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| 7/24/1989 12:00:00 AM

LA DIETA DE LOS LOCOS

Cuarenta extraños consejos para bajar de peso.

No hay nada más fácil, para quien come, que engordar. Y para ayudar a adelgazar a millones de glotones sedentarios en el mundo existe hoy una inagotable industria de recomendaciones, ejercicios, fórmulas y soluciones dietéticas.
Algunas más locas que las otras, como estas del doctor Mark Blicklin, un especialista norteamericano que acaba de innovar su edición revisada de " Pierda peso, al natural", con 40 consejos desatinados y sinceros que le han puesto a la palabra dieta su último punto sobre la i. A ver si más por sicológicos que por dietéticos, esta vez funcionan:

1. Siéntese derecho. De verdad, el estar bien sentado hace quemar más calorías que la actitud de "locha".

2. Sea inquieto. Se ha demostrado que actividades tan triviales como dar golpecitos en la mesa con los dedos, retorcerse o estirarse, pueden quemar hasta 800 calorías al día en muchas personas. Y equivale a trotar varios kilómetros.

3. Desayune. Cambie sus comidas tarde en la noche por desayunos tempraneros. Se sabe que quienes consumen sus calorías en la mañana, las queman más que aquellos que lo hacen por la noche.

4. Un ritual. Que cada comida sea un evento. Coma en su propio plato, sobre su mantel favorito, eche mano de los candelabros y las flores, ritualice el acontecimiento. Ordene artísticamente las porciones de comida, como los japoneses. Este truco ayuda a los glotones y "gocetas" a prestar más atención a la comida, en lugar de consumirla sin saber qué es lo que comen.

5. Arte y seducción. Aprenda a hacer seductores los alimentos más sencillos. Comerse un rábano adornado estéticamente sobre otros vegetales podría resultar algo sensual.

6. No se enguñe. Si le ha tocado preparar su comida y se la ha pasado probando e ingiriendo los alimentos durante todo el proceso y se siente lleno a la hora de sentarse a comer, admítalo. Sirva su comida en un plato cúbralo con papel de aluminio y congélelo para otro día.

7. Decolore su apetito. Use la sicología del color en los platos. No tenga vajillas de colores intensos como el violeta o el azul brillante. Se dice que aumentan el apetito, igual que las aleaciones de estaño y plomo. Lo mismo los platos de madera. Calme su apetito con vajilla elegante y colores más sobrios.

8. Platicos. Use platos más pequeños. En ellos, las porciones se verán más grandes.

9. A lo chino. Coma con palillos chinos. A menos que sea un experto, se verá forzado a comer más despacio.

10. Sin la mano. Coma siempre utilizando un utensilio, incluyendo las frutas y el pan, así no se estile. Le ayudará a rebajar.

11. Mini-cubiertos. Coma con un trinche de coctel o una cucharita. Si los bocados son pequeños, más pequeña tiende a ser la porción final.

12. No muera de hambre. Si siente que se está muriendo de hambre, muerda algo ácido como los pepinos en vinagre, o algo moderado como apio o zanahoria. Eso calmará sus ansias y no caerá prácticamente como una fiera sobre el plato de tentadora comida.

13. Sírvase. No coma directamente los alimentos de su empaque o envase original. Es fácil hacerse a la idea de que está apenas probando, pero no hay tal. A veces, la cantidad ingerida sobrepasa la de una porción normal.

14. Coma en dos tiempos. Establezca el hábito de levantarse de la mesa en medio de las comidas. Por ejemplo, coloque una olla con agua en la estufa cada vez que se siente a comer. Cuando el agua esté hirviendo levantese y prepare té. Al regresar a la mesa no querrá seguir comiendo mucho más.

15. Menos carne. Piense en la carne como si se tratara de un condimento para los vegetales y las pastas.

16. Gordos pero feos. Si se ve obligado a comprar carnes frías, engordantes, compre variedades que a usted no le gustan.

17. Menos alcohol. Cuando coma afuera, ordene primero la comida y luego la bebida. De esta forma reducirá el número de bebidas que tomará.

