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viernes, 20 de noviembre de 2009
Miles de caleños salen a la calles para expresar su rechazo a la violencia
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos; el gobernador del Valle, Angelino Garzón; y otras autoridades nacionales, departamentales y municipales estuvieron en la marcha.

FOTOS: FABIO POSADA / SEMANA
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos; el gobernador del Valle, Angelino Garzón; y otras autoridades nacionales, departamentales y municipales estuvieron en la marcha. FOTOS: FABIO POSADA / SEMANA
MovilizaciónLa ciudadanía caleña se hizo sentir este jueves en una multitudinaria manifestación en contra de los violentos. El presidente Álvaro Uribe le pidió explicaciones a la Policía de por qué los violentos lograron poner un carro bomba frente a la sede de la institución.
Jueves 12 Abril 2007
Las autoridades estiman en 200.000 el número de personas que salieron a las calles en Cali.
Las autoridades estiman en 200.000 el número de personas que salieron a las calles en Cali.

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La jornada de este jueves transcurrió con un sol diáfano y un calor agobiante. En este clima cerca de 200.000 personas –según cálculos de las autoridades– vestidos con camisetas blancas, se echaron a la calle en una demostración de rechazo a los violentos. “Unidos somos más fuertes que nuestros enemigos”, se escuchó. Y fue cierto. Todos los presentes, sin importar su origen o filiación política estaban juntos, en una actitud poco frecuente entre los colombianos cuando se trata de ponerle un muro de contención a los violentos.

Y Cali no fue la excepción. Aún en la memoria de los abuelos están intactas las imágenes de aquellos años dorados en que esta ciudad era símbolo de civismo y de solidaridad. Sin embargo, como el resto de colombianos a medida que la violencia atenazaba a la ciudad la indolencia se fue haciendo presente hasta llegar a los extremos en que Cali cayó a uno de los niveles de deterioro inimaginables. Sin embargo, la bomba del lunes tuvo un eco que parece golpeó la conciencia de toda la ciudad que salió a decir: “Basta ya”.

Y eso fue lo que se vio este jueves. Los medios de comunicación, la gente del común y los organismos gubernamentales se unieron en esta inmensa marcha que recorrió la Sultana del Valle desde la Plaza de San Francisco, sede de la Gobernación, hasta la destruida estación de Policía de Cali, luego del atentado de este lunes.

El rechazo al atentado no fue el único motivo de la protesta, el quinto aniversario del secuestro de los diputados del Valle, más la complicada situación de orden público en el resto del departamento, en especial en Buenaventura, fueron el detonante para que los caleños se armaran de valor y salieran a las calles en “un inmenso acto de solidaridad”, como lo calificó Ángela Giraldo, asesora de paz de la Gobernación del Valle

Con camisetas blancas niños, hombres y mujeres de todos los estratos se unieron bajo el lema de la manifestación: “No al terrorismo, no a la violencia, no al secuestro sí a la convivencia pacífica, sí a la paz. Lo que pasa con Cali es conmigo”.

Tanto los organizadores, como los asistentes coinciden en que de lejos, esta es la marcha más asistida en la ciudad. Algo que no se veía desde los tiempos de las marchas del NO MÁS, organizadas por la Fundación País libre en contra del secuestro.

“A uno se le hacía un nudo en la garganta oyendo los gritos espontáneos de la gente”, confesó Gerardo Quintero, periodista del diario El País de Cali. El periódico se unió a la iniciativa de la marcha con la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle, la Cámara de Comercio de la ciudad y el bloque regional parlamentario.

Esta mezcla de grupos unidos alrededor de las instituciones fue la primera muestra del impacto que tuvo el atentado. Según Fabio Cardozo, esto se debe a que el bombazo fue “contra un ícono de la seguridad en el centro de la ciudad. Cuando anteriormente han ocurrido atentados sólo se ha visto afectado un segmento de la población, pero la estación de la Policía es un punto por donde forzadamente todos pasamos”.

Así, a la tarima montada al frente de la estación destruida se subieron el alcalde Apolinar Salcedo, el gobernador Angelino Garzón, el ministro de Defensa Juan Manuel Santos, la senadora Dilian Francisca Toro y los comandantes de la Policía, junto con los próximos candidatos a la Alcaldía de Cali. Mientras tanto, a lo largo de dos kilómetros los caleños veían a los lados, sólo había gente como ellos con camisetas blancas, niños con sus uniformes y en el cielo, el sol se había escondido, hasta las nubes se habían unido a la marcha, pero no lo suficiente para que la lluvia la aguara.

Este jueves Cali se puso la camiseta de la unidad, algo que muchos esperan sea una actitud que continúe y no un simple acto de euforia momentánea. El temor es casi tan grande como el hastío ante los actos de violencia y al juego sucio que es constante en la política valluna. Ya llegan las elecciones locales y todos esperan que lo que pasó hoy sea el primer paso de un cambio real en las estrategias políticas y en el juego electoral que se viene.

El clima cálido de esta jornada es un buen augurio de los días que están por venir. Y en ese esfuerzo hay que sumar todas la voluntades como lo expresó el presidente Álvaro Uribe Vélez, quien fue enfático al informar su exigencia a la Policía sobre el atentado de este lunes. El Presidente contó que le pidió a la Policía si tiene ganas y disposición de derrotar al terrorismo. Una solicitud no sólo suya sino por lo visto es la protesta de toda una ciudad que, por fin, se mostró más unida que nunca.