Qué hacer con las pirámides
Los gobiernos deben tomar medidas rápidas para impedir el crecimiento de los esquemas piramidales. Estas son algunas de las recomendaciones del FMI:
1Ciérrelas inmediatamente. Cuando se detecte una pirámide, se debe actuar con rapidez y firmeza y si se sospecha que una entidad ha organizado una, es mejor cerrarla inmediatamente. Permitirles seguir funcionando es un error porque seguirán captando depósitos y generando pérdidas. Los gobiernos pueden cerrar estas empresas apoyados en varias razones jurídicas: las empresas aceptan depósito sin autorización, pueden estar evadiendo impuestos, o ser responsables de lavado.

2Congele activos. Si se establecen sólidas pruebas de que estas entidades son pirámides, las autoridades deben congelar y proceder a decomisar sus activos durante la investigación. Sus operadores intentarán sustraer la mayor cantidad de activos que puedan antes de que se descubra la verdad. Si se congelan los activos, se pueden reducir significativamente las pérdidas de los depositantes.

3Cuidado con indemnizar. Desde el principio las autoridades deberán dejar claro que no van a compensar a los depositantes por sus pérdidas. Si esto no se hace, los costos fiscales son inmensos, y el riesgo moral, considerable.

4¿A quién le corresponde actuar? Las investigaciones deben estar a cargo de la Policía, un ministerio o el banco central, pero la clave es que los interventores sepan reconocer el fraude financiero. Para determinar si una empresa está funcionando como pirámide, es necesario averiguar si tiene inversiones reales y si estas son susceptibles de ser suficientes para cubrir los pasivos. Por definición, los pasivos de las pirámides siempre son mayores que sus activos, y los pagos a los inversionistas se financian únicamente con nuevas entradas de fondos.