Jaque al general Montoya

El histórico remezón en el Ejército deja abiertos interrogantes en torno a su máximo comandante, el general Mario Montoya.

• Una vez el país conoció el escabroso caso de los jóvenes de Soacha y el Ministerio de Defensa creó una comisión especial para investigar los hechos, Montoya no sólo no participó en la convocatoria de ésta, sino que ordenó su propia investigación.

• Justo antes de que la comisión especial entregara sus conclusiones y cuando empezaron a correr los rumores de una purga interna, Montoya decidió anticiparse y retiró de sus cargos a tres coroneles por “graves indicios” que le reportó su propia indagación.

• El general no fue invitado a la reunión en la que la comisión especial entregó sus hallazgos al presidente Uribe. La ausencia de Montoya es una mala señal, pues es el comandante supremo de los hombres que estaban siendo investigados.

• No todos los 27 militares expulsados tuvieron participación directa en los hechos de Ocaña. Sin embargo, por cadena de mando y control se ordenó la destitución de algunos generales. Dentro de esa lógica muchos se preguntan si la responsabilidad del control llega hasta el general Montoya.

• De cualquier manera, lo ocurrido es un duro golpe para el general. No sólo por tratarse de sus hombres, varios muy cercanos a él, como el general Pico Hernández y el coronel Santiago Herrera, sino porque él es considerado el principal promotor de la cultura del conteo de bajas o body count.