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sábado, 21 de noviembre de 2009
Blog de Francisco Manrique

El caos de Bogota tiene soluciones sencillas y baratas

 

 

De nuevo Jorge González Soler, miembro del Foro de Presidentes, nos hace una contribución esta semana con relación a los problemas de Bogotá.


Aprovecho el tema que Jorge quiere aportar, para mencionar mi protesta a la decisión de cambiar el diseño y el alcance de Transmilenio por la carrera 7a. Esta decisión altera de manera profunda, el impacto urbano que ha caracterizado este proyecto desde  su iniciación y debería ser rechazada por la ciudadanía.


Volvimos a la época de la primera intervención de la Av Caracas durante la Alcaldía de Andrés Pastrana que fue una buena idea muy mal ejecutada.  Quienes hemos viajado a otros paises con Metro sabemos que el impacto de la entrada a una estación es mínimo, y por consiguiente es una falacia la afirmación que la linea planteada para Bogotá tendra el mismo impacto de tranasformación urbana que Transmilenio.


Estos son los verdaderos costos en los que nos ha metido Moreno con su propuesta del Metro, que no solo comprometen los recursos de la ciudad por muchos años, sino que nos privan de la transformación urbana a la que nos había aconstumbrado Transmilenio en su concepción original.


Sería conveniente que la Revista Sema hiciera un sondeo entre sus lectores para ver que acogida tiene esta propuesta del alcalde actual. Y para iniciar propongo que se utilice este blog para manifestarse al respecto. Pero leamos a Jorge con su aporte para esta semana.


Cuando hablamos de caos en Bogotá, necesariamente se nos viene a la mente el tráfico, el desorden, los accidentes, los trancones, las motocicletas, los taxis y los buses, la contaminación ambiental, el ruido, los semáforos, las bahías, los parqueaderos y, sin duda muchas otras cosas mas de la problemática de la vida cotidiana de la ciudad.

 

Y cuando se plantean soluciones se piensa en las restricciones, el pico y placa, el Transmilenio, el Metro, el Tren de Cercanías, todas ellas costosas, incómodas, de largo plazo para implementar y de  corto plazo para resolver los problemas.

 

Si unos aguaceros y unos eventos deportivos ponen en trance y paralizan la ciudad, si las nuevas construcciones no pueden ser manejadas, como hacen en otras ciudades del mundo, de tal manera que causen el mínimo trauma posible, si la indisciplina fomentada por la falta de cultura y de autoridad no pude ser controlada, entonces, como será cuando la ciudad emprenda las megaobras?.   Para irse de Bogotá y volver en 10 años

 

Y por otra parte, las soluciones que tratan de  obligar a todo el mundo a viajar en bicicleta, a utilizar el transporte público masivo o a caminar, son difíciles de implementar. Requieren convencer a la sociedad que son soluciones razonables, lo cual, a todas luces, no tiene sentido en una ciudad donde prima el desorden, la inseguridad y la mala calidad de los servicios públicos de transporte.

 

Sin embargo, como lo han hecho muchas ciudades del mundo, más grandes y con más cantidad de vehículos que Bogotá, aquí no se han ensayado soluciones sencillas y creativas.

 

Mi propuesta es que la Alcaldía de Bogotá conforme una COMISION o GRUPO DE TRABAJO con autoridades distritales (Secretaría de Movilidad, Policía de Tráfico) y usuarios (conductores de transporte público-buses-taxis-transporte de carga, empresarios, arquitectos, ingenieros, constructores, peatones,  colegios) con el objetivo de estudiar y plantear soluciones creativas, rápidas,  inteligentes a los diversos problemas.

 

Se trata de que este GRUPO DE TRABAJO identifique, uno por uno, los sitios de especial congestión en la ciudad, y proponga una solución efectiva que pueda ser implementada exitosamente, de bajo costo y muy rápido. El compromiso del Alcalde Mayor es que la solución propuesta se convierta en realidad, a la brevedad.

 

En la jerga empresarial estos grupos se denominan “Equipos de Trabajo Autodirigidos”, tienen completa autonomía, son multidisciplinarios, se enfocan en un problema específico, tienen un tiempo determinado para solucionar el problema y se disuelven una vez presentan su recomendación o pasan a estudiar un nuevo tema.

 

Lo importante es que se tome un sitio o un problema a la vez, que solo se pase al siguiente cuando se haya solucionado el anterior. El Grupo de Trabajo tiene que llegar a una solución simple, original, que sea efectiva y realizable en corto tiempo.