18. Viva la soda. Diluya, haga rendir los jugos y las bebidas alcohólicas con agua mineral.

19. Fruta dulce. Si desea algo dulce, no piense en bizcochos. Coma la cantidad más pequeña de fruta que pueda o ponga apenas los labios en el jugo más cercano y sálvese en medio de la crisis.

20. Congele. Congele las frutas frescas, como las uvas y las fresas.
Asi se demorará comiéndolas y se sentirá más satisfecho con menos.

21. Congele más. Si el bizcocho que está sobre el mostrador es una tentación demasiado grande para rechazarla, cómprelo y congélelo.

22. Nada de golosinas. No compre al por mayor las golosinas de su debilidad para llevar a casa. Póngase usted mismo en el trabajo de tener que salir a la tienda a comprarlas por poquitos si se deja vencer por la debilidad.

23. Piense. Si siente una debilidad irreprimible por un dulce, si no se aguanta, cómprelo, pero no se lo coma en seguida. Esto le dará tiempo para decidir, quizás, que no vale la pena ingerir tantas calorías.

24. No coma, cepíllese. En lugar de engullir ese dulce prohibido, cepíllese los dientes. El dulce de la crema dental borrará sus ansias.

25. Mastique chicle. Sí, chicle sin azúcar. Asi quema calorias, hace ejercicios con los músculos de la cara y mantiene su aliento fresco.

26. Cambie. Si se da alimentos como premio, si celebra con comidas, si se recompensa comiendo, cambie el sistema. Ahora, cómprese flores o vaya al cine.

27. Cambie más. Si siente que está a punto de empezar una celebración comestible por alguna razón, póngase a reparar algo en la casa o arréglese las uñas. Dos capas de esmalte, por ejemplo, se demoran en secar, y cuando esto ocurra ya el peligro habrá pasado.

28. Mirese al espejo. Use el espejo para medir el progreso. Es el mejor respaldo silencioso a tanto sacrificio.
Verse mejor la ropa lo va volviendo fuerte a uno.

29. Imaginese. Intente visualizarse usted mismo. Imagine su cuerpo con 10 libras más. Añada otras cuantas.
Pregúntese si todavía quiere comerse el bocadito aquel de postre. Cierre, entonces, los ojos e imagínese usted mismo en su peso ideal.

30. No sea automático. Evite el automatismo. Haga los oficios sin tanta máquina. Maneje el televisor y el betamax sin echar mano del control remoto. Desautomatice el trabajo del hogar. Manos a la obra.

31. No T.V. de noche. Evite ver televisión nocturna. Los estudios señalan que la gente que ve mucha televisión tiende a ser gordita. Hasta quienes se cuidan admiten que la televisión los estimula a "picar".

32. Los casetes. Tenga siempre a mano los video-casetes con los programas de aerobics y ejercicios que necesita, para seguirlos un ratico cuando se le ocurra.

33. Sude los comerciales. Haga ejercicios físicos durante los comerciales de televisión. Esos tres minutos repentinos de actividad lo mantendrán lejos de la cocina y sus tentaciones.

34. Abajo el ruido. Ponga el radio o el equipo a bajo volumen. Los ruidos elevados producen químicos que hacen que la gente coma mucho.

35. Apague la radio. No coma con el radio o el equipo de sonido encendidos. Concéntrese con dedicación y tranquilidad en cada bocado. No se disperse.

36. No se aburra. Varíe la rutina de sus ejercicios para no aburrirse.
Tómelo con calma. Está demostrado que si uno se agota con lo que hace jamás continúa.

37. Camine. Cuando se sienta ocioso, sin nada que hacer, salga a dar un paseíto a cambio de ponerse a comer.

38. Con el perro. Saque a pasear al perro en vez de dejarlo ir solo. A él también le encantará.

39. Baile. Salga a bailar, activese si le gustan el bridge, las cartas o el dominó. En un juego de cartas lo máximo que usted puede quemar son 95 calorías, mientras una hora de discoteca le puede hacer sudar entre 330 y 510 calorías.

40. Exagere. Póngase como meta llegar a pesar dos libras menos que su peso ideal. Asi se dará un margen de fluctuación ventajosa, para los días "difíciles".-
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