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| 10/9/1989 12:00:00 AM

GLASNOST LOCURA

Dejó de utilizarse con fines políticos y recuperó su credibilidad profesional a nivel mundial.

Lo mismo que otras actividades dentro de la Unión Soviética, la siquiatría ha sufrido los efectos del glasnost, es decir, esta evolucionando de tal modo que los siquiatras de ese pais están a punto de ser admitidos en la Asociación Siquiátrica Mundial, de la cual se habian retirado seis años atras ante la avalancha de criticas por el empleo de esa profesión con fines políticos.
El profesor Alexander Podrabinek, en un mensaje grabado en video y enviado a sus colegas del mundo, reconoce que "en nuestro país la medicina, y sobre todo la siquiatría, está muy ligada a la politica. Especialmente a la politica malintencionada que no persigue los intereses del pueblo y esto ha dado lugar a una enorme cantidad de abusos. Es que el abuso de la siquiatría es el ejemplo más impactante de mezcla entre intereses medicos y politicos".
Durante los dos ultimos años se ha presentado en la Union Sovietica una reduccion de las sentencias a ciudadanos que estaban sanos y sin embargo eran encerrados en clinicas siquiatricas por simples razones politicas sin ser juzgados conveniente e imparcialmente. Todavia existen reglamentos que preven la "hospitalización de emergencia" para los enfermos mentales que representan un peligro para la sociedad. Hasta la fecha nadie ha podido suministrar una cifra aproximada de los opositores al gobierno que han sido internados para mantenerlos callados y quietos.
La nueva atmosfera creada por el apogeo del glasnost también se ha sentido en la forma como son tratados los opositores al regimen, contra quienes la etica médica ya no actua como antes, disfrazando los verdaderos motivos de su encierro: para que no haya la menor duda sobre las intenciones de los siquiatras, a principios de 1988 fueron adoptados nuevos estatutos relacionados con los manicomios y el tratamiento a los pacientes. En el fondo, estos reglamentos son identicos a los que estaban vigentes, pero con una diferencia: cualquier ciudadano interesado en conocerlos tiene ahora libre acceso a ese codigo. Y protestar cuando sienta que sus derechos o los de un familiar o amigo estan siendo lesionados.
Sin embargo, otros adelantos se han logrado en este campo. Por ejemplo, en lo relacionado con los hospitales siquiatricos "especiales", su administración ya no depende del Ministerio del Interior, sino del Ministerio de Salud, aunque esos establecimientos, como el que funciona en Leningrado, siguen vigilados por guardias uniformados.
Tanto el gobierno como los cientificos estan empeñados desde hace varios meses en una campaña a fondo para cambiar su imagen represiva. Ha sido tan intensa que los colegas norteamericanos han apoyado, en distintas ocasiones, el regreso de los siquiatras soviéticos a organizaciones internacionales. Aunque el estado de la siquiatria no ha cambiado del todo, es verdad que el manejo de algunas situaciones atraviesa cierto grado de transformación.
Sin embargo, numerosas autoridades en materia siquiátrica, dentro y fuera de la Union Sovietica, coinciden en señalar algunos aspectos que los gobernantes de ese pais deben solucionar:
1) Todos los detenidos politicos que se hallan en hospitales siquiátricos deben ser liberados, tanto los especiales como los ordinarios.
2) Los siquiatras y el gobierno deben admitir, oficial y publicamente, que se han presentado abusos siquiátricos en el pasado y que esa situacion no debe repetirse; seria una especie de compensación moral para las victimas.
3) Crear una comisión independiente que tenga la capacidad necesaria para controlar los hospitales siquiátricos, compuesta por profesionales que laboren dentro y fuera de la Unión Sovietica.
Según Alexander Podrabinek, actualmente numerosos presos politicos están siendo sacados de esos hospitales, transferidos a otras instituciones y luego liberados: esta situación era impensable hace diez años y el efecto del "Glasnost" es innegable.
Aunque actualmente no existe un sistema que permita a la prensa y a los ciudadanos conocer cuántos presos politicos están en esas clinicas, poco a poco y gracias a unos cuantos organos de información, ese numero de detenidos comienza a materializarse. Por eso la comisión que analice este problema se hace indispensable y urgente, segun el cientifico, aunque los vientos de renovación empujados por la politica de Gorbachov sigan soplando con mas fuerza, mientras algunos dudan sobre su prolongación efectiva.
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