Una madre desgarrada
Elvira Vásquez, madre de Joaquín Castro Vásquez, uno de los 19 jóvenes desaparecidos, le narró a SEMANA su tragedia.
“Me enteré de la muerte de mi hijo el sábado 20 de septiembre porque me llamaron de Medicina Legal. Me dijeron que fuera, que porque había unos N. N. y de pronto mi hijo estaba ahí. Fui y me lo mostraron en Internet, cuando recién lo mataron. Era una foto de la cintura para arriba y yo lo identifiqué. Tenía 28 años y estaba desaparecido desde el domingo 13 de enero. Ese día se encontró con su amigo Elkin Verano Hernández –un muchacho de 25 años– y se tomaron unas cervezas acá en Soacha. Ambos trabajaban en un taller de fundición en Bosa desde hacía ocho meses. Un vecino me contó que los vieron montarse en un carro, pero nadie sabe con quién ni para dónde iban. Ambos desaparecieron. No volví a ver a mi hijo desde ese día. No me llamó, no dejó ninguna razón.

“Al comienzo pensé que se había ido para Ibagué, donde tiene más familia, pero no. Averigüé por todo lado donde otros familiares, pero no me dieron razón. Puse el denuncio de la desaparición ocho días después en la Fiscalía de Soacha y en Medicina Legal en Bogotá. Allá me dijeron que si sabían algo, me llamaban, y yo a cada rato iba a preguntar qué se sabía, pero nunca me dieron ninguna razón. Que no aparecía por ningún lado, era lo único que me decían. No sé nada de por qué me lo mataron. Nunca noté nada raro en él, era un muchacho juicioso, muy sano y trabajador. Jamás tuvo problemas con los policías, o por lo menos yo nunca me di cuenta durante todo el tiempo que vivió conmigo. Hasta el momento no me han dicho por qué lo mataron. Nunca imaginé que estuviera muerto, es más, yo no creo que a mi hijo y a su compañero Elkin los hayan matado el 15 de enero como dicen en las noticias. Creo que a Joaquín me lo mataron hace poco porque en la fotografía que me mostraron en la morgue aparece como si recién lo hubieran matado. A los dos, junto a otro muchacho que le pasó lo mismo, los trajimos de Ocaña y los enterramos en el cementerio de Soacha. Los tres eran de aquí”.