La tiranía de las ideas muertas
En blogs anteriores he tenido la oportunidad de escribir: “nuestras conversaciones, que reflejan una manera de pensar, están secuestradas por nuestra historia”. Esta situación es la que explica las grandes dificultades que tenemos para cambiar nuestra realidad . También, el porque al leer las noticias en Colombia, se encuentra un factor constante de a temporalidad similar al Macondo de Cien Años de Soledad.
Traigo el comentario anterior a la ,luz de un nuevo libro que me encontré en New York hace dos semanas titulado: “ La Tiranía de las Ideas Muertas “ de Matt Miller. En esta obra , su autor parte de la premisa que el futuro de su país está comprometido por unos supuestos que ya no son validos. Su invitación es a enfrentar esta realidad.
Michael Porter decía que “es necesario hacer visible lo invisible para hacer conversable lo inconversable”. Miller, en su libro, quiere hacer el aporte de descorrer el velo sobre paradigmas sagrados que no son discutibles. Su aporte me parece muy significativo para invitar a pensar sobre este tema a la luz de nuestra realidad nacional.
De acuerdo a Miller, las “ viejas ideas “ sobre los cuales se ha basado el desarrollo de los americanos en el Siglo XX, son las siguientes:
Los hijos van a ganar mas que sus padres y la gente consigue los resultados económicos que se merecen.
Los empleadores deben de cubrir una buena parte de los costos de salud y de pensión
Los impuestos altos afectan la economía
Es esencial el control local de las escuelas
El libre comercio es bueno, no importa que tanta gente salga lastimada por ello
Estos supuestos definen las grandes preguntas que ya no requieren respuesta. También, definen los caminos a seguir. Pero igualmente, cierran las puertas a nuevas posibilidades ya que su cuestionamiento no es tolerado. Pero Miller menciona que hay un solo problema: estas ideas van en contravía de las grandes tendencias, que hoy definen nuestra realidad, y que son irreversibles.
Y sin embargo, la gente se resiste a ver las contradicciones entre las ideas viejas y la realidad que cada una de ellas encierra, Veamos:
La verdad del desarrollo americano, en la última década, es que los ingresos de la clase media se han venido deteriorando, a pesar de que se han alcanzado incrementos en productividad muy importantes y que el sistema capitalista tiene como postulado la meritocracia que indica que la gente obtiene lo que se merece. El resultado: hoy el americano medio gana menos que sus padres hace tres décadas y la brecha con los mas ricos a aumentado exponencialmente.
Los empresarios se quejan que los costos de la salud y pensiones les quitan competitividad, pero se resisten a aceptar la intervención del Estado y reconocer el inmenso problema que tiene su país en estas áreas.
Se busca bajar los impuesto pero se desconoce que los USA tiene mas de $ US 40 trillones en promesas que deben honrar por cuenta de la Salud, las Pensiones y el rescate financiero. Las cifras no cuadran pero esta realidad no se quiere enfrentar.
Todo el mundo reconoce la importancia de la Educación para la competitividad y sin embargo, la iniquidad del sistema y los efectos negativos del control local, no fueron tema de campaña en las últimas elecciones. Los USA es el país que mas gasta en Educación pero sus resultados en las escuelas son muy malos cuando se comparan a nivel mundial.
Durante años el Consenso de Washington promovió la apertura de los mercados. La paradoja hoy esta el la posición cada vez mas cerrada de los USA al comercio internacional. Hoy, reconocen el alto costo para las economías en algunas regiones, especialmente a la luz del déficit de nuevas competencias en los trabajadores desplazados por la competencia global.
El mensaje de Miller es bien relevante: lo que en un momento dado de la historia se ve como impensable, por cuenta de las nuevas realidades, se vuelve ineludible. Los ejemplos abundan. Con la Guerra de Secesión se acabó el modelo de riqueza de los blancos a consta de la esclavitud de los negros y mas adelante el de la Democracia sin la participación de la mujer. A principio del siglo XX, se aceptó que el capitalismo no era viable sin un Banco Central y durante la Gran Depresión se rompió el tabú de la intervención del Estado. En los 60,s la TV expuso la violencia contra los negros y acabó con la segregación. Y hace un año se acabó con la idea del auto control del mercado.
La pregunta que se hace Miller es si la crisis, que se desató hace un año, es lo suficientemente fuerte como para replantear las viejas ideas, el papel del Gobierno y las empresas y la manera de balancear el riesgo que conlleva el modelo capitalista con la necesidad de seguridad que la gente busca. El futuro de los USA va a depender de la capacidad de cuestionar estos supuestos básicos a la luz de las nuevas realidades globales.
El problema es que la inercia intelectual y emocional impiden ver nuevas posibilidades. Esta situación no permite reconocer los paradigmas que sustentan el modelo de desarrollo actual ya no son viables. La historia nos enseña que esto produce complacencia y arrogancia, lo que conduce al entierro de personas, empresas, comunidades y civilizaciones enteras.
La propuesta de Miller es identificar con imaginación y perspectiva las “ideas muertas” que son estratégicas y las premisas que las sustentan. Después entender su “historia” : de donde vinieron, que les dio sentido en algún momento, que cambió que las vuelve peligrosas o inadecuadas y quienes tienen interés en conservarlas. Para terminar, hay que identificar las nuevas tendencias que permitan plantear nuevas ideas en forma de paradojas para enfrentar las contradicciones que se van a suscitar con la vieja forma de pensar.
A la luz de la campaña por la Presidencia, que hoy nos mantienen amarradas a unos únicos temas: la reelección y la continuidad de la “seguridad democrática” cada vez mas cuestionada en su métodos, el libro de Miller es de una pertinencia total. Yo le hago al lector las siguientes pregunta:
¿cueles son “ las ideas muertas” en Colombia que nos mantienen anclados a nuestro pasado y no nos permiten avanzar?.
¿ que deberíamos hacer al respecto?
Por Francisco Manrique
Publicado 11/14/2009