Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2004/06/27 00:00

Los transformistas

Los computadores devuelven el golpe a los teléfonos en la carrera por la conectividad móvil.

El teléfono inteligente Treo 600, de Palm, es bueno como PDA .

No es claro si los fabricantes lo impusieron o solamente están respondiendo a demandas culturales, pero la movilidad se convirtió en el paradigma tecnológico de comienzos del siglo XXI. En un futuro muy próximo, los computadores que utilizará la mayoría de la gente serán teléfonos celulares equipados con todos los juguetes, mimetizados en la ropa y capaces de cumplir las funciones plenas de un PC actual. No se está tan lejos de eso. De hecho, ya hasta en mercados pequeños como el colombiano hace pinitos el Treo 600 de Palm, el primer computador de mano de la historia que se vuelve teléfono. Hasta hace poco la iniciativa de la convergencia fue tomada en exclusiva por los fabricantes de teléfonos, que han estado invadiendo al planeta con celulares que tratan de parecerse un poco a un computador y hasta pueden tomar fotos, incluyen disco duro para almacenar música mp3, descargan el correo electrónico y ofrecen servicios de directorio, agenda, calendario y otras valiosas piezas de software.

Los fabricantes de computadores decidieron no quedarse de brazos cruzados mientras Nokia, Siemens y compañía les pisan los callos y el primer contragolpe vino del mayor fabricante de computadores de mano (PDA como se les conoce), Palm, obviamente al que más fácil le quedaba la tarea de explorar el bricolaje que significa convertir un asistente digital en teléfono móvil.

Pero el fenómeno va más allá de la competencia industrial por los mercados. La cultura de los tiempos que corren parece hambrienta de gadgets destinados a permitir la completa movilidad y acercar el sueño de un mundo sin cables. La onda wireless ha ganado terreno vertiginosamente y la tecnología que lo hace posible se llama Wi-Fi, un estándar que permite la intercomunicación inalámbrica entre diferentes dispositivos digitales de manera rápida y sencilla. En poco más de un año, el número de Hotspots, lugares en donde existen redes inalámbricas abiertas para que cualquier ciudadano se conecte a ellas, ha crecido exponencialmente hasta alcanzar los 50.000. La semana pasada la compañía Flycom inauguró los dos más grandes HotSpots en Colombia, uno en el parque de la 93 de Bogotá y otro en el parque Lleras de Medellín. En esas zonas cualquier persona con un dispositivo con capacidades Wi-Fi, -por ejemplo, la mayoría de computadores portátiles modernos o casi todos los nuevos teléfonos introducidos recientemente por los operadores de telefonía móvil- puede sentarse en un restaurante y navegar Internet. Varios hoteles colombianos ya ofrecen este servicio.

Las ventas de PC de escritorio han bajado sensiblemente en los últimos cinco años y crecieron las de notebooks, porque los consumidores quieren movilidad y llevarse puesto el computador. ¿Hasta dónde será posible llevar tal idea al extremo? En la actualidad, los teléfonos más avanzados poseen la capacidad de cómputo de un PC de 1995, pero con requerimientos de energía y costos de producción hasta 100 veces inferiores. La jugada de Palm, con la introducción del computador que se vuelve teléfono, lo pone en ventaja sobre los fabricantes de celulares, pues una PDA actual es de verdad un computador portátil poderoso y no una imitación. En palabras de una alta ejecutiva de Palm, Valeria Cole, "es más fácil agregar capacidades telefónicas a un computador que agregar capacidades computacionales a un teléfono". Naturalmente la competencia no ha terminado, en realidad apenas comienza, dado que los fabricantes de teléfonos tienen planes para sorprender. Nokia ya demostró con el modelo n-gage, lanzado a finales del año pasado, que un teléfono se puede convertir en consola de videojuegos con notable éxito, en tanto que las PlayStation, Game Cube y Xbox apenas empiezan la carrera por conectarse a Internet.

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