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| 8/26/2017 10:15:00 PM

Qué hacer con la rodilla

Una revisión hecha en el ‘British Medical Journal’ encontró que la mayoría de las soluciones para manejar el dolor y evitar el reemplazo de esta articulación tienen muy poco soporte científico. Esto dicen los expertos.

Soluciones para manejar el dolor de rodilla Qué hacer con la rodilla

La artrosis es una enfermedad incapacitante que genera dolor crónico y problemas de movimiento. Para evitar esos síntomas muchos recurren a un procedimiento conocido como artroscopia, que consiste en hacer pequeñas incisiones en la rodilla e introducir una minúscula cámara para ver el problema y solucionarlo. Pero un artículo publicado el mes pasado en el British Medical Journal (BMJ) encontró que esa popular cirugía no era mejor que hacer fisioterapia. Un panel internacional compuesto por cirujanos, fisioterapistas, pacientes y médicos tratantes hizo la recomendación contra ese procedimiento luego de revisar 13 estudios realizados sobre 1.700 pacientes, en los cuales se comparaba la cirugía artroscópica frente a otras opciones, incluidas cirugías placebo y fisioterapia.

Menos del 13 por ciento de los pacientes tuvo una mejora en cuanto al dolor así como en el movimiento durante tres meses, pero ese alivio desapareció al año. “Igualmente, cada persona sometida al procedimiento tuvo un incremento del dolor luego y requirió de tiempo para recuperarse”, dijo a SEMANA Reed Siemieniuk, autor del estudio. Esto sin contar con las posibles complicaciones entre las cuales la más preocupante es la infección. La investigación forma parte de una iniciativa de la revista científica para producir recomendaciones rápidas basadas en evidencia, para que tanto médicos como pacientes tengan argumentos sólidos a la hora de tomar decisiones.

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La revisión incluyó un experimento publicado el año anterior en la misma revista, en el que pacientes con lesión meniscal, un síntoma de la enfermedad que se da cuando el disco que acolchona la articulación se daña, no tuvieron mejores resultados con la cirugía que con sesiones de fisioterapia. Otro trabajo que data de 2002, uno de los primeros en cuestionar la validez de esta intervención, analizó en una muestra de veteranos de guerra con este problema los resultados de la artroscopia frente a una cirugía placebo. En esta última a los pacientes solo les hicieron las incisiones, pero no les insertaron ningún tipo de instrumentos en las rodillas. El resultado fue sorprendente, pues ninguno de los dos grupos tuvo mejora en el síntoma del dolor.

Según Siemieniuk, la artroscopia puede ser útil en contadas circunstancias como después de un trauma y en pacientes jóvenes con lesiones deportivas. “Pero la mayoría de las artroscopias en la rodilla se hacen para la artrosis donde no es beneficiosa”, dice.

A pesar de esa evidencia la cirugía artroscópica sigue siendo muy popular. Se calcula que cada año 2 millones de pacientes en el mundo se someten a dicho procedimiento, que solo en Estados Unidos tiene un costo total de 53.000 millones de dólares al año. “Es un problema mundial”, dice el médico del deporte Mauricio Serrato, director de Investigaciones de Coldeportes, quien señala que la cirugía en Colombia puede costar entre 4 y 5 millones de pesos. Es un asunto también ético porque “quienes venden el instrumental hacen una buena campaña para que los médicos la ofrezcan”. Siemieniuk señala que este procedimiento es rutinario para los galenos. “Se ha enseñado por décadas y se ha vuelto común y corriente, y precisamente por esta condición es mucho más difícil darle de baja”.

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Además de esto, los pacientes de artrosis en la rodilla viven una situación crónica y muchos de los tratamientos, incluidos la fisioterapia y el ejercicio, son difíciles de adoptar. “Como es de bajo riesgo muchos pacientes y cirujanos piensan que no hay nada malo en tratar y ver si ayuda”, dice. Y en muchos casos se sienten mejor, pero “sabemos que no es por la cirugía, ya que hemos visto que pacientes que se hacen el procedimiento placebo también se sienten bien”, dice el experto.

