cultura

Aleida, la mujer que desvela a Vladdo

El caricaturista de SEMANA confiesa que con este personaje dejó salir su lado femenino. Lo dibujó por primera vez en 1997 y desde entonces sus frases se han vuelto muy populares por expresar lo que las mujeres piensan, pero muchas veces no se atreven a expresar.


Aleida es profesional, independiente y se acerca con tranquilidad a los 40 años. No se deja encasillar en el prototipo de la mujer resignada y sumisa. Está soltera, pero no les come cuento a los hombres; cree conocerlos bien pues de ellos ha sido víctima y victimaria.

Detrás de sus manos y de las sarcásticas frases que la caracterizan están los trazos de Vladdo, el hombre que después de muchos tintos, cigarrillos y amanecidas, la dibujó por primera vez en 1997 sobre un individual de papel. “Tenía la necesidad de crear un personaje que no tuviera que ver con actualidad. Los guerrilleros, los militares y los periodistas son muy aburridos. Quería explorar otras opciones, pero fue todo un reto porque casi nunca pintaba mujeres”, dice.

A pesar de las dimensiones de aquel desafío, este caricaturista plasmó un personaje que ha logrado conectar con el sentir más profundo de las mujeres y las ha apoyado en sus luchas y reclamos cotidianos. No está inspirada en una mujer específica, es todas a la vez. Y aunque no tiene boca, habla de todo: amor, sexo, infidelidad, cáncer, maltrato intrafamiliar y desigualdad salarial entre hombres y mujeres.

El primer acercamiento de Vladdo al mundo femenino ocurrió cuando cursaba sus estudios de bachillerato en un colegio de la localidad de Kennedy. Allí, mientras sus compañeros jugaban fútbol, él compartía tiempo con sus compañeras y las oía hablar de cosas de mujeres. Además, gran parte de su crianza fue asumida por sus tías abuelas.

Junto a sus propias vivencias y la observación de situaciones cotidianas, para construir el personaje de Aleida, Vladdo se inspira de las conversaciones que tiene con sus amigas. “También leo revistas de los temas más frívolos, libros de psicología y columnas de personajes como Florence Thomas, Margarita Rosa de Francisco y mujeres extranjeras”, añade.

Sin embargo, la principal razón por la que Vladdo y su Aleida (o Aleida y su Vladdo, depende de como se mire) han captado con tanta fuerza la atención del público femenino es que el caricaturista ha dejado salir el lado femenino, que según él, tienen los hombres y ha sido reprimido.

“A nosotros también nos duele que nos pongan los cachos, que nos engañen, que no nos pongan cuidado. Pero vivimos en una sociedad en la que los hombres tienen que ocultar y disimular sus debilidades, su sufrimiento. Lo que me ayuda es que yo dejo salir la cursilería, la melancolía, el sentimentalismo”, afirma.

Con el paso de los años, Aleida ha evolucionado estéticamente. Su cabello ha adquirido nuevos colores; dejó el Blackberry para usar Iphone. Incluso paró de fumar para no inculcar en sus seguidoras “ese vicio tan jarto”. Y alguien le dijo en una ocasión a su creador que ya no era tan “malgeniada”. Pero a pesar de que este personaje tiene más de 20 años de antigüedad, “sigue siendo la misma. Con matices, pero la misma”, dice Vladdo. Ella continúa captando la atención de las mujeres sin importar su profesión.

Gracias a eso, ya se han publicado más de cuatro libros con su imagen y agendas anuales (con algunas interrupciones) desde 2001. Además, cuenta con más de 51.000 seguidores en Instagram y 343.000 en Twitter.