De nuevo Jorge González Soler, miembro del Foro de Presidentes, nos hace una contribución esta semana con relación a los problemas de Bogotá.
Aprovecho el tema que Jorge quiere aportar, para mencionar mi protesta a la decisión de cambiar el diseño y el alcance de Transmilenio por la carrera 7a. Esta decisión altera de manera profunda, el impacto urbano que ha caracterizado este proyecto desde su iniciación y debería ser rechazada por la ciudadanía.
Volvimos a la época de la primera intervención de la Av Caracas durante la Alcaldía de Andrés Pastrana que fue una buena idea muy mal ejecutada. Quienes
hemos viajado a otros paises con Metro sabemos que el impacto de la
entrada a una estación es mínimo, y por consiguiente es una falacia la
afirmación que la linea planteada para Bogotá tendra el mismo impacto
de tranasformación urbana que Transmilenio.
Estos
son los verdaderos costos en los que nos ha metido Moreno con su
propuesta del Metro, que no solo comprometen los recursos de la ciudad
por muchos años, sino que nos privan de la transformación urbana a la
que nos había aconstumbrado Transmilenio en su concepción original.
Sería conveniente que la Revista Sema hiciera un sondeo entre sus lectores para ver que acogida tiene esta propuesta del alcalde actual. Y para iniciar propongo que se utilice este blog para manifestarse al respecto. Pero leamos a Jorge con su aporte para esta semana.
Cuando hablamos de caos en Bogotá, necesariamente se
nos viene a la mente el tráfico, el desorden, los accidentes, los trancones, las
motocicletas, los taxis y los buses, la contaminación ambiental, el ruido, los
semáforos, las bahías, los parqueaderos y, sin duda muchas otras cosas mas de
la problemática de la vida cotidiana de la ciudad.
Y cuando se plantean soluciones se piensa en las
restricciones, el pico y placa, el Transmilenio, el Metro, el Tren de Cercanías,
todas ellas costosas, incómodas, de largo plazo para implementar y de corto plazo para resolver los problemas.
Si unos aguaceros y unos eventos deportivos ponen en
trance y paralizan la ciudad, si las nuevas construcciones no pueden ser manejadas,
como hacen en otras ciudades del mundo, de tal manera que causen el mínimo
trauma posible, si la indisciplina fomentada por la falta de cultura y de
autoridad no pude ser controlada, entonces, como será cuando la ciudad emprenda
las megaobras?. Para irse de
Bogotá y volver en 10 años
Y por otra parte, las soluciones que tratan de obligar a todo el mundo a viajar en
bicicleta, a utilizar el transporte público masivo o a caminar, son difíciles
de implementar. Requieren convencer a la sociedad que son soluciones
razonables, lo cual, a todas luces, no tiene sentido en una ciudad donde prima
el desorden, la inseguridad y la mala calidad de los servicios públicos de
transporte.
Sin embargo, como lo han hecho muchas ciudades del
mundo, más grandes y con más cantidad de vehículos que Bogotá, aquí no se han
ensayado soluciones sencillas y creativas.
Mi propuesta es que la Alcaldía de Bogotá conforme una
COMISION o GRUPO DE TRABAJO con autoridades distritales (Secretaría de
Movilidad, Policía de Tráfico) y usuarios (conductores de transporte público-buses-taxis-transporte
de carga, empresarios, arquitectos, ingenieros, constructores, peatones, colegios) con el objetivo de estudiar y
plantear soluciones creativas, rápidas, inteligentes a los diversos problemas.
Se trata de que este GRUPO DE TRABAJO identifique, uno
por uno, los sitios de especial congestión en la ciudad, y proponga una
solución efectiva que pueda ser implementada exitosamente, de bajo costo y muy
rápido. El compromiso del Alcalde Mayor es que la solución propuesta se
convierta en realidad, a la brevedad.
En la jerga empresarial estos grupos se denominan
“Equipos de Trabajo Autodirigidos”, tienen completa autonomía, son
multidisciplinarios, se enfocan en un problema específico, tienen un tiempo
determinado para solucionar el problema y se disuelven una vez presentan su
recomendación o pasan a estudiar un nuevo tema.
Lo importante es que se tome un sitio o un problema a
la vez, que solo se pase al siguiente cuando se haya solucionado el anterior.
