Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

| 2/3/2018 4:05:00 PM

A escuchar las nueve sinfonías de Beethoven en Bogotá

Una de las orquestas más conocidas de Viena interpretará, hasta el domingo, el ciclo completo de las sinfonías del compositor alemán, con los instrumentos originales de esa época. SEMANA habló con el director, Martin Haselböck.

La Wiener Akademie interpretará las nueve sinfonías de Beethoven en Bogota Martin Haselböck dirige la Wiener Akademie Foto: Stephan Polzer

Escucharlos es como viajar en el tiempo. No solo utilizan los mismos instrumentos que se usaban cuando los compositores escribieron las piezas, sino que en algunos casos, las interpretan en los mismos salones donde sonaron por primera vez.

Y es que la Wiener Akademie (o Academia de Viena), una orquesta fundada por el organista Martin Haselböck en 1985, decidió enfocarse en recuperar el sonido original de los grandes compositores como Bach, Haydn o Beethoven.  Desde entonces son conocidos por un estilo característico.

Actualmente están en Bogotá, pues desde el 31 de enero hasta el 4 de febrero están interpretando en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo las nueve sinfonías que compuso Ludwig van Beethoven  (acá puede ver la programación de cada concierto).

El concierto de la Novena Sinfonía, del domingo 4 de febrero, será transmitido en vivo, de forma gratuita para Centroamérica y Suramérica, en la página de teatro digital.

SEMANA habló con Martin Haselböck, el conductor y fundador de la orquesta, sobre su apuesta por los instrumentos de época y las piezas que actualmente interpretan en Bogotá.   

SEMANA: Usted fundo la Wiener Akademie hace 33 años, en 1985. ¿Por qué decidió dar ese paso?

Martin Haselböck: Fue durante la celebración por los 300 años del nacimiento de Johann Sebastian Bach. Yo, como organista, participé tocando todas sus piezas para órgano y, con unos amigos, nos unimos para hacer la música de cámara: conciertos, suites y sonatas. Esa era la época de las orquestas inglesas  que utilizaban instrumentos de época para interpretar la música antigua y en Austria no había muchas que hicieran lo mismo.  Así que quisimos llenar ese vacío y cambiar las cosas.

Al inicio comenzamos a interpretar a Bach. Pero luego de medio año comenzamos a interpretar a Mozart, Haydn y otros grandes compositores de nuestro país, con sus instrumentos originales. Así nos hicimos conocidos. Hoy nuestro repertorio está dividido en piezas barrocas, clásicas y un gran número de románticas (incluso tardías, pues hace poco grabamos las obras completas de Frank Liszt para orquesta).  Un rango muy amplio.

SEMANA: ¿Qué diferencia hacen los instrumentos originales en la forma en la que suena la orquesta?

M.H.: Las orquestas siempre estuvieron evolucionando. Si usted mira las del Barroco, se dará cuenta que eran muy pequeñas, pero con el tiempo fueron creciendo cada vez más. Los instrumentos también cambiaban. Algunos cambios no eran tan grandes, como cuando los instrumentos de cuerda pasaron de usar cuerdas de tripa a usar cuerdas de acero. Pero otros, como las trompetas o los cornos, sí se transformaron mucho. El caso del piano es muy llamativo; en la época de Beethoven, por ejemplo, había más de 100 fabricantes de pianos y cada uno tenía un sonido diferente. 

Lo emocionante de usar instrumentos de época es que desarrollas un sonido diferente, un color orquestal diferente y puedes experimentar algunas cosas que no puedes experimentar con las orquestas modernas. El sonido es tal cual se lo imaginó el compositor. Mucho de este movimiento, de hecho,  influyó las orquestas sinfónicas, que hoy son muy distintas a cómo eran en 1985. Por eso cuando yo dirijo alguna orquesta moderna, siempre tomo el color y la idea de cada pieza según lo que he experimentado con los instrumentos de época.

SEMANA: Ustedes tienen un repertorio que abarca un periodo de tiempo muy amplio, que pasa por varios siglos y compositores, ¿cuántos tipos de instrumentos usan? ¿Es más difícil manejar un instrumento antiguo que uno actual?

