Victorio Macho, el escultor de la estatua de Sebastián de Belalcázar que fue derribada por indígenas Misak en Popayán, Cauca, no estaba de acuerdo con el lugar donde en 1940 fue instalada su obra. El artista español murió en los años sesenta, pero en la mañana del viernes la Real Fundación de Toledo, que conserva sus archivos, publicó una carta fechada en octubre de 1937 donde Macho le pide al presidente de la Junta del IV Centenario de Popayán que reconsidere el lugar de instalación: “La estatua ecuestre no es para verla de grandes distancias ni en lo alto de una colina, por el contrario es obra de dimensiones semejantes a las famosas del Gattamelata de Donatello, la de Marco Aurelio y la del Colleoni de Verrochio, cuyas obras están colocadas cada una en el centro de una plaza", escribió el escultor. "Por lo tanto, ¿no sería posible, ya que aún ni está hecho el basamento en piedra ni tampoco se ha comenzado la cimentación, situar mi obra en alguna plaza de carácter Colonial que ya hubiera en Popayán para que estuviese bien ambientada y ganara en belleza y expresión?”.

La obra, a pesar de la opinión del artista, fue instalada en el morro El Tulcán, un sitio que según se descubrió varios años después de la instalación de la obra tiene valor arqueológico y cultural para las culturas indígenas del Cauca.

2020-09-19

Otros Confidenciales

CORONAVIRUS

¿Qué tan probable es contagiarse en un bus?

Científicos de la Universidad de Southampton, en Reino Unido, calcularon las posibilidades de contraer la covid-19 en un medio de transporte masivo si se sienta al lado, detrás o a unas filas de un pasajero con la enfermedad.