fauna

Ousado, el jaguar que superó las heridas causadas por las llamas en Pantanal

El felino fue rescatado de los incendios con quemaduras de segundo grado en sus cuatro patas. Las heridas fueron tratadas de manera oportuna, lo que le permitió volver a su hábitat. Otros mamíferos de su misma especie no corrieron con la misma suerte.


Los estragos causados en fauna y flora en Pantanal, en Brasil, por cuenta de los incendios no son menores. Muchas especies fueron afectadas por las llamas que han arrasado con millones de hectáreas en el humedal tropical más grande del planeta.

Ousado es uno de los animales que sobrevivió a esta tragedia ecológica. El mamífero fue uno de los jaguares rescatados de los incendios con quemaduras de segundo grado en sus cuatro patas, las cuales fueron tratadas de manera oportuna y ahora tiene la posibilidad de regresar a su hábitat. El felino fue tratado en una ONG de preservación de ejemplares de su especie.

Le recomendamos: ¿Qué es Pantanal y cuál es su importancia para el planeta?

Este ejemplar, del mayor felino de las Américas, fue liberado en el mismo lugar donde lo rescataron hace más de un mes, a la orilla de un río en la reserva natural Encontro das Aguas (en el municipio de Poconé, estado Mato Grosso, centro-oeste).

La región ha sido severamente castigada desde el pasado mes de julio por los mayores incendios jamás registrados en este paraíso de la biodiversidad al sur de la Amazonia, que vio caer en los últimos días las primeras lluvias tras la peor sequía en casi medio siglo. 

Amanaci es una jaguar hembra que se encuentra en tratamiento por la gravedad de las lesiones causadas por las llamas. Foto: Evaristo SA/AFP

Un video divulgado por la ONG animalista Amapara Sivestre y otros participantes de la operación muestra el momento exacto de la liberación de Ousado, en esta reserva en donde habitan unos 150 jaguares.

Segundos después de abrirse la compuerta de su jaula, el felino de pelaje rubio y manchas negras asoma primero la cabeza y, tras escrutar el entorno, arrancó a correr y se perdió por detrás de los árboles. A partir de ahora, los especialistas vigilarán sus pasos mediante un dispositivo GPS. 

Sin duda, un final feliz para este jaguar de cinco años que pudo escapar del infierno de las llamas que dejaron imágenes de paisajes reducidos a cenizas y de cadáveres de animales carbonizados.

La odisea del felino

"Cuando lo encontramos, sentía mucho dolor, no conseguía caminar bien. Estaba muy mal", le dijo a la AFP Jorge Salomao, veterinario de Ampara Silvestre, una de las entidades responsables de su rescate y reintroducción a la naturaleza.

Tras el tratamiento, el jaguar aumentó de peso y "ahora está normal, salió bien, corriendo, subió por el barranco. Estamos muy contentos con el resultado", añadió Salomao. 

Le sugerimos: Incendios no paran en la Amazonia y el Pantanal 

Ousado fue rehabilitado en el Instituto Nex, una ONG de preservación de esos animales a 100 kilómetros de Brasilia y a 1.000 de su hábitat natural. Ahí permaneció casi un mes con tratamiento de ozonoterapia y láser, junto a una veintena de felinos rescatados.

Entre ellos está Amanaci, una hembra que no corrió su misma suerte. Fue hallada hace dos meses con quemaduras de tercer grado y se está recuperando con un tratamiento de células madre que acelera su cicatrización.

Pero los responsables del centro no saben si podrá volver al Pantanal: el fuego le atrofió los tendones y, sin ellos, no puede estirar las garras para trepar, cazar o fijar presas.

La importancia de Pantanal

Las llamas devoraron en 2020 un 23 por ciento de la parte brasileña de este bioma que se extiende por Brasil, Paraguay y Bolivia. Expertos y ONGs ambientalistas responsabilizan de los incendios a la respuesta tardía del gobierno de Jair Bolsonaro y a su discurso a favor de las actividades extractivas en áreas protegidas que incentiva, según ellos, la deforestación.

Un puercoespin escapa de las llamas generadas en el humedal Pantanal. Mauro Pimentel/AFP

La biodiversidad y riqueza ecológica de Pantanal es incalculable, pero las llamas han acabado con vastas áreas. Reconocido como Reserva de la Biósfera por la Unesco y santuario de una rica fauna nativa, este humedal posee una extensión superior a 170.500 kilómetros cuadrados, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

De interés: Incendios consumieron 10 por ciento del Pantanal, el mayor humedal del planeta

Según WWF, el Pantanal alberga 656 especies de aves, 159 de mamíferos, 325 especies de peces, 98 de reptiles, 53 de anfibios y más de 3.500 de plantas. Muchas especies amenazadas en otras regiones de Brasil se hallan en número considerable en el Pantanal, como el pájaro gigante jabirú, también llamado tuyuyu.

Datos de WWF Brasil indican que el Pantanal representa alrededor del 3 por ciento de los humedales de todo el mundo y ha sido uno de los menos alterados. Sin embargo, este año esta situación ha variado por cuenta de los incontrolables incendios.

Dentro de los millones de especies que hay en el lugar, Pantanal es hogar de la mayor concentración de cocodrilos del mundo, con unos 10 millones de caimanes. Igualmente, de todo el planeta, este ecosistema cuenta con una de las densidades más altas de jaguares, el felino más grande de América, el cual caza caimanes. Adicionalmente, el Pantanal alberga al loro más grande del mundo: el guacamayo azul. El avistamiento de estos y otros animales atrae a un millón de turistas a este lugar cada año.

*Con información de AFP