El presidente Petro no pudo usar los teléfonos de la Casa de Nariño para conversar con Trump. SEMANA conoció que la Casa Blanca se justificó en asuntos de seguridad nacional de ese país para blindar las palabras de los mandatarios.

Con dos horas de anticipación, funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Bogotá llegaron al despacho del mandatario e instalaron un teléfono que, según los asistentes, “se parecía a un computador”. La idea inicial era que Petro junto con personas de su confianza pudieran escuchar el diálogo en altavoz. El equipo no funcionó como esperaban y solo el mandatario pudo oír a Trump con un traductor de la Casa Blanca.










