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| 3/4/2016 10:41:00 AM

Caso Burger King: cómo todo puede ser verdad en redes

Bastó con que algunos perfiles en Twitter tomaran un confidencial de SEMANA de 1989 para disparar un rumor sobre la multinacional. ¿Qué hay detrás de este fenómeno?

“Las redes sociales le dan voz a una legión de idiotas”. Cuando el recientemente fallecido filósofo italiano Umberto Eco pronunció esta frase, le cayeron rayos y centellas. Su postura ante la bien llamada ‘ágora de la comunicación‘ siempre causó revuelo, pero tuvo pocos contradictores reales. Quizá la falta de oposición ante tamaño postulado tiene que ver con casos como el que se registró con la franquicia de comidas rápidas Burger King.

En la mañana de este viernes, esta cadena se volvió tendencia en redes y no precisamente por alguna promoción o un nuevo servicio. Resulta que varios perfiles compartieron un confidencial de SEMANA que informaba que “Burger King se va de Colombia”. El contenido se volvió viral en cuestión de horas y no fueron pocos los usuarios que encendieron las alarmas.

Pocos se detuvieron en la fecha del confidencial. La noticia fue publicada originalmente en 1989. De hecho, Burger sí se fue en ese entonces del país, pero unos años más tarde volvió, de la mano del operador mexicano Alsea. Una vez más, como tantas otras veces, un contenido fue manipulado por pocos y multiplicado por muchos que simplemente no leen y dan por sentado que todo lo que ven en internet es completamente cierto.

Las proporciones del asunto llegaron a tal punto, que Burger King tuvo publicar en sus perfiles sociales una aclaración del tema y aprovecharon para recodarles a los consumidores que la empresa no se va de Colombia. Sin embargo, todavía es muy pronto para medir cuantitativamente el impacto de lo que inicialmente era un simple ‘refrito’.

Umberto Eco, en entrevista hace algunos meses con el diario español ABC, profundizó sobre el tema: “Internet es un instrumento peligroso. Con internet no sabes quién está hablando. Usted es periodista, yo soy profesor de universidad, y si accedemos a una determinada página web podemos saber que está escrita por un loco, pero un chico no sabe si dice la verdad o si es mentira”, afirmó.

El escritor agregó que esta realidad que viven los usuarios día a día “es un problema muy grave, que aún no está solucionado. La materia prima debería ser cómo filtrar las informaciones, pero ningún profesor es capaz de enseñar eso”.

En Colombia, los casos de noticias falsas o retomadas casi que son pan de cada día. Basta con que una cuenta en Facebook o Twitter publique una imagen, así sea con un despropósito como mensaje, para que se viralice en tiempo récord y llegue a la agenda pública. Desde bebés enfermos hasta grandilocuentes conspiraciones del poder público, todo sin filtro alguno, llega a los muros y líneas de tiempo de millones de usuarios.

Expertos en redes sociales coinciden en que hay dos razones fundamentales para que esto ocurra: pereza cognitiva de los propios usuarios. Y, en casos más complejos, sofisticadas estrategias de gurúes digitales que manejan al dedillo la crispación reinante en la web. En cuanto a la primera explicación, es claro que los consumidores de internet se dejan llevar por los vaivenes de herramientas como Facebook y Twitter.

Respecto a la segunda razón, es claro que internet puede ser un peligroso amplificador de intereses mezquinos. De hecho, en el mundo existen al menos 1.500 organizaciones dedicadas a la creación de mentiras virales para hacerles daño a gobiernos, multinacionales o personajes públicos. La cifra fue revelada por empresas de seguridad informática.

La pregunta es: ¿Las redes les restaron capacidad de discernimiento a las personas? Una investigación reciente, publicada en la revista Psychological Reports: Disability and Trauma, reveló que internet también puede activar las regiones del cerebro relacionadas con conductas compulsivas. Esto se explica porque con el celular se permite tener una conexión permanente con las redes sociales, lo cual ofrece, sin mucho esfuerzo, una recompensa inmediata.

El caso de Burger King es una nueva muestra de que internet, y particularmente las redes sociales, puede ser un ágora del conocimiento o simplemente una herramienta que le da voz a una legión de idiotas que creen todo lo que ven, como solía decir Umberto Eco.

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