guarda en una bolsa", dice Arias.

El QuikClot fue seleccionado por la revista Popular Science como uno de los 10 inventos más importantes de 2002. Y en la medida en que se vuelva una parte esencial del equipo de primeros auxilios de todas las personas permitirá ahorrar tiempo y dinero y, lo más importante, ayudará a salvar muchas vidas.

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