Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1990/08/06 00:00

MANO DE PIEDRA

Un extraño síndrome empieza a cobrar víctimas entre los usuarios de computadores.

MANO DE PIEDRA


Dicen que es el mal de la revolución tecnológica, porque la mayoría de sus pacientes tiene en común vivir sentados digitando en un teclado de computador. Pero entre sus víctimas también se encuentran amas de casa, cajeras, jardineros, pianistas y panaderos. Es el mal que afecta a aquellos que permanecen con las manos activas, pero que realizar el mismo movimiento durante horas, todos los días. Se le conoce como "síndrome de túnel carpiano".
El extraño nombre se refiere al término carpus, que en latín significa muñeca y al estrecho canal por donde pasa el nervio del antebrazo a la mano. Este se encuentra a nivel de la muñeca, entre el hueso y los ligamentos y contiene el nervio medio y ocho tendones flexores. El estrechamiento del túnel se produce cuando la cobertura de los tendones se inflama, por culpa de la actividad que obliga a doblar constantemente la muñeca hacia arriba, lo cual conduce a una dolorosa presión sobre el nervio.

Cada vez más empleados de las grandes empresas se quejan de hormigueo en las manos, ardor en los dedos, entumecimiento del brazo o malestar en los hombros. Al parecer, la revolución tecnológica ha dejado atrás la evolución humana y el cuerpo no está biológicamente equipado para realizar cientos de movimientos repetitivos que exigen muchos trabajos en la era de la sistematización. Y mientras los consultorios de los neurólogos reciben cada vez más pacientes, las autoridades de salud empiezan a preocuparse por conocer más acerca de esta afección, potencialmente incapacitante, que tiene como firmes candidatos a una gran cantidad de trabajadores del mundo moderno. Según los especialistas en salud ocupacional, todos aquellos que utilicen sus manos en movimientos vigorosos y repetitivos por prolongados períodos de tiempo. Desde escritores y mecanógrafas hasta peluqueros y violinistas. Pero trabajar en un procesador de palabras representa mucho más riesgo que teclear sobre una máquina de escribir, porque el computador permite un 40% de mayor rapidez y ofrece pocas oportunidades de cambio de posición. Aunque resulte difícil creer, esos segundos que se demora el carro de la máquina en devolverse cuentan, a lo largo del día, como descanso en la posición de las manos frente a un teclado.

Pero los movimientos repetitivos no son los únicos causantes de este síndrome. Esta afección puede también ser producida por una gran cantidad de desórdenes como problemas de tiroides, artritis rematoidea, gota, diabetes, una inflamación en la muñeca producida por un golpe o un esguince.

El primer síntoma es un entumecimiento de los dedos -que algunos pacientes describen como hormigueo o ardor- usualmente sobre el pulgar o índice. Algunos sienten dolor en el brazo y el hombro. Estos síntomas inexplicablemente se presentan con mayor frecuencia durante la noche, y muchos pacientes tienen que levantar el brazo y sacudir sus manos hasta que el hormigueo pase. También es posible que en las mañanas sientan las manos rígidas. Otra manifestación frecuente es la pérdida de fuerza en las manos y la disminución de la sensibilidad. La mayoría sale del paso con un tratamiento de ejercicios o la inmovilización de la muñeca y una aspirina, pero si no se trata a tiempo, esta afección puede terminar en la pérdida de sensibilidad en la mano, fuerte dolor en el brazo y un daño serio en el nervio, lo cual no tiene más destino que la sala de cirugía.

Mientras los ergonomistas estudian diseños que hagan más cómodo y saludable el trabajo de oficina, la recomendación de los especialistas es evitar doblar la muñeca en forma exagerada. Una posición que puede convertir a la tecnología en un dolor permanente. -

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