Durante los últimos 13 años, el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el senador —y hoy candidato presidencial— Iván Cepeda han sostenido una disputa judicial y política que, en 2025, terminó con la absolución del exmandatario. Uribe está ahora enfocado en las elecciones de 2026, en las que busca convertirse en un contrapeso al oficialismo y contribuir a la elección de un nuevo presidente que no continúe con las políticas de Gustavo Petro.
En consecuencia, en su extenso diálogo con SEMANA, el exjefe de Estado habló sobre la aspiración presidencial de Cepeda y los riesgos que, en su concepto, implica un triunfo el candidato del Pacto Histórico para el país.
Según Uribe, Cepeda “no es una persona veraz”, dado que la información encontrada en los computadores no alterados de Raúl Reyes indicarían que él les “hacía movilizaciones a las Farc” y que si se hubiera judicializado la fuga de Santrich y de Iván Márquez, el senador tendría que responder ante un juzgado. “Y no veo que pudiera salir avante”, reiteró.
Para el jefe del Centro Democrático, el proceso de La Habana fortaleció a los criminales y les sirvió para recuperar la capacidad de cometer magnicidios, como el que ocurrió con Miguel Uribe Turbay. “Con Iván Márquez preso o extraditado, no se habrían fortalecido como se han fortalecido si no hubieran tenido esa indulgencia con la coca. En 2010, Colombia, después de descontarle a la producción de coca los decomisos, entregó al mercado 150 toneladas de cocaína. El año pasado fueron 1.815. Entonces, en todo eso tiene responsabilidades el senador Cepeda”, enfatizó.
Uribe insistió en que Cepeda quiere radicalizar y profundizar las reformas de Petro, las cuales implican, desde su punto de vista, acabar con los recursos de las pensiones, destruir la salud, mediante la negación de la participación de entidades serias y llevando a su estatización; aumentar el control territorial que ejercen los grupos armados ilegales, acabar con la inversión extranjera y nacional y concentrar la economía en el consumo, impulsado por el narcotráfico o por lo que llama ‘loterías’, es decir, las remesas y los altos precios del café y del oro.
Subrayó, además, que Cepeda es “un gran amigo y defensor de la dictadura narcoterrorista de Maduro” y que el Gobierno Petro está cometiendo un enorme error con la llamada zona binacional, la cual fue creada en julio de 2025, con vigencia inicial de cinco años y el objetivo de fomentar la integración económica, social y cultural en la frontera compartida.
“El Cartel de los Soles, encabezado por Maduro y parte de su equipo, es hoy un objetivo militar legítimo de Estados Unidos. Con la zona binacional, al llevar allí a los soldados de Colombia, lo que quieren es extender ese objetivo de Estados Unidos, ese objetivo militar legítimo, a los soldados colombianos. Eso no se puede permitir. Eso que ha hecho el petrismo, el senador Cepeda, le hace un gran daño a Colombia”, puntualizó Uribe y propuso que el nuevo gobierno que llegue a la Casa de Nariño en 2026 elimine esa zona binacional.
Con todo y sus advertencias sobre Cepeda, Uribe dice que lo bueno de este candidato es que “es declarado”, es decir, que, a diferencia de otros, es abiertamente petrista. Explicó que sus alertas sobre lo que significaría un gobierno de Cepeda no se pueden entender como extremismo. “No, señor. Aquí lo que puede ocurrir es que, por posar de moderados, vayamos a tener un extremismo de indulgencia con los destructores de la patria. Eso no se puede permitir”, resaltó y dijo que no tolerará que otros candidatos posen de moderados y de centristas para crear un contraste con las propuestas que él lidera.
Precisó que el plan no es derrotar a Iván Cepeda en las urnas, sino desde ya, dado que además quiere mantener un desafío contra el Gobierno de Estados Unidos. Asegura que en unas declaraciones del senador al periódico La Jornada, de México, afirmó que el presidente Trump no tiene interés en acabar con el narcotráfico. “Ignora que allá hoy están haciendo más esfuerzos contra el consumo que lo que nosotros hacemos en un país cuyos municipios y ciudades se están llenando de microtráfico y de consumidores, afectando muy seriamente a nuestras familias, a nuestra juventud, a nuestra economía y a nuestra democracia”.