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En la imagen, de izquierda a derecha, la capilla del Congreso, la Catedral Primada y  el oratorio de El Dorado.
En la imagen, de izquierda a derecha, la capilla del Congreso, la Catedral Primada y el oratorio de El Dorado. - Foto: 1. Cortesía 2. Captura de pantalla. 3. revista Semana - captura de Panta

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¿Qué pasa con los templos católicos? Buscan quitarlos del aeropuerto, del Congreso, y otros los atacan

La noche del 28 de septiembre, a la Catedral Primada, en el centro de Bogotá, intentaron prenderle fuego.

Son tres los templos católicos alrededor de los cuales ha girado el debate público en lo que va de 2022: la capilla del aeropuerto internacional El Dorado, la capilla del edificio del Congreso y la Catedral Primada de Bogotá. ¿Qué ha pasado con ellos? Aquí, un breve resumen de lo que algunos llegaron a considerar afrentas contra la fe.

El retiro de la capilla de El Dorado

La capilla de El Dorado fue retirada por la administración del lugar, Opain, la última semana de agosto, con el objetivo de adecuarla para que no solo fuera católica, sino que se convirtiera en un espacio de “reflexión neutral”.

La decisión habría obedecido a una solicitud de la Secretaría Distrital de Gobierno, defendiendo la libertad del culto, aunque no cayó bien en los feligreses. Tanta polémica suscitó que, recientemente, trascendió la reapertura del lugar.

A este acuerdo se llegó luego de una reunión que sostuvieron monseñor Vicente Córdoba, obispo de la Diócesis de Fontibón; Mauricio Ossa, presidente de Opain, y monseñor Luis José Rueda, arzobispo de Bogotá. Para profesar otras religiones, se abrirían otros espacios en el aeródromo.

“Opain hubiera podido dejarnos, Opain es una institución privada que administra el aeropuerto y tiene la autonomía para decir sí o no. Fue Opain la que terminó sacando a la Iglesia católica. Que nos van a dar una hora y a las otras religiones, otra hora, eso es algo diferente”, expresó Córdoba en su momento.

En una situación similar, la capilla del Congreso

El pasado 15 de septiembre, los congresistas Juan Carlos Losada, del Partido Liberal; Luis Alberto Albán, de Comunes, y Alirio Uribe, del Pacto Histórico, presentaron una proposición al Congreso para la transformación de la capilla María Auxiliadora, en el Capitolio Nacional.

Lo que pidieron fue que se convirtiera en un espacio neutral, acudiendo a lo que contemplan los artículos 1 y 19 de la Constitución Política, además de una jurisprudencia de la Corte Constitucional que establece que los recursos públicos “con miras al estímulo de un rito religioso” deben tener “neutralidad religiosa”.

“Colombia es un Estado laico, tenemos libertad de culto y en el Estado debe primar la neutralidad religiosa. Hice una proposición para que la capilla del Congreso sea transformada en un espacio neutro de culto, dónde todos los credos puedan ser profesados”, aseguró Juan Carlos Losada. Sin embargo, hubo contradictores.

Uno de los que se opuso fue el representante Miguel López, del Partido Conservador, quien cada miércoles dicta la Consagración a Jesús por María. “Apoyamos la inclusión, pero cuando la inclusión se hace vulnerando los derechos adquiridos de los ciudadanos, se vuelve imposición y nosotros somos demócratas, no tiranos”, afirmó López.

Ataques a la Catedral Primada

La Catedral Primada estuvo cerca de ser incendiada la noche de este 28 de septiembre. Un grupo de jóvenes la vandalizó, al parecer, en el marco de las manifestaciones en conmemoración del Día del Aborto Legal.

El suceso generó el repudio de algunos congresistas, que pidieron cuentas a la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, y al presidente Gustavo Petro. Entre quienes se expresaron destaca la congresista María Fernanda Cabal, con el trino: “¿Cuántas capturas por estos actos vandálicos contra la Catedral Primada? La Iglesia no tiene culpa del desprecio que estas personas demuestran por la vida y el derecho de los demás”.

No es la primera vez que la Catedral Primada es abordada de forma intempestiva. En marzo pasado, un grupo de artistas interrumpió una misa con arengas como parte de una performance. Una de ellas, Simona, expresó su rechazo a lo que denominó una imposición religiosa en un país laico como Colombia.