Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1980/12/11 00:00

Un mapa desolador

Las cifras de cáncer en Colombia están disparadas. Un estudio pretende alertar al gobierno y educar a la población sobre cómo prevenir esta enfermedad.

La detección temprana de la enfermedad permite que el paciente evite procesos tan traumáticos como la quimioterapia.

Hace tres años investigadores del Instituto Nacional de Cancerología y el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac) se propusieron hacer un estudio para conocer el panorama del cáncer en Colombia. El resultado de este esfuerzo es el Atlas de mortalidad por cáncer en Colombia, que la semana pasada se dio a conocer y que presenta preocupantes conclusiones.

El estudio se dedicó a clasificar los tipos de cáncer que causaron la muerte a más de 150.000 personas en el país entre 1990 y 1996. Esto permitió discriminar las modalidades de cáncer más comunes, las regiones en las que se dan con más frecuencia y las posibles causas.

A pesar de los programas de prevención y el desarrollo de nuevos medicamentos, las cifras tienden a aumentar en todos los tipos de cáncer menos el del estómago. En Colombia cada año mueren cerca de 26.000 personas por esta enfermedad y se reportan 61.000 nuevos casos.

Los autores del estudio plantearon varias hipótesis para explicar los resultados negativos. La dieta tendría una gran importancia en el desarrollo del cáncer gástrico, pues en las zonas de alto riesgo se registra un alto consumo de sales y carbohidratos, mientras que en las de menor impacto (las costas y los llanos) la dieta incluye más verduras y frutas.

El cáncer de cuello uterino también mostró altas cifras, sobre todo en las zonas por donde pasan grandes ríos (Valle, Caldas, Risaralda, Antioquia, Magdalena Medio), puertos como Leticia y Buenaventura y ciudades fronterizas como Arauca. Al parecer el papel que desempeñan la prostitución, el machismo, las uniones temporales y la poligamia favorece la propagación de esta enfermedad.

Las regiones en las que se da el cáncer de pulmón coinciden con aquellas donde se presentan las más altas cifras de tabaquismo. En la zona minera de Antioquia el cáncer de pulmón también es común.

La leucemia es más frecuente en las áreas donde la gente está más expuesta a herbicidas y pesticidas, y al parecer el cáncer de esófago tendría un componente racial, pues Chocó es el departamento con la mortalidad más alta del país.

Carlos Vicente Rada, director del Instituto Nacional de Cancerología, explica que el aumento de las cifras se da porque los ciudadanos no tienen información clara ni las EPS cuentan con programas de prevención y promoción. "Hay zonas en las que los médicos no saben del cáncer y hay problemas en la calidad del diagnóstico. Esto hace que a veces el paciente llegue al consultorio con la enfermedad muy avanzada".

Las cifras, más que informar, pretenden alertar. Rada afirmó que "los datos deben obligar a alcaldes, gerentes de EPS y a los servicios de salud a hacer planes adecuados de prevención". Sólo así las cifras del cáncer podrán bajar y con ellas el panorama de muerte del actual mapa será más alentador.

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