El asesinato de dos policías y la muerte de dos funcionarios de la Cancillería, ocurrido en el departamento de La Guajira, no solo enlutó a esa institución, también generó alarma en esa zona del país, pues ya se han presentado otros casos con similares circunstancias. Tras atender un llamado de un presunto atraco a un bus intermunicipal y no encontrar nada, los subintendentes Sergio Herrera Gualdron y Leiton Mendoza Amaya cayeron en una emboscada en el municipio de Paraguachón. Las autoridades presumen que los autores del hecho hacen parte del frente 59 de las FARC. Ambos policías llevaban 11 años en la institución y pertenecían al grupo especial Unir. Justo en el momento de la emboscada pasó por el lugar un grupo de funcionarios de inmigración pertenecientes Migración Colombia. El vehículo en el que se movilizaban, una camioneta Toyota, quedó destruido. En el automotor se movilizaban el director regional de esa dependencia oficial, Juan Carlos Gutiérrez; su conductor, y una mujer que era su asistente personal. Los dos primeros perdieron la vida, mientras la mujer que sobrevivió fue llevada a Maicao para ser atendida en un centro médico. Las autoridades ya mostraron su preocupación, pues, como se recuerda, en febrero de este año y en similares circunstancias cayeron en una emboscada en una carretera de Maicao tres policías. El subintendente asesinado era Calixto Niño Monroy y los patrulleros eran Ferney Andrés Quintero Forero y Jáider de Jesús Ricardo Osorio.