Dicen que cuando el éxito llega pronto es porque se trata de un joven con alma de adulto. Este es el caso de Hamman, un economista que genera caras de asombro cuando conocen su amplia trayectoria y su preparación. Pero, a pesar de su apariencia juvenil, es disciplinado y serio, le encanta leer libros inteligentes y estar en discusiones intelectuales sobre su área de expertise. No en vano cree que el conocimiento y la educación son el mayor activo de un profesional. Lo demás es suerte. Su carrera comenzó en el Banco de la República, donde muy rápidamente alcanzó el cargo de director del departamento de modelos macroeconómicos. Desde febrero de 2009 está en Asobancaria, donde ha tenido que liderar un grupo de profesionales muy calificado para demostrarles a los líderes de opinión y a la sociedad la importancia de un sistema financiero sólido para el bienestar de la economía.