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| 9/10/2017 12:00:00 AM

Agua que llega al campo

Calidad, cobertura y continuidad. Eso busca un nuevo acueducto que pretende beneficiar a 42 municipios cundinamarqueses.

Agua en las veredas de Cundinamarca Para 2019, se esperan mejorar 300 de los 2.000 acueductos veredales. Foto: Andrés Camilo Gómez Giraldo

En el sector urbano Cundinamarca cuenta con una cobertura de acueducto cercana al 98 por ciento, pero en el sector rural apenas llega al 52 por ciento. Para poder prestarle este servicio al 48 por ciento restante, especialmente a las poblaciones alejadas de las cabeceras municipales, el departamento desarrolla el programa Agua a la Vereda, que cuenta con una inversión de 7.692 millones de pesos y que permitirá atender este año a 120 acueductos veredales. “Para que estos proyectos tengan un mejor funcionamiento a largo plazo se contará con las asesorías necesarias a cargo de 33 profesionales calificados”, explica Andrés Díaz, gerente de las Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC).

Agua a la Vereda entrega recursos para que la propia comunidad pueda encargarse de llevar a cabo el tratamiento que necesite su acueducto. Líderes locales de 276 municipios se presentaron a una convocatoria pública que ofrecía 40 millones de pesos para tal fin. Cumplieron los requisitos 72 acueductos, en 42 municipios que obtuvieron el beneficio.

Fabiola Riveros, representante legal del acueducto Concepción, en una zona rural del municipio de Gutiérrez, llenó las condiciones que le permitieron hacerse a uno de estos estímulos. “Necesitamos esos recursos para arreglar los bocatomas y los tanques y así poder surtir a los que viven en la parte alta y baja de la ladera”, advierte Riveros.

José Martínez vive en el municipio de El Colegio y representa el acueducto de la vereda Pradilla. Allí las personas toman el agua de la quebrada Barinice, que va por redes de tubería que llevan 30 años instaladas. “Queremos construir un tanque de 77.000 litros para tener reservas en épocas de sequía, colocar hidrantes para emergencias y cambiar la tubería para beneficiar a los niños del colegio Luis Carlos Galán”, explica.

De los 2.000 acueductos veredales de Cundinamarca, la Gobernación actual espera haber apoyado la mejoría de 300 de ellos para 2019. No existe una apuesta tan grande en el país para solucionar el problema de los servicios públicos en los lugares más alejados, sobre todo cuando el éxito depende del esfuerzo de la gente de la comunidad. Como dice Fabiola Riveros, “por estos días no nos falta el agua, pero hay que empezar a trabajar para las épocas de sequía”.

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