El Grupo de Trabajo tiene que llegar a una solución simple, original, que sea
efectiva y realizable en corto tiempo.
Yo no soy experto en tránsito ni movilidad pero sufro
diariamente los problemas de una ciudad cada vez mas complicada, con problemas
críticos insolubles y persistentes y con soluciones planteadas que muchos de
nosotros jamás verán en vida.
Me atrevo, entonces a proponer, a manera de ejemplo, cinco problemas que los Grupos de
Trabajo deben solucionar:
- EL PARQUEO EN
LAS CALLES Y AVENIDAS: La mayoría de las calles y avenidas de Bogotá tienen un
carril en cada sentido y máximo dos y solamente algunas tienen tres carriles.
Siempre hay, al menos, un carril ocupado por alguien estacionado que
simplemente pone las luces de parqueo y no le importa el inconveniente que está
causando a los demás. Si se
obliga, de manera perentoria y coercitiva, a los conductores a no estacionar en
las vías por ninguna razón, ganaremos en movilidad de inmediato.
- LAS ROTONDAS.
Son, generalmente, mal utilizadas y en muchos casos no tienen la capacidad
suficiente para evacuar la cantidad de tráfico. La rotonda de la calle 100 con
avenida 15 es uno de los eternos
problemas de la ciudad. Hace algunos años se intentó solucionarlo con un paso
subterráneo que no arregló nada. Un
sencillo puente en que la 15 hacia el norte pase por encima de la cien podría
ser una solución definitiva. Y de pronto, hay una solución más sencilla y
creativa.
- LOS CUELLOS DE
BOTELLA: Hay cientos de
intercesiones que convierten dos o tres carriles en uno solo, causando
aglomeración y acumulación de vehículos, algunos se cruzan y se le cierran a
los demás que están haciendo la cola. El empate de la Calle 116 con Carrera 7ª
hacía el oriente es el dolor de
cabeza de todos los días, que se solucionaría con un carril más amplio
para quienes toman la Séptima hacia
el sur que, son la mayoría. Hay espacio a bajo costo y requiere la
autoridad del Distrito y la buena
voluntad del Teleport. Pero no, es
un problema insoluble por intereses mezquinos.
- LOS VEHICULOS
DE CARGA: En Bogotá, los vehículos de carga descargan a cualquier hora y en
cualquier parte, causando problemas en calles y avenidas. Este no es el caso en las ciudades
modernas. La regulación y los horarios es algo ya inventado y exitoso en otras
partes del mundo que podemos copiar.
- LOS PARADEROS
DE BUSES Y TAXIS: Las autoridades han sido absolutamente impotentes para obligar al transporte público a
detenerse solo en los paraderos previamente designados. Bueno, los usuarios esperan
que los recojan en cualquier parte y no hay bahías que permitan que el bus
recoja pasajeros sin causar dificultades a la circulación de los demás
vehículos. Muchas ciudades tienen carriles exclusivos para buses que, como en
el caso de Transmilenio funcionan adecuadamente. Los esfuerzos de los últimos
días de tratar de obligar a los buses a detenerse en determinados sitios según
la ruta, van a ser sol de un día.
Sin duda, hay miles de problemas más pero, si no
intentamos solucionar uno por uno, jamás lo lograremos y Bogotá seguirá siendo
un caos con Metro o sin Metro.
Hace algunos años, miembros del Foro de Presidentes
trabajaron con la Secretaría de Tránsito y Transportes de ese entonces, pero la
falta de apoyo por parte de quienes debían tomar las decisiones e
implementarlas, dio al traste con una estrategia que podría haber funcionado en
beneficio de la ciudad.
Los empresarios hemos aprendido que la solución de los
problemas viene, de manera rápida, creativa y exitosa, de hacer partícipes a
los usuarios y a quienes sufren el problema. Y, en la mayoría de los
casos, los problemas se solucionan
de una manera sorprendentemente sencilla. La imaginación y la creatividad no
tienen límites cuando la gente se propone solucionar problemas insolubles. Es
la manera como el mundo evoluciona todos los días y…… ha dado buenos
resultados.
JORGE
GONZÄLEZ SOLER
Miembro
del Foro de Presidentes
Octubre
28 de 2009