Michael Jackson se caracterizó por ser protagonista de múltiples escándalos, algunos de los cuales estuvieron a punto de llevarlo a prisión.
• Su gusto por pasar tiempo con niños le salió caro. En agosto de 1993 Jordan Chandler, de 13 años, dijo que el cantante había abusado de él, que habían tenido encuentros íntimos, incluido sexo oral. El joven habría descrito a las autoridades los genitales de Jackson como prueba y la Policía investigó el rancho Neverland en busca de evidencia. El artista, que tuvo que cancelar varios conciertos, negó las acusaciones y dijo que estaban tratando de extorsionarlo. Finalmente las partes llegaron a un acuerdo y se dijo que Jackson habría pagado a los Chandler una cifra que superaba los 20 millones de dólares.
• Una década más tarde, otro adolescente, Gavin Arvizo, aseguró que el rey del pop se masturbaba a su lado, y que le daba vino y vodka y material pornográfico cuando estaban solos en su residencia. Por esto fue acusado de 10 cargos que incluían abuso sexual, suministrar alcohol a un menor y hasta conspirar para retener en contra de su voluntad al niño y su familia. El juicio se llevó a cabo en 2005 y generó gran expectativa en el nivel mundial. Jackson ganó y fue encontrado no culpable, pues durante el proceso los demandantes aparecieron como unos oportunistas que se habían acercado a la estrella para recibir beneficios.
• Las capacidades de Jackson como padre fueron puestas en entredicho cuando en 2002 balanceó a su hijo Prince Michael, II de meses de nacido, en un balcón en un hotel de Berlín, ante la mirada atónita de los presentes que temían que se le resbalara. El artista tuvo que disculparse.