Cuando Obama hizo su visita de Estado al Vaticano, Francisco I le sugirió que había llegado el momento de dar por terminados los 50 años de enemistad irracional entre Cuba y Estados Unidos. Obama le contestó que para dar comienzo a un proceso en ese sentido los cubanos tendrían que dejar en libertad a Alan Gross, preso en la isla acusado de espionaje. Sorprendido el papa ante esa respuesta concreta, le dejó saber a Raúl Castro la exigencia de Obama. El presidente cubano, a su vez sorprendido, aceptó siempre y cuando el Vaticano fuera partícipe y garante del proceso. Francisco I aceptó y comenzaron una serie de reuniones secretas en las cuales cada vez que había una crisis el papa intervenía.

2015-01-03

Otros Confidenciales

VACUNA

Coronavirus | Una mujer recibió por error seis dosis de la vacuna de Pfizer

Según expertos, la experimentación sobre los efectos de una posible sobredosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech se limitó a cuatro dosis, por lo que este caso de seis dosis es desconocido en la literatura médica.