Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1990/01/01 00:00

LA MUERTE AMARILLA

A pesar de que existe una vacuna, la hepatitis B sigue siendo una amenaza mayor que el SIDA.

LA MUERTE AMARILLA

Por cada portador del virus de SIDA en el mundo, hay 30 portadores del virus de hepatitis B. Una enfermedad menos publicitada pero igualmente contagiosa y mortal. Según los expertos reunidos en el IV Foro Internacional sobre SIDA y Hepatitis B, esta última enfermedad se ha convertido en una amenaza mundial mucho más seria que la del Sindrome de Inmunodeficiencia Adquirida. "Un 25% de los portadores del virus de hepatitis B morirá de cáncer del higado, un 15% adicional morirá de cirrosis y una gran parte de los restantes padecerá serias afecciones hepáticas", señaló Sanford Kuvin, de la Fundación Americana de Enfermedades Infecciosas.

Aunque se trata de virus muy diferentes que causan males muy distintos, el SIDA y la hepatitis B han estado ligados en las campañas de prevención porque tienen muchos puntos en común respecto a las formas de contagio. La hepatitis B es una enfermedad que se transmite por contacto con los fluidos corporales de una persona infectada: sangre, suero, sudor, semen, saliva, etc. El contagio se produce a través de jeringas, transfusiones, relaciones sexuales, o de la madre al hijo durante el parto. Estas similitudes identifican los dos grupos de alto riesgo: trabajadores de la salud, homosexuales, drogadictos, hemofilicos. Y ambas son enfermedades incurables y mortales. Pero ello el caso de la hepatitis B el virus es mucho más resistente y mas infectante. Una sola particula puede causar la enfermedad. Y como, a diferencia del SIDA, también se transmite por sudor o saliva, en el caso de la hepatitis B tambien pertenecen al grupo de alto riesgo todas las personas que viven en zonas endémicas.

De las personas infectadas con el virus de hepatitis B, un 25% desarrolla la enfermedad. Del 75% restante, una minima parte se cura por acción de los anticuerpos mientras el resto permanece con el virus en la sangre, es decir, como portador. Segun los datos de la OMS, de los portadores del virus un 25% morirá de cáncer del higado mientras un 15% morirá de cirrosis. El resto van a desarrollar diferentes afecciones hepáticas, hepatitis crónicas o pueden sufrir una superinfección por culpa de una nueva clase de virus, el virus Delta, que desencadena una hepatitis fulminante.

En Colombia, los brotes de hepatitis B se presentan en mayor o menor grado en todas las regiones y en todos los grupos de edad. Sin embargo, la zona central, que comprende Antioquia, el Viejo Caldas, Huila y Tolima, es la que presenta el mas alto indice de prevalencia de la infección, señala el doctor Mancel Martinez, coordinador de vigilancia epidemiológica del Instituto Nacional de Salud. En esta zona el indice de positividad es el 7%. En este grupo puede haber personas con una infección reciente, que aun no presenta sintomas porque la enfermedad tiene un periodo de incubacion de hasta seis meses; otras que ya tienen la sintomatologia de una infección aguda, y otras, que tienen mas de seis meses de infectadas, que son portadoras.

La hepatitis puede ser causada por tres virus distintos: A, B y C (no A, no B) y todas indican una seria inflamacion del higado que se manifiesta a través de la ictericia. Pero mientras la A es medicamente considerada como una infección benigna, la B puede ocasionar graves afecciones hepáticas. "Uno de los problemas que tiene ser portador del virus de hepatitis B es que se puede sufrir una superinfección con un nuevo virus llamado Delta que, combinado con el B, desencadena una hepatitis fulminante", señala el doctor Martinez, coordinador del Programa de Control y explica que la region de Colombia que más casos presenta de hepatitis fulminante, por asociación de los virus B y D, es la antigua zona bananera en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta. Segun los investigadores, en esta población existe una prevalencia de infección del 60%. Ante la evidencia de una verdadera familia epidemiológica que venía diezmando a la población por la hepatitis B, en 1984 el Instituto Nacional de Salud inicio, con la colaboración de varias entidades internacionales, un extenso programa de prevención durante el cual se ha vacunado a 4.000 niños de la zona.

La vacuna ha demostrado su eficacia cuando se administra a los pocos meses de nacimiento. Recientemente, la Organización Mundial de la Salud recomendo que sea incluida en los programas regulares de vacunación infantil; sin embargo, sus altos costos impiden todavia que sea tenida en cuenta en programas masivos de salud. Aunque desde la década de los setenta la vacuna plasmatica ha estado disponible y hace dos años se comercializó la primera vacuna realizada por Ingenieria genética, que es mucho menos costosa, su precio resulta aún muy elevado para pensar en administrarla de manera sistematica.

El caso de la hepatitis B es una muestra de que, a pesar de los avances de la ciencia, los beneficios tardan muchos años en recibirse y no obstante que ya existe una vacuna, muy pocas personas tienen hoy acceso a ella. En parte por costos, pero tambien por ignorancia. Por ejemplo, quienes se encuentran entre los grupos de alto riesgo deberian aplicársela; sin embargo, no lo hacen simplemente porque desconocen las graves consecuencias de la enfermedad.

No deja de ser irónico que, mientras los cientificos buscan afanosamente como controlar la propagación del SIDA, en los últimos diez años un mal igualmente mortal y contagioso para el cual ya se ha encontrado una vacuna efectiva, siga siendo una amenaza para 300 millones de personas en el mundo. Viente años después de la fabricación de la primera vacuna contra la hepatitis B, esta es la enfermedad contagiosa más importante y una amenaza más terrible y frecuente que el SIDA.-

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