Uno de los caballos de batalla que llevó a Samuel Moreno a la Alcaldía de Bogotá fue su propuesta de no crear nuevos impuestos. Promesa que fue cuestionada por algunos concejales justo cuando el cabildo capitalino comenzó a discutir el ambicioso Plan de Desarrollo, que busca ejecutar 38 billones de pesos en cuatro años, nueve más de los que gastó Lucho Garzón en su administración. Moreno plantea buscar entre 2,7 y cuatro billones de pesos de créditos para financiar la construcción del metro. Como se requieren más de 2,3 billones nuevos, estos saldrán necesariamente de una reingeniería, un ajuste al esquema tributario de la ciudad y de un mayor aporte de las empresas a la ciudad. “Nuestra promesa fue no crear nuevos impuestos, pero no significa que no vayamos a revisar y ajustar detalles en los que hay”, dijo Moreno a SEMANA. De aprobarse el Plan de Desarrollo, se vendrá una reforma tributaria. Esa gestión significa que unos 300.000 pequeños comerciantes deberán pagar el impuesto de ICA, mientras que los estratos altos y los predios comerciales e industriales deberían pagar 450.000 millones de pesos en los próximos cuatro años por alumbrado público. “Ese no es un nuevo impuesto, sino un servicio público que hoy existe en muchas ciudades”, dijo un alto funcionario de la administración. Llámese impuesto, tributo o servicio, lo cierto es que los bogotanos tendrán que darle más plata a la ciudad.
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