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| 6/24/2002 12:00:00 AM

Lecciones de vida

En Corea-Japón equipos como Italia y Paraguay han pagado muy cara su tacañería.

Otra vez ciao, Italia

Tenían todo para pelear el campeonato del mundo. Pero al escoger la tacañería y dejar en casa la generosidad que suelen desplegar en la liga de su país, los jugadores que representan al fútbol más rico del mundo se fueron del Mundial por la puerta de atrás. Un lánguido triunfo ante Ecuador, un apurado empate ante México y dos derrotas ante Croacia y Corea del Sur es un trofeo muy lánguido para las estrellas de la Juventus, el AC Milan, la Roma, la Lazio y el Inter. Los árbitros estuvieron en su contra. En varias jugadas que generan dudas (una posible falta, un posible fuera de lugar) les invalidaron goles legítimos, como el de Tomassi, que le hubiera significado derrotar a Corea del Sur por gol de oro y pasar así a cuartos de final. Eso es cierto. Incluso sugiere el periódico El País, de Madrid, que al ser Italia el país que más se opone a Joseph Blatter, presidente de la Fifa, existe una campaña soterrada para perjudicarlos.

Pero, más allá de si hubo o no complot, lo cierto es que Italia, con su propuesta mezquina, se niveló por lo bajo. A pesar de contar con una nómina de lujo prefirió jugar al mínimo y así equipararse a conjuntos de segundo orden. Si el problema era de estado físico, pues con mayor razón: Italia ha debido asegurar sus partidos en el primer tiempo (como lo hizo Inglaterra ante Dinamarca) y no dejarlo todo en manos del azar. Es por ese motivo y no por los árbitros que está afuera.

Si Italia hubiera aprovechado su potencial para marcar dos o tres goles en vez de uno; si hubiera presionado en el medio del campo, lejos de su área (como lo hacen todos sus jugadores en el Milan, la Roma, la Juventus) en vez de echarse atrás, regalarle el balón al rival y dejarse llenar de centros; si Italia hubiera aprovechado el talento de jugadores como Del Piero, Montella, Inzaghi y Totti para generar llegadas en vez de depender de esporádicos contragolpes?

Tienen razón, los árbitros ayudaron a sacarlos del Mundial. Pero lo triste para ellos es que nadie más lo lamenta. Como dice la famosa canción de Los Prisioneros: "Nadie los va a echar de más".

Mediocre venganza

Así de mal andarán en Italia que los dirigentes del Perugia decidieron expulsar del equipo al coreano Ahn. ¿El motivo? Fue el autor del gol que eliminó a Italia de la Copa del Mundo. Hace ocho años le sucedió lo mismo al búlgaro Letchkov, aquel delantero calvo que con un certero cabezazo permitió el triunfo de su equipo ante Alemania 2-1 en un partido de cuartos de final del Mundial USA 94. A Letchkov, jugador del Hamburgo, lo declararon persona no grata en Alemania e incluso llegaron a amenazarlo. ¿En esos casos no sería más lógico recriminar a los defensores italianos que dejaron cabecear solo al coreano y a los alemanes que descuidaron la marca del búlgaro?

El premio de crecer

Lo de Corea del Sur conmueve. En un universo dominado por fútbol calculador y frío da gusto ver cómo el llamado 'espíritu amateur' sigue vigente en algunas selecciones.

Dijeron ?aunque luego lo desmintieron? algunos jugadores coreanos que el portugués Figo, al enterarse de que Polonia vencía a Estados Unidos, les propuso un empate sin dolor que asegurara la clasificación de ambas selecciones. Corea del Sur dijo no. Allí, en la tribuna, al igual que en millones de televisores en todo el mundo, había un público que merecía respeto. Y la respuesta fue el golazo de Ji Sung Park, casi idéntico al que le marcó Pelé en cuartos de final al País de Gales en el Mundial de Suecia de 1958.

Contra Italia, lo mismo. Entusiasmo, despliegue físico, no dar por perdido ningún balón. El resultado, poner una vez más a Corea (esta vez la del Sur) entre los ocho mejores equipos del mundo y asombrar a los expertos. Tal como lo habían hecho sus vecinos del Norte en Inglaterra 66.

Merecían mejor suerte

Cuando se supo que su capitán, Roy Keane, había sido expulsado del equipo por el técnico y los jugadores, nadie daba un centavo por Irlanda. ¿Irlanda sin Roy Keane? Era como decir Brasil sin Rivaldo. O Francia sin Zidane. Tal vez les hizo falta alguien de la jerarquía de Keane en el durísimo partido de octavos de final en el que, por simple y llana mala suerte, no pudieron vencer a España y se vieron obligados a jugarse el paso a cuartos de final en la lotería de los lanzamientos desde el punto penal. Pero, salvo ese detalle, Irlanda nunca echó de menos al temperamental jugador del Manchester United. Por el contrario, tuvo en el otro Keane, Robby, a un destacado delantero capaz de agregarle al empuje y el temperamento propios del fútbol de las islas británicas un toque de técnica y delicadeza que puso a temblar y a trabajar al máximo a las defensas de Alemania y España. Además de Robby Keane también dijeron presente Holland, Kinsella, Harte, McAteer, el arquero Given? Se fueron muy rápído, en octavos de final. Merecían una mejor suerte.

El desparpajo

El mundo, cuando habla de Brasil, piensa en Ronaldo y Rivaldo. Ellos, por supuesto, no han defraudado. Pero en Corea-Japón 2002 el 'plus' de la selección brasileña lo ha aportado Ronaldinho Gaucho. Moreno, de pelo revuelto que intenta domar con una redecilla, un par de dientes enormes, siempre sonriente, Ronaldinho Gaucho les recuerda a los hinchas que el fútbol es, ante todo, juego, diversión, imaginación. Pero lo suyo no se queda ahí. Porque su talento innato no se ha quedado en el lucimiento personal. Ha sido muy positivo para el juego colectivo de Brasil. Abre espacios, rompe defensas cerradas con velocidad y habilidad, genera posibilidades de gol, facilita el juego colectivo de Brasil. Incluso es común verlo en la zona defensiva cuando Brasil pierde el balón. Si algo justifica que se celebren los mundiales de fútbol es poder todavía encontrar en estos torneos el sello distintivo de jugadores como Ronaldinho.

Irrespeto

Italia juega al mínimo necesario, Inglaterra y