La desnutrición infantil a simple vista parece un tema
fácil, que se soluciona dando comida. Pero la verdad es que se trata de un
asunto más complejo y de una trascendencia enorme para el país. Una mala
nutrición en los primeros años de vida de un niño puede generar bajo desarrollo
cognitivo. Según el Banco Mundial, la desnutrición está íntimamente relacionada
con menor escolaridad y con malos salarios en la adultez. También se sabe que
la desnutrición promueve el círculo vicioso de la pobreza. Por consiguiente, la
buena nutrición de los niños es el motor de crecimiento económico de un país.
Los Estados en vías de desarrollo gastan más recursos solucionando los
problemas de los adultos que podrían haber sido resueltos mucho más temprano,
en la primera infancia, a un menor costo.
Y no es un asunto simplemente de dar comida. Para una buena
nutrición es necesario que los niños tengan acceso a agua potable, que los
padres sean educados y sensibilizados sobre el tema para que provean los
cuidados básicos en la primera infancia, en especial la madre que debe empezar
a nutrirse bien durante el embarazo y promover en su hijo la lactancia materna.
También lo es el acceso a la educación escolar apropiada, y la cobertura en salud
para que el pequeño no sólo cuente con la atención adecuada sino también con
las vacunas que necesita para crecer libre de enfermedades.
Aunque se hacen a diario muchos esfuerzos para disminuir las
cifras de desnutrición, todavía hay muchos retos por delante. En un foro
organizado por SEMANA, al que fueron invitados diversas funcionarios del sector
público, concretamente de entidades como la Contraloría, el Ministerio de
Protección Social, Planeación Nacional, la secretaría de Salud de Bogotá, entre
otros, identifiqué cuáles eran algunos de los obstáculos a vencer:
1) Falta de inversión en temas que afectan a la niñez como
campañas educativas para los padres, más promoción en salud y seguridad
alimentaria.
2)Mal manejo de los recursos, ya sea por corrupción, o
porque se unifican con otros temas o porque éstos no se ejecutan.
Estos dos temas están ligados pues mientras no exista un
control para asegurar que el gasto se hace efectivamente, no se puede aumentar
el gasto social.
3)La falta de conciencia de líderes de departamentos y
municipios sobre la importancia de la nutrición
4)Falta de coordinación entre las diferentes entidades que
deben trabajar en conjunto para que el esfuerzo de la nutrición se concrete.
Casi siempre se le pide al gobierno que actúe pero esta vez
quisiera invitarlos a reflexionar sobre el tema de la nutrición en la primera
infancia y a que colaboren. Estos son algunos frentes para trabajar:
1)Divulgue entre amigos, familiares y personas con quienes
interactúa a diario la importancia de alimentar bien a los pequeños. Solo
cuando se entiende bien la dimensión del problema se le da prioridad al asunto.
2)Denuncie irregularidades en el manejo del presupuesto
destinado para la niñez. Sea veedor de todos los procesos en su municipio que
favorecen el desarrollo integral de la niñez, y exija a sus gobernantes mayor
compromiso con este tema.