El cerebro Bully

La semana pasada otro estudio, esta vez de la Universidad de Chicago, mostró que el cerebro de los típicos ‘matones’ del curso o bullies, como se les conoce en inglés, responde en forma diferente a la violencia comparado con el de los niños o adolescentes más pacíficos. De hecho, la investigación mostró que los agresivos sienten placer cuando ven sufrir a alguien. A través de escáneres cerebrales, colocados en un grupo de jóvenes de entre 16 y 18 años, se observó que los agresivos activaban zonas del cerebro relacionadas con la recompensa mientras veían videos de personas sufriendo. El doctor Jean Decety, quien dirigió el estudio, dijo a SEMANA que “cuando una persona sana ve a otra persona sufriendo, sus circuitos neuronales que procesan la información dolorosa se activan como si fueran ellos mismos los que estuvieran sufriendo”. Por el contrario, “los jóvenes agresivos se excitan con el sufrimiento de los demás”. Esto sugiere la posibilidad de que a los adolescentes más violentos les atraigan estos juegos, y no necesariamente que éstos sean los culpables de la agresividad.