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| 11/7/1988 12:00:00 AM

EL DORADO

Hoy se reconoce internacionalmente, que la orfebrería precolombina del territorio colombiano fue la más avanzada del continente.

Definitivamente no siempre las cosas cambian para mejorar.
Eso es por lo menos lo que se infiere después de leer un articulo reciente en la revista inglesa The Economist, en el cual se afirma que hace mucho tiempo, en algunas zonas de lo que es hoy Colombia, vivieron personas civilizadas. El juicio, que contrasta con el caos actual que existe en el país, es respaldado por varios arqueólogos de renombre internacional, quienes consideran que varias de las tribus que habitaban el área antes de la llegada de los españoles, consiguieron alcanzar avances notorios en actividades tales como la orfebrería y la construcción en piedra.

Semejante opinión se basa en dos tipos de descubrimientos. El primero, fue el encuentro de Ciudad Perdida en la Sierra Nevada de Santa Marta en 1975. Mirada inicialmente con respeto, pero nada más, la construcción tayrona es considerada hoy en dia como la más importante del continente en su especie y superior, en términos de planeación ecológica, a cualquier obra ejecutada por 105 Incas, los Aztecas o los Mayas.

La segunda causa es el encuentro continuo de objetos de oro, que siguen apareciendo a pesar del innegable pillaje que existe. Contra todas las expectativas, se han encontrado piezas "sagradas" en las zonas de los llanos orientales y las cercanas al río Catatumbo, en la frontera con Venezuela. Los especialistas afirman que ello demuestra que Colombia tuvo muchos más centros de producción de metales preciosos que Perú o el sur de Panamá y que, además, ciertas técnicas avanzadas de orfebrería se desarrollaron aun antes del siglo V antes de Cristo.

Tal opinión es compartida por Gerardo Reichel Dolmatoff, un académico de origen austriaco, quien al cabo de medio siglo de vivir y trabajar en el país, acaba de publicar en los Estados Unidos un libro en el cual se hace el recuento más detallado hasta la fecha sobre el trabajo en oro y su importancia en la civilización indígena. En la obra titulada Soldwork and Shamanism ("Trabajo en oro y Chamanismo") el arqueólogo sostiene que la calidad de la orfebrería "nacional" es estéticamente igual a la de los incas y técnicamente superior a cualquier otra en el continente americano .

Como si eso fuera poco, Reichel trata de dar el significado religioso del metal amarillo dentro de la cultura indígena. Basado en las prácticas chamanísticas o religiosas de algunas tribus que subsisten en Colombia y en particular de los Kogis de la Sierra Nevada (primos de los Tayronas), el austriaco afirma que el oro era valorado no como una medida de riqueza personal, sino como un generador de poderes divinos.

Para los indígenas precolombinos, el metal amarillo equivalia a un mundo celestial superior que era visitado por los chamanes en sus trances y al cual todos habían tenido oportunidad de ascender por medio de una escalera. El otro significaba fertilidad el sol y la vida en sí misma, aparte de poseer una propiedad de transformación casi mágica. Esa idea aparece recurrentemente en diversas piezas que se encuentran en el Museo del Oro en Bogotá, en las cuales se observa el vuelo estático del "hombre-pájaro", desde el mundo bajo al superior o desde la muerte a la vida.

Trabajos como el de Reichel deben cambiarle a los arqueólogos la imagen que se tenía sobre las civilizaciones precolombinas en el territorio colombiano. Tradicionalmente se había creído que la falta de ruinas monumentales o de un lenguaje jeroglífico, comprobaban el impacto marginal de las tribus que habitaron el país.

No obstante, la importancia creciente de Ciudad Perdida y los estudios sobre el oro están cambiando esa imagen. Ahora se espera que con base en las colecciones del Museo del Oro que reúne unas 25 mil piezas, se pueda establecer qué cultura pudo influir sobre la otra. Para algunos, los conocimientos desarrollados por la orfebrería colombiana alcanzaron civilizaciones que habitaron en Ecuador, Panamá, Costa Rica o incluso el norte del Perú. Los más optimistas sostienen que cuando ese trabajo se termine, se tendrá la prueba de que los orfebres colombianos podrian suplantar a los incas como los primeros que en el continente americano alcanzaron un grado avanzado de civilización. --
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