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| 6/16/1997 12:00:00 AM

PIRATEAR NO PAGA

Aunque muchos no lo consideren así la piratería del software es un delito que se paga con cárcel y que le causa enormes pérdidas a la industria.

El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Esta frase cobra especial significado cuando se habla de piratería de software, si se tiene en cuenta que tres de cada cinco aplicaciones usadas en Colombia son ilegales. Así lo revela una investigación contratada por la Business Software Alliance (BSA), dada a conocer la semana pasada en Bogotá, y que explica las graves implicaciones que la piratería de software tiene en la economía de Colombia.
El estudio fue realizado por la firma auditora Price Waterhouse en 15 países de América Latina y recopiló información sobre la situación actual de la industria, las proyecciones para el año 2000 y el impacto de una posible reducción de la piratería.
Sin embargo, el problema de la piratería no es exclusivo de América Latina. En países tan desarrollados como Estados Unidos la cifra llega al 28 por ciento, lo cual significa que más de una cuarta parte de los programas usados es ilegal. Mientras tanto en Hong Kong -considerada por muchos la capital mundial de la piratería-, la cifra del 64 por ciento la pone a la par de Colombia, y sólo unos puntos por debajo del promedio latinoamericano, que es del 68 por ciento. Estos datos muestran la complejidad que encierra este asunto y la dificultad para controlar a los infractores.
La piratería de software es un dolor de cabeza que no respeta fronteras, condiciones sociales ni sistemas políticos. Desde la China hasta Estados Unidos y desde Rusia hasta Suráfrica son millonarias las pérdidas que se reportan anualmente por este concepto, de acuerdo con reportes de la Software Publishers Association (SPA).
Curiosamente la piratería no es un delito que la gente comete siempre de manera intencional. Son muchos los casos en los cuales los vendedores ofrecen software preinstalado en los computadores, sin darle al comprador la respectiva licencia. En otros casos los usuarios creen que por el hecho de comprar un programa tiene el derecho de instalarlo en una cantidad indefinida de máquinas, lo cual es correcto sólo en algunos casos.
Por esta razón los esfuerzos de las grandes compañías productoras de software se centran en tres áreas complementarias: educación, legislación y cumplimiento de la ley. Pues no se puede castigar a alguien que no sabe que está delinquiendo por pedir o aceptar un programa de 'ñapa' en su nuevo computador. Sin embargo, cuando se comprueba que alguien está violando la ley conscientemente, se busca que sea castigado de manera ejemplar. El problema en este caso es que no todos los países tiene una legislación efectiva para combatir este delito.
Y aunque son muchas las disculpas que se pueden alegar para tratar de justificar la piratería del software, es importante saber que ante la justicia es tan culpable el que copia en su computador un programa sin licencia como el que lo reproduce en cantidades industriales. Y en Colombia la legislación para combatir este delito es bastante severa.

Quién piratea software
- El que usa programas sin licencia
- El que deja copiar su software de terceros
- El que usa programas de prueba durante un tiempo superior al autorizado
- El que vende software preinstalado sin las debidas licencias
- El que copia un mismo programa en más de una máquina
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