Miércoles, 18 de enero de 2017

| 1988/05/30 00:00

LLEGO LA CUCHILLA

Debate en Estados Unidos sobre conveniencia de la circuncisión

LLEGO LA CUCHILLA

Aunque la práctica de la circuncisión existe desde hace más de cuatro mil años, cuando ya era ejercida como un ritual religioso entre judíos y musulmanes, y millones de hombres en todo el planeta actualmente se han sometido a ella, el debate en torno a los beneficios y los perjuicios que ocasiona a sus pacientes amenaza con tornarse más agrio, porque un nuevo elemento se suma a la discusión: las demandas que algunas madres han instaurado en Estados Unidos contra médicos que, según ellas, practicaron la circuncisión sin contar con su voluntad y la de sus hijos.
A pesar de todas las recomendaciones de médicos y sicólogos en torno a la necesidad de aplicarla a los recién nacidos, el número de operados tiende a disminuir. La operación, que escasamente se toma cinco minutos y ante la cual los bebés no tenían ninguna oportunidad de decisión, está siendo llevada ante los tribunales porque, según los demandantes, viola uno de los derechos del hombre, su intimidad sexual, porque le impone una condición que era irreversible hasta hace algunos años.
Considerada uno de los métodos más eficaces contra enfermedades devastadoras como el SIDA, en la época victoriana era una obligación para todos los varones y a partir de los cuarenta la circuncisión emergió como antídoto contra el cáncer del pene y la matriz. Pero esta segunda modalidad, como se descubrio pronto, tenía otros orígenes y estudios posteriores comprobaron que el cáncer del pene no es común entre los hombres no circuncidados que practican una detenida higiene diaria. En los años setenta los defensores de la circuncisión sufrieron un revés cuando la Academia Americana de Pediatría y el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos concluyeron que no existía una justificación médica para su práctica obligatoria.
Mientras disminuye la aceptación de la circuncisión como medida preventiva contra enfermedades y traumas sicológico-sexuales, en California se dio la primera puntada legal que puede hacer pensar a los médicos al momento de decidir una operación de éstas. Una joven madre, Trudie London, actuando a nombre de su hijo, demandó al médico que lo circuncidó alegando que el profesional actuó contra la voluntad de ambos. El juez favoreció al médico con un argumento simple: la madre había llenado al momento de ingresar al hospital antes del parto, un formulario en el cual se autorizaba la práctica de cualquier intervención quirúrgica que fuera necesaria antes, durante y después del parto. Pero el abogado de la madre contra-demandó el fallo alegando que los padres del niño tenían derecho a especificar las operaciones autorizadas. El pleito no prosperó pero ha sido tomado como una advertencia en muchas clínicas donde los médicos están siendo más cautelosos ahora.
Algunas autoridades de Salud Pública en Estados Unidos, Europa y Latinoamérica (continente donde la circuncisión es menos ejercida), previenen constantemente a los médicos sobre algunos peligros inherentes a esta cirugía aparentemente elemental.
Se sabe de niños que sufrieron prolongadas hemorragias mientras otros soportaron graves infecciones e irritaciones posteriores. Los defensores echan mano de nuevas estadísticas:
según un médico militar que trabaja en la base aérea de San Antonio, Texas, de 661 uniformados que sufrían de infecciones urinarias, 493 no estaban circuncisos. De otro lado, las secuelas síquicas parecen preocupar a numerosos varones y según un cirujano plástico, también con sede en San Antonio, Texas, cada año tiene que realizar por lo menos 50 reconstrucciones de prepucios. En esos casos el médico hace un trasplante de piel tomada del escroto y la injerta en el resto del pene en una operación que se realiza durante un año y en cuatro fases. Según el médico, los pacientes siempre se quejan de desarreglos sexuales porque echan de menos una parte de su cuerpo.
Para el urólogo colombiano Alonso Acuña, la cuestión es simple: "Hace 20 años la circuncisión se generalizó en Estados Unidos, donde los obstetras empezaron a hacerla indiscriminadamente al momento del nacimiento. Hoy sin embargo, se ha regresado a la idea de que la circuncisión, como intervención quirúrgica que es, sólo debe practicarse cuando se considera indicada para corregir un problema específico. Pero hacerla simplemente por costumbre o `por si acaso', es algo completamente revaluado, al menos en Colombia".
Uno de los testimonios más elocuentes a favor de la circuncisión es el del urólogo Aaron J. Fink, de California, quien afirma que los no circuncisos son más vulnerables al herpes y el SIDA con un argumento explicito: esos virus penetran con más facilidad la piel suave y delgada que cubre el pene, penetración que se hace más intensa durante la cópula y encambio, los hombres que tienen el glande expuesto del todo, con su piel más fuerte y resistente, pueden permanecer inmunes.
De todos modos las estadísticas no han confirmado aún que los circuncisos estén más a salvo que los otros sería un error hacerles creer que por esa condición pueden adoptar menos medidas de prevención sexual.
Lo que nadie puede dudar es que, uno de los factores médicos que más distinguía a los varones norteamericanos de los europeos y los latinos, la circuncisión, cada vez disminuye más y como dice un pediatra de San Diego, "con los años acabaremos siendo iguales al resto del mundo no circunciso".--

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