Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1990/11/26 00:00

EN BUSCA DE LA MEMORIA

¿De qué y cómo están hechos los recuerdos? Recientes investigaciones intentan una respuesta.

EN BUSCA DE LA MEMORIA


El cerebro humano sigue siendo una cajita de sorpresas. Por mucho tiempo se creyò que esa masa blancuzca llena de recovecos y misterios perdía cerca de 100 mil de sus 100 mil millones de células cada día, pero nuevas investigaciones han considerado obsoleto este estimativo.

Según estas, todo parece indicar que algunas áreas casi no pierden neuronas, mientras que otras en un período de 10 años pueden perder entre el tres y el cinco por ciento. Estos hallazgos recientes han pormitio a los científicos ir más allá en busca de respuestas sobre los mecanismos de la memoria.
Los nuevos descubrimientos podrìan llevar a conclusiones como la de pérdida parcial de neuronas que va pareja con el envejecimiento puede notar tanto a la memoria como se habìa pemsado. Lo que puede ocurrir es que neuronas que sobreviven se encoja la edad y esto disminuva las conexiones con otras neuronas, restándole ciencia. O también puede suceder que haya cambios en las sustancias conocidas como neurotransmisores, que son las que utiliza el cerebro para intercambiar señales.
Y sobre la pregunta por las partes del cerebro que tienen la clave de la memoria, la respuesta aún no está clara, aunque hay algunas pistas que han aportado estudios hechos sobre cerebros de personas fallecidas.

Un caso muy revelador se describe en una edición de The Economist que aborda el tema. Un hombre, a los 52 años, fue sometido a una operaciòn de corazón abierto. Pocas horas después de la intervenciòn tuvo una hemorragia que interrumpió la circulación hacia el cerebro. El hombre se recuperó y pudo llevar una vida más o menos normal hasta su muerte, cinco años después, cuando le sobrevino un infarto.
Pero en cierta forma, después de la operación, el hombre no volvió a ser el mismo: no podía acordarse de cosas por mucho tiempo. Por ejemplo, le daban un número telefònico y podía retenerlo sólo el tiempo suficiente que le tomaba marcarlo, y no podía acordarse de lo que habìa comido a la hora del desayuno. Pero su memoria de lo que sabía y habìa aprendido antes de la operaciòn permaneció más o menos intacta, y sorprendentemente podía aprender a hacer nuevas cosas.

El estudio del cerebro del muerto dio para apoyar la teoria ya conocida de que hay varios tipos de memoria, al menos tres: una para eventos específicos, como saber en dónde se han puesto las llavos del carro, que es transitoria; una segunda, por medio de la cual se conserva el recuerdo de conocimientos y experiencias pasadas; y una tercera que permite adquirir destrezas que se vuelven permanentes, como escribir a máquina.

El hecho de que el hombre operado del caso que se menciona tuviera mala la memoria del segundo tipo, puede explicarse por la clase de neuronas que murieron como consecuencia de la suspensión temporal de la irrigación del cerobro a causa de la hemorragia.
Los exámenes post mortem lo único extraño que revelaron fue la ausencia de neuronas de forma piramidal en el hipocampo, una estructura que normalmente contiene millones de ellas.
Estos descubrimientos, según los investigadores del caso, los doctores Stuart Zola Morgan y Larry Squire, de la Universidad de California, son consistentes con los de otros estudios que sugieren que partes de los lóbulos temporales que alojan el hipocampo juegan un papel en la formación de recuerdos nuevos de alguna clase, aùn que es probable que no se conserven allì.

En el Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, un equipo de investigadores ha venido investigando desde hace 20 años en micos còmo es que los estímulos sensorialos convergen al cerebro y luego son transformados en recuerdos. La estrategia es destruir o impedir temporalmente el funcionamiento de ciertas partes del cerebro y luego poner a prueba sus habilidades para aprender varias tareas. También miden la actividad eléctrica de las neuronas que intervienen en el experimento y su consumo de glucosa durante la prueba.
Estos estudios confirman que los lóbulos temporales en general y el hipocampo en particular juegan un papel en la formación de algunos recuerdos.

Por otra parte, hay evidencias adicionales del papel de los lóbulos temporales en la memoria, derivadas de estudios sobre la terapia electroconvulsiva (aplicaciòn, médicamente supervisada, de choques eléctricos de baja intensidad) que se utiliza para tratar depresiones profundas. Los lòbulos temporales se ven afectados a corto plazo como consecuencia de la terapia, pero lograda la recuperaciòn del paciente sus problemas de memoria van desapareciendo progresivamente.

La relación entre memoria y depresiòn y de los dos con los lòbulos temporales, se detecta en experimentos con animales especialmente ratasque se someten repetidamente a choques eléctricos de baja intensidad.
Pronto, las ratas desisten de intentar escaparse de los choques y los reciben pasivamente. Es un ejemplo de lo que los especialistas llaman "potenciación de largo plazo", un incremento duradero en el poder de las conexiones entre las neuronas que, de nuevo, se demuestra que ocurren en el hipocampo aunque no exclusivamente allí. Si a las ratas se les suministra antidepresivos antes de los choques, se previene su aparente desesperación. Esto es para los investigadoresuna indicación de que el aprendizaje y su posterior recuerdo pueden ser influenciados de alguna manera por la forma como están las neuronas receptivas del hipocampo en el momento de los choques.

Las técnicas clásicas de condicionamiento también se han utilizado para arrojar luces sobre los mecanismos de la memoria. Su principio es el mismo que utilizó Pavlov en su famoso perro, que primero producìa mucha saliva cuando olía carne, justo después de que sonaba un timbre y luego sòlo tenía que oír el timbre para producir la saliva.
A un organismos con tan poquito como cinco mil neuronas en sus primitivos cerebros, pueden ser condicionados en forma similar.

Los investigadores afirman que si las neuronas tanto de organismos simples como de organismos complejos emplean las mismas estrategias, esto significa que la naturaleza siempre económicatiende a repetir los mecanismos que funcionan.

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