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| 6/14/1993 12:00:00 AM

El juego de Hollywood

El juego de Hollywood El juego de Hollywood
El juego de Hollywood
El director Robert Altman lleva a la pantalla una irónica historia sobre la industria del cine en Estados Unidos.
A El JUEGO de Hollywood ( The Player) la crítica norteamericana la catalogó como una de las tres mejores películas del año pasado. En Cannes 92' además de haber sido la preferida de los especialistas, ganó dos palmas de oro, uno al mejor director (Robert Altman) y otro al mejor actor (Tim Robbins). Por el contrario, en Hollywood la academia la dejó pasar de largo: tres nominaciones y ningún Oscar.
Algo debía tener esta película para haber causado el rechazo del jurado. Y, en efecto, lo tiene. Basado en una novela de Michael Tolkin, quien es además el autor del guión, el director Robert Altman, lanzado a la fama internacional en 1970 por Mash, no hace otra cosa que desprestigiar a la industria cinematográfica estadounidense.
Con su ya acostumbrado estilo irónico, lleno de humor negro, y con la ayuda de un actor que por estos días está en su punto máximo de popularidad en Estados Unidos, Tim Robbins, Altman describe el truculento mundo de las grandes productoras de cine, allí donde se tejen y se manipulan los lucrativos proyectos que más tarde seran éxitos en la taquilla. La película es la historia de un productor y de su permanente búsqueda del poder por medios no muy transparentes. Protagonizado por Robbins, este productor sería capaz de vender hasta a su propia madre. Alrededor de él giran todas las intrigas, los chantajes y las dudosas acciones que tienen que ver con el estrecho círculo del poder cinematográfico.
A través de un excelente montaje, Altman le ofrece al espectador su perspectiva sobre lo que es actualmente el cine norteamericano. Un cine al servicio de la industria, la creación artística al servicio del marketing. El otro triunfo del director fue lograr la colaboración de un gran número de actores, entre los que se destacan Anjelica Huston, Julia Roberts, Bruce Willis Nick Nolte y Andy McDowell.
Todos actuaron en el papel de ellos mismos, sin cobrar un solo centavo.

No hay con quien
SI GRACIAS A SU FAMA LIZ TAYLOR pudo organizar toda una industria alrededor de un perfume de mujer que lleva su nombre como "gancho" comercial, por el lado editorial las cosas no han sido tan fáciles.
La ganadora del Oscar en 1966 por ¿Quién le teme a Virginia Wolf? no ha encontrado todavía al inversionista que le compre los derechos de edición y producción de sus dos novelas y su autobiografía. La agencia literaria William Morris circuló las obras de Taylor entre posibles interesados, pero ni siquiera la Paramount quiso acceder al negoeio, que incluye en un solo paquete los libros y los derechos para una miniserie de televisión, todo por 13 millones de dólares. La principal excusa de los inversionistas es que Taylor hace mucho que no aparece en pantalla (desde 1988 en El joven Toscanini, de Zeffirelli) y además nadie sabe si es eapaz de escribir una novela. Al parecer, su fama ya no es la misma que la de antes y los editores no quieren correr riesgos.

El cuerpo del delito
La polémica Madonna en una desagradable exhibición.
DE LOUISE VErónica Ciccione conocida en el mundo artístico como Madonna, se podía esperar cualquier cosa. Su libro casi pornográfico y sus persistentes provocaciones sexuales hacían pensar que su próxima aparición en pantalla tendría un abierto corte sexual. Lo que nadie supuso fue la participación de William Dafoe (Platoon y La última tentación) y de Joe Mantegna (El Padrino III, Alice) como coprotagonistas; y la de Uli Edel (Cristina F.) como director.
El cuerpo del delito, una copia al carbón de Bajos instintos es, ni más ni menos, un flojo pretexto para que la popular cantante rubia pueda lucir su desnudo y excitado cuerpo en pantalla. Tanto que Dafoe, cuyo papel es el más malo de toda su carrera, declararía poco después del estreno de la película, que se sentía avergonzado de haber sucumbido a la tentación de actuar en la cama con Madonna, en un filme sin ningún otro atractivo.
Los explícitos juegos sexuales de Madonna en esta película superan ampliamente a los de Sharon Stone en Bajos instintos. Sin embargo, esto no la hace más emotiva ni más intensa. Por el contrario, no hace sino confirmar que una buena película necesita algo más que sexo y forzadas tramas policíacas.

COLON EN SERIE
El Departamento de Historia de la Universidad de bs Andes y el Centro Cultural Reyes Católicos están presentando desde el viernes pasado la serie de televisión "Colón y la era del descubrimiento", coproducida por PBS, BBC, TVE, RAI, NDR y NHK.
La serie, que aún no se ha visto por la televisión nacional, continuará en el Colegio Reyes Católicos el próximo viernes 21 de mayo, con la presentación de los capítulos "La travesía" y "Mundos perdidos y encontrados". El viernes 28 se exhibirá "La conquista de México" y "El intercambio precolombino". El martes primero de junio será el día de clausura con el último capítulo, "El mundo que entregó Colón". Ese día, el especialista en Colón, Mauricio Obregón, comentará la serie con los asistentes. Obregón, además, fue el encargado de doblarla al español.

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