 

Yo no soy experto en tránsito ni movilidad pero sufro diariamente los problemas de una ciudad cada vez mas complicada, con problemas críticos insolubles y persistentes y con soluciones planteadas que muchos de nosotros jamás verán en vida.

 

Me atrevo, entonces a proponer, a manera de ejemplo,  cinco problemas que los Grupos de Trabajo deben solucionar:

 

- EL PARQUEO EN LAS CALLES Y AVENIDAS: La mayoría de las calles y avenidas de Bogotá tienen un carril en cada sentido y máximo dos y solamente algunas tienen tres carriles. Siempre hay, al menos, un carril ocupado por alguien estacionado que simplemente pone las luces de parqueo y no le importa el inconveniente que está causando a los demás.  Si se obliga, de manera perentoria y coercitiva, a los conductores a no estacionar en las vías por ninguna razón, ganaremos en movilidad de inmediato.

 

- LAS ROTONDAS. Son, generalmente, mal utilizadas y en muchos casos no tienen la capacidad suficiente para evacuar la cantidad de tráfico. La rotonda de la calle 100 con avenida  15 es uno de los eternos problemas de la ciudad. Hace algunos años se intentó solucionarlo con un paso subterráneo que no arregló  nada. Un sencillo puente en que la 15 hacia el norte pase por encima de la cien podría ser una solución definitiva. Y de pronto, hay una solución más sencilla y creativa.

 

- LOS CUELLOS DE BOTELLA: Hay cientos  de intercesiones que convierten dos o tres carriles en uno solo, causando aglomeración y acumulación de vehículos, algunos se cruzan y se le cierran a los demás que están haciendo la cola. El empate de la Calle 116 con Carrera 7ª hacía el oriente es el dolor de  cabeza de todos los días, que se solucionaría con un carril más amplio para quienes toman la Séptima hacia  el sur que, son la mayoría. Hay espacio a bajo costo y requiere la autoridad  del Distrito y la buena voluntad del Teleport.  Pero no, es un problema insoluble por intereses mezquinos.

 

- LOS VEHICULOS DE CARGA: En Bogotá, los vehículos de carga descargan a cualquier hora y en cualquier parte, causando problemas en calles y avenidas.  Este no es el caso en las ciudades modernas. La regulación y los horarios es algo ya inventado y exitoso en otras partes del mundo que podemos copiar.

 

- LOS PARADEROS DE BUSES Y TAXIS: Las autoridades han sido absolutamente impotentes  para obligar al transporte público a detenerse solo en los paraderos previamente designados. Bueno, los usuarios esperan que los recojan en cualquier parte y no hay bahías que permitan que el bus recoja pasajeros sin causar dificultades a la circulación de los demás vehículos. Muchas ciudades tienen carriles exclusivos para buses que, como en el caso de Transmilenio funcionan adecuadamente. Los esfuerzos de los últimos días de tratar de obligar a los buses a detenerse en determinados sitios según la ruta, van a ser sol de un día.

 

Sin duda, hay miles de problemas más pero, si no intentamos solucionar uno por uno, jamás lo lograremos y Bogotá seguirá siendo un caos con Metro o sin Metro.

 

Hace algunos años, miembros del Foro de Presidentes trabajaron con la Secretaría de Tránsito y Transportes de ese entonces, pero la falta de apoyo por parte de quienes debían tomar las decisiones e implementarlas, dio al traste con una estrategia que podría haber funcionado en beneficio de la ciudad.

 

Los empresarios hemos aprendido que la solución de los problemas viene, de manera rápida, creativa y exitosa, de hacer partícipes a los usuarios y a quienes sufren el problema. Y, en la mayoría de los casos,  los problemas se solucionan de una manera sorprendentemente sencilla. La imaginación y la creatividad no tienen límites cuando la gente se propone solucionar problemas insolubles. Es la manera como el mundo evoluciona todos los días y…… ha dado buenos resultados.

 

 

JORGE GONZÄLEZ SOLER

Miembro del Foro de Presidentes

Octubre 28 de 2009

Por Francisco Manrique
Publicado 11/01/2009

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Francisco Manrique
Francisco Manrique fue columnista de El Tiempo entre 1995 y 1999 y editorialista de El Espectador de 2000 al 2002. Ha sido conferencista sobre temas de Liderazgo en Chile, Perú, Colombia y México y es un experto en temas de desarrollo urbano.