La rodilla se encuentra entre el fémur y la tibia, los dos huesos de las extremidades inferiores. “Entre esos dos hay un espacio articular que incluye los meniscos”, explica el médico ortopedista Hugo Armando Rodríguez. Cuando se desgasta, los huesos no tienen ese colchón para facilitar el movimiento y eso genera inflamación, dificultad y dolor para moverse. Entonces se presenta la enfermedad. Aunque se la considera un problema degenerativo e irreversible de la vejez, pues hace parte del uso y desgaste normal de la articulación, la artrosis es un problema cada vez más común entre los jóvenes. Según un estudio publicado en la revista PNAS, hoy es más frecuente que antes de la Segunda Guerra Mundial, y el incremento, al parecer, tiene que ver con cambios en el estilo de vida como la obesidad, inactividad e incluso los zapatos y el pavimento. También se presenta por golpes en actividades deportivas o como consecuencia de otras enfermedades.

La mayoría de los expertos recomienda tomar acciones paliativas para evitar que se siga deteriorando la rodilla. Ente las más importantes está bajar de peso, evitar las escaleras y en general ‘ahorrar’ la rodilla haciendo actividades físicas que no la impacten, como la natación. Para el dolor están los analgésicos. El ejercicio es clave tanto en la prevención como en el manejo de la enfermedad (ver recuadro), pues, según los expertos, el cartílago se nutre del movimiento. Cuando la enfermedad se presenta ese ejercicio debe hacerse pero con otra carga. “Lamentablemente no hay medicamento ni crema ni droga que regenere el cartílago”, dice Rodríguez.

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La idea es diferir lo máximo posible la cirugía de reemplazo de rodilla, pero hay un momento en que la articulación se acaba y hay que operarla. Aunque funcionan muy bien, según Serrato, los reemplazos de rodilla tienen aún una vida corta. Así las cosas, dice Siemieniuk, “no hay una respuesta fácil para las personas que tienen estos dolores de rodilla, pues solo en muy pocos casos estas limitaciones funcionales y molestias se curan”. Pero entre las opciones que ofrece también está perder peso, hacer ejercicio, hacer terapia física y aprender a evitar las actividades que causan dolor. “Si nada de eso funciona, la solución es la cirugía de reemplazo de la articulación”, dice. Su último consejo a médicos y pacientes es no usar la artroscopia en pacientes con artrosis de rodilla. 

Cómo prevenir la artrosis

Para asegurar la salud de las rodillas, los expertos recomiendan.

Hacer ejercicio regularmente. Esto sirve no solo para fortalecer los músculos, sino también los ligamentos y por lo tanto tener más control neuromuscular. Algunos expertos, sin embargo, recomiendan no exagerar. Si sus coyunturas están adoloridas es mejor descansar antes de seguir entrenando.

Mantener el peso ideal para su talla o bajar de peso si lo necesita. Los kilos de más afectan directamente la presión sobre la rodilla. Evitar los movimientos repetitivos fuertes para esta articulación como arrodillarse excesivamente, levantarse o girar. Regular el azúcar en la sangre si tiene diabetes, pues los estudios han establecido esta condición como factor de riesgo para la osteoartritis.

Si ya tiene artrosis

Consejos que ayudarán a aliviar las molestias.

Pierda peso si está pasado.
Mientras más peso mayor presión sobre la rodilla, y así cada paso dolerá más.

Ponga atención a las actividades que agravan el dolor y evite las que no son esenciales.

Si el dolor es fuerte tome analgésicos como acetaminofén o ibuprofeno.

Lo que más ayuda es hacer ciclos de fisioterapia administrados por un profesional, ojalá especializado en rodilla.

Consulte a un terapista ocupacional para que le indique cómo modificar sus actividades para aliviar las molestias.

Más información en:www.bmj.com/content/357/bmj.j1982

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