Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1989/03/20 00:00

Tragando entero

Algo tan simple como "pasar bocado" se convierte para muchas personas en una verdadera pesadilla.

Tragando entero

No tragar entero es una expresión utilizada para hacer alusión a aquellas personas que como el ex ministro Palacio Rudas no "comen carreta". Sin embargo, para muchas personas la expresión no es solamente literaria sino literal. No pueden tragar.
Para la mayoría de personas tragar resulta fácil: simplemente el deseo de hacerlo y el tener alimento en la boca es suficiente. Sin embargo, para algunas personas resulta imposible hacerlo. Esta condición conocida como disfagia, puede ser el resultado de alguna lesión o enfermedad congénita o presentarse acompañada de otras enfermedades. La persona que sufre de disfagia tiene problemas al empezar a deglutir, puede experimentar dolor intenso o incluso sentir ahogamiento al hacerlo.
Aunque el proceso de tragar es aparentemente simple, la verdad es que 48 músculos deben ejercitarse para que esto ocurra. Antes de que sea posible tragar, la comida debe ser triturada y mezclada con saliva hasta alcanzar la consistencia adecuada. Una vez que la persona empieza a deglutir, los músculos del "esfínter del esófago" deben abrirse y cerrarse en el momento adecuado. Aunque la comunicación con el esófago es directa, la epiglotis, una membrana que defiende y cubre el orificio superior de la tráquea, se cierra para evitar que el bolo alimenticio se vaya a la tráquea. Los cambios en la presión del esófago y las fibras musculares hacen movimientos peristálticos que conducen el bolo alimenticio hasta el estómago.
Las causas de la disfagia son muchas. Un daño en las conexiones nerviosas entre el cerebro y la garganta hace que empezar a deglutir sea imposible. Una malformación en el paladar o una parálisis parcial de la lengua, dificultan la masticación de los alimentos. Una inflamación en el esófago como resultado de un tumor o cáncer, problemas que se presentan después de la cirugía del cáncer en el cuello o problemas de acidez crónica pueden resultar en disfagia. Entre las causas se cuentan también el síndro me post-polio y enfermedades progresivas como la esclerosis múltiple, casos agudos de anemia, desórdenes gastrointestinales y traumas sicológicos causados por el miedo de atorarse.
Hasta hace poco, las personas que tenían dificultad de deglutir eran remitidas a un siquiatra porque se creía erróneamente que esta enfermedad no era más que un problema emocional. Sin embargo, los médicos han revaluado esta idea y aseguran que raramente se puede culpar a los problemas sicológicos de ser causantes de la disfagia. Hoy se sabe que, en la mayoría de los casos, las causas son orgánicas.
Lo que si sucede, es que la disfagia ocasione graves consecuencias sicológicas. La persona que sufre de esta enfermedad generalmente se aisla y sufre de depresión. Es por esto que en países como Estados Unidos, se están organizando centros de asistencia para personas que padecen este tipo de enfermedad. Allí se les brinda terapia física y sicológica para que aprendan a vivir con ella.
Uno de los problemas que se presentan para el tratamiento de esta enfermedad es el hecho de que no es un especialista el que pueda tratarla. El médico general remite al paciente a radiólogos, neurólogos, dentistas, sicólogos, gastroenterólogos y otorrinolaringólogos. Si el examen inicial detecta el problema en la garganta, el paciente será generalmente atendido por este último. Si es en el esófago, el problema será tratado por un gastroenterólogo. Si la disfagia es consecuencia de una condición más complicada, como por ejemplo el derrame cerebral, se puede emplear la fisioterapia para fortalecer los músculos de la boca o el esófago. En otros casos se le enseña al paciente a masticar el alimento hasta alcanzar la consistencia adecuada.
Aunque los tratamientos no tengan un éxito rotundo, la verdad es que cualquier mejora tiene un gran significado para los pacientes. Algo tan simple como aprender a deglutir líquidos representa un cambio en la vida social de las personas.-

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.