M.H.: En nuestro repertorio tenemos tres diferentes tipos de instrumentos: los del barroco, los del periodo clásico y los de romanticismo. En general, y en cuanto a la capacidad de interpretarlos, creo que se ha mejorado mucho. Cuando nosotros empezamos, en 1985, los intérpretes de cornos o trompetas históricas tenían un estándar mucho más bajo, pero las cosas han cambiado y los jóvenes músicos de hoy pueden tocar muy bien tanto los antiguos, como los modernos.  En mi orquesta, por ejemplo, todos dominan los tres tipos de instrumentos.

SEMANA: Su orquesta está en Bogotá para interpretar el integral de las nueve Sinfonías de Ludwig Van Beethoven, ¿qué es lo mejor de interpretar a uno de los grandes compositores de la historia?

M.H.: Para mí lo emocionante es que en estas nueve piezas se ve el desarrollo de un compositor desde su juventud, hasta su madurez. Cada sinfonía es única, cuenta una historia distinta y tiene un nivel tan alto, que por sí mismas son un monumento a la música. Además, tener todas estas piezas juntas permite ver el desarrollo de la historia de la música, desde el tiempo anterior a Napoleón, hasta la época de los románticos, pasando por la revolución. Es un gran viaje musical con las mejores piezas posibles.

SEMANA: ¿Y qué es lo más difícil?

M.H.: La energía. Mantener la tensión y la energía siempre es una tarea difícil cuando interpretas la música de Beethoven y sobre todo sus sinfonías. Es como si su música hubiera sido compuesta ayer, pues suena fresca y nueva. Tú, como intérprete, necesitas un poder increíble, porque si te relajas o te suavizas, la música se va para otro lado. Algunas piezas, de hecho, son muy difíciles de tocar.  

SEMANA: ¿Ya han llevado este ciclo de las nueve sinfonías a otros países?

M.H.: Sí. Empezó hace cuatro o cinco años en Viena, como un proyecto que se llama Resound Beethoven. Allá la experiencia ha sido increíble, porque nos ha dado la oportunidad de tocar las sinfonías de Beethoven en las salas donde él mismo solía interpretarlas. Así que no solo tenemos los instrumentos originales y una orquesta del mismo tamaño de las que él utilizaba, sino que también compartimos los escenarios. Además de Austria, hemos ido a otras partes de Europa y a Japón.  

SEMANA: ¿Por qué Beethoven cambió la historia de la música? ¿Qué tienen sus composiciones que marcaron un antes y un después?

M.H.: Fue el primer compositor que se propuso a sí mismo inventar, avanzar. De alguna manera podemos ver en él al primer hombre moderno, a una persona que es libre de elegir, y que tiene la virtud de tomar sus decisiones solo, sin la ayuda de ideólogos ni religiones. Además, musicalmente, cada pieza suya es nueva, pero está conectada al pasado y al futuro de diferentes maneras. Y creo que ese es su principal milagro.

SEMANA: De las nueve sinfonías de Beethoven hay unas muy conocidas (como la Tercera, la Quinta o la Novena), pero otras no lo son tanto. De esas que no son tan famosas, ¿cuáles le recomienda al público bogotano?

 M.H.: ¡Todas! La Primera es la última sinfonía clásica, la última escrita con el estilo de Haydn y Mozart, la que le abre las puertas a un nuevo mundo. La Cuarta, por ejemplo, es pionera en tomar formas históricas y desarrollarlas; empieza como si fuera una pieza de Haydn, pero toma un camino totalmente distinto, es muy virtuosa y tiene algunas características increíbles. La Quinta y la Sexta son fantásticas. A la Octava, Beethoven la escribió tan rápida, que la gente no creía que fuera verdad cuando vio las partituras; pero si se toca en su velocidad original, la pieza te dice algo, es una mezcla entre una burla del pasado y una forma moderna de ver las cosas.

SEMANA: ¿Y cuál es su sinfonía favorita?

 M.H.: Beethoven decía que su favorita era la Tercera, ‘La heroica’. Para mí, es algo que va cambiado. He tocado estas piezas tantas veces, que cada que lo vuelvo a hacer descubro algo nuevo y sorprendente.

EDICIÓN 1955

PORTADA

Prueba de fuego

Con la caída de la Ley de Financiamiento, el presidente Iván Duque se juega su capital político por sacar adelante las reformas económicas esenciales para el país. ¿Habrá crisis ministerial?

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1955

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.