Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 5/21/1990 12:00:00 AM

PEOR EL REMEDIO

En su afán por aliviar los síntomas del niño enfermo, muchos padres suministran medicamentos sin consultar al médico, olvidando que el remedio puede ser peor que la enfermedad.

Las madres tienen mucho que aprender acerca de la efectividad y posibles riesgos de los medicamentos que dan a sus hijos. Esta es la conclusión de un estudio realizado por un grupo de especialistas, alarmados por el alto indice de medicación infantil sin consulta médica.
Aunque en términos generales la mayoria de las enfermedades cotidianas de los niños son menores, con frecuencia son suficientes para despertar preocupación en los padres que, sin mayores precauciones, generalmente asumen el riesgo de recetar ellos mismos el tratamiento. Y con el sano proposito de aliviarle al infante los sintomas y producirle una pronta recuperación, muchas veces lo que consiguen es empeorar las cosas.
En una encuesta adelantada recientemente, cuatro de cada cinco madres reconocen que cuando sus hijos tienen fiebre les administran drogas sin consultar con el médico. "No hay nada que mas alarme a los padres que la fiebre", señala el médico pediatra Sergio Isaza Villa. Por temor a las convulsiones, generalmente proceden a suministrarle al niño medicamentos para bajarla, sin tener en cuenta dos cosas: primero, que la fiebre es una señal de alarma del organismo ante una reacción inflamatoria, asi que bajara mientras dure el efecto del medicamento pero seguira presentandose mientras el estado que la produce persista. Y segundo, que las convulsiones solo se presentan en un grupo pequeño de niños, entre los 6 y los 24 meses, y que su aparición no implica, como se cree, una meningitis. El proceso es, al contrario, una meningitis, que es una infección y produce fiebres altas. Segun el especialista, ninguna droga, por inocua que parezca y aunque se trate de formulación infantil, debe darse de manera liberal o automedicada, especialmente cuando el niño presenta estados febriles gripales.

Estudios adelantados en los Estados Unidos revelan que la mayoria de las madres conservan a mano una serie de drogas que, indistintamente, administran a sus hijos en caso de enfermedad. Algunos pediatras que han estudiado el tema señalan que especialmente en dolores de estomago o diarreas las madres con frecuencia escogen remedios que producen mas daño que bien. Unas, por ejemplo, dan laxantes a sus hijos para prevenirles el estreñimiento, lo cual puede dañar para siempre las funciones intestinales y volver crónico el problema. Otras, les dan aspirina diariamente a sus hijos con la disculpa de que asi les previenen los dolores de cabeza, sin darse cuenta de que esto puede afectarles el estómago y producirles ulceras y sangramiento interno. "Incluso muchas madres desconocen que en algunas enfermedades virales el ácido acetilsalicílico está asociado con la aparición de una grave enfermedad en los niños--sindrome de Reye--, que afecta diversos organos y puede hasta producir la muerte".
Pero estos no son los únicos problemas. Las drogas prescritas por el medico no siempre son administradas correctamente, debido a la mala información de los padres. Por ejemplo, a veces les suministran drogas que han sobrado por enfermedades anteriores, o les dan algunas que solo se recetan a los adultos. Tambien es frecuente que cambien los horarios de aplicación para ajustarlos a las necesidades de la familia o que suspendan el tratamiento demasiado pronto.

Pero quizás el error mas frecuente en la administración de remedios a los niños radica en la creencia de que la mitad de la dosis del adulto es la adecuada para el niño. "Los niños no son adultos en miniatura. Su metabolismo es diferente. Incluso en muchos medicamentos la dosis de los infantes llega a ser mayor que la del adulto", dice el doctor Isaza. "En lo que se refiere a medicación, las cosas no son tan sencillas. Esta es mucho mas compleja en el niño que en el adulto; por eso la presentación de los medicamentos es tan variada". Y explica que un pequeño error en la dosis puede ser proporcionalmente mas nocivo para un niño que un error similar para un adulto. "Los pequeños tienen metabolismos diferentes y las drogas pueden afectarlos de distinta manera segun la edad". Señala el especialista que sus órganos aun estan madurando y en los bebes y en niños pequeños el higado y los riñones no pueden eliminar las drogas y desintoxicar el organismo tan rapidamente. Sus tractos gastrointestinales pueden tambien asimilar las drogas con mas prontitud, lo cual implica que una dosis superior a la indicada puede incrementar sus efectos tóxicos. Las proporciones de grasa y agua tambien cambian con el paso de los años y eso influye en la concentración de droga segun la edad.

Otro de los factores que debe considerarse es el de los posibles efectos que los medicamentos pueden ejercer en el crecimiento y desarrollo de los niños.
Las drogas que no tienen efectos significativos en los adultos pueden, sin embargo, causar daño irreparable en un niño en pleno crecimiento. Por ejemplo, se ha demostrado que el tenobarbital, un barbitúrico que durante decadas fue prescrito rutinariamente para niños que sufrian ataques febriles, embota la inteligencia. Otras drogas pueden afectar el crecimiento de los huesos y detener el desarrollo de los niños. Y aun hay algunas que pueden interferir el desarrollo de la personalidad o la socialización. Así, pues, hay muchas drogas que no deben administrarse nunca a los niños o sólo hacerlo en determinadas y especificas circunstancias, siempre bajo control médico y cuando los potenciales beneficios superen a los riesgos

ANTES DE LA PRIMERA CUCHARADA...
*Lo primero que un padre debe hacer ante la enfermedad de un hijo es consultar al pediatra, por simple que parezca. No importa si lo que tiene el pequeño es un poco de fiebre o de tos, un leve dolor de estomago o una alergia. Los sintomas pueden querer decir algo mas de lo que cree el padre, y el remedio que le aplique puede ser peor que la enfermedad.
*Los padres deben advertir al pediatra sobre las drogas que han administrado al niño, pues los tratamientos caseros pueden confundir el diagnóstico creando sintomas, o disfrazandolos.
*No deben guardarse los medicamentos que sobran despues de una enfermedad, especialmente antibioticos.
*Deben seguirse al pie de la letra las instrucciones sobre las dosis y el horario de su administración, lo mismo que sobre su duración en términos de dias, no importa que el niño parezca recuperado antes que se termine el tratamiento indicado. Con frecuencia es necesario terminar la prescripcion para eliminar una infeccion completamente o para prevenir que quede latente y resurja en una forma mas peligrosa.
*Los padres deben saber lo que el medico prescribe a sus hijos y porque. Debe preguntarse al pediatra el nombre de la droga, cuales efectos se supone que produce, que tiempo necesita para obrar y cuales efectos colaterales puede tener. Es necesario, también, averiguar como se administra el medicamento, si debe tomarse o no con el estómago vacio, ingerirse con leche, o cualquier otra sugerencia.
*Cada niño es único y la droga que ayuda a uno puede ser nociva para otro. Si se presentan sintomas inesperados --urticaria, nauseas, dolor de cabeza, perdida del equilibrio, letargo, depresión o hiperactividad es indispensable llamar al médico.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.