Si de hablar de diseños coloridos y extravagantes en la industria de la moda contemporánea se trata, el nombre de Ágatha Ruiz de la Prada parece saltar a primera vista. La española se ha consolidado desde hace un poco más de 40 años como un ícono de la moda y el diseño gracias a su forma de ver el mundo, en el que la expresión menos es más no aplica.

Para Ágatha, hija del arquitecto y aristócrata castellano Juan Manuel Ruiz de la Prada y Sanchiz y de una aristócrata catalana, María Isabel de Sentmenat y Urruela, los colores, las formas de corazones y puntos son su manera de mostrar que la moda es un lenguaje divertido y cómodo. En virtud de su paso por Colombia en el marco del Barranquilla Fashion Week y la apertura oficial de Tejido Fashion Mart, la primera comunidad de showrooms de moda profesional de Colombia, SEMANA conversó con la española.

Amor por Colombia

La diseñadora española junto a la experta en moda Pilar Castaño durante la apertura oficial de Tejido Fashion Mart.

La llegada de la diseñadora a Colombia estuvo llena de energía y entusiasmo, aun cuando su agenda era intensa y llena de eventos. Al preguntarle sobre su cercanía con nuestro país, no dudó en responder: “Me encanta Colombia. Tengo muchos amigos aquí, les quiero ver a todos”, confesó con emoción. Esa cercanía la lleva a mantener vínculos entrañables y una voluntad constante por regresar cada vez que puede, especialmente si esos viajes se entrelazan con proyectos que unen a la academia con la moda. “El propósito de este viaje es un amigo mío que se llama Francisco López. Tiene una empresa espectacular que se llama Elle Education. Él se dedica a hacer cursos y masters de moda, de interiorismo, de redes sociales y de todo esto, y yo soy la encargada de moda”.

Sobre su faceta como profesora dentro del mundo académico, Ágatha describió honestamente su rol. “Uso poco lo de ser profesora. Una vez estuve de profesora una semana en República Dominicana en un sitio que se llama Altos de Chavón. Me acuerdo de que fue muy divertido”. A pesar de lo poco habitual que es para ella esta labor, admitió que la valora. “Fue una semana muy intensa”, y la recordó con especial cariño. “Otra vez estuve de profesora en Hamburgo todo un verano y la semana pasada estuve de profesora en Monterrey, México. Creo que la que más aprendí de todos fui yo en todas estas ocasiones”.

Con la sinceridad que la caracteriza, Ágatha aportó también una visión cruda sobre los desafíos de la industria para los jóvenes apasionados por la industria de la moda. “Para los jóvenes es un mundo muy fascinante, pero muy duro, porque la realidad es muy dura; o te contrata Inditex, que es un gran pez gordo. Pero no sabemos cuánto va a durar eso con la inteligencia artificial”.

IA en la moda

Sobre el uso de la IA en esta industria, la española aseguró: “La inteligencia artificial, desde mi punto de vista, va a ser el mejor diseñador del mundo”. Su pasión por este avance tecnológico brilla cuando habla de su más reciente experiencia creativa: “Mi último desfile lo hice, la verdad, gracias a mi hijo, solo tocando un botón en dos minutos. Estoy fascinada con el tema porque, claro, en el fondo, Inditex es una máquina que usa inteligencia artificial porque lo más importante que tiene Inditex es información. Entonces, al final, como ellos tienen una capacidad de producción, de distribución y de organización impresionantes, en el fondo con todos esos datos van haciendo una ropa que tiene pocos sobrantes porque ellos se van acoplando a lo que quiere la gente”.

De manera anecdótica, la diseñadora relató que recientemente estuvo trabajando con un grupo de estudiantes. “Les propuse trabajar con la inteligencia artificial y lo hacían mucho mejor que yo. Entonces, me di cuenta de que aún sigue siendo muy importante la curaduría humana. Sin embargo, eso puede cambiar con el tiempo”. Ante la pregunta de si sentía amenazado su trabajo por el uso de la IA en la industria que la ha visto crecer los últimos 40 años, Ágatha respondió con su natural perspicacia: “Me siento superapasionada porque la inteligencia artificial es como un regalo para mí, es una herramienta tan divertida y tan fascinante que es maravilloso”.

Al preguntarle sobre la responsabilidad de las grandes empresas textiles frente al cuidado del medioambiente, la española fue clara al tomar una postura que podría ser duramente criticada. “Posiblemente, hay muy poca gente que las defienda. Pero, como yo he dicho, la única persona que puede cambiar esto son ellos y no nosotros. Con toda esa inteligencia se está haciendo ropa que es mucho más ajustada a la realidad y, por lo tanto, mucho menos contaminante. Creo que hay poca gente que defienda tanto a los grandes peces gordos como yo”. La pasión de Colombia por la moda es palpable para Ágatha. “Lo que percibo es que hay un gran entusiasmo por la moda en Colombia en particular, que hay muchos fashion weeks maravillosos y yo he desfilado mucho aquí. Veo que la gente de acá es apasionada de la moda. En toda Latinoamérica hay un amor por la moda impresionante”.

Manejo de la crítica

Finalmente, acerca de cómo maneja la crítica, Ágatha se mostró transparente y reflexiva, especialmente después de las diversas polémicas que ha protagonizado en los últimos meses, pues ha sido cuestionada por comentarios despectivos asociados a la comunidad gitana en España. “Intento hacer las cosas bien, porque, como sé que todo lo que haga mal lo va a ver enseguida la gente, eso ha hecho que a lo mejor me porte mucho mejor de lo que yo me hubiera portado antes. Todos los comentarios inmediatamente los corté en seco pidiendo perdón, que es una cosa muy importante. Cuando te equivocas, pides perdón y ya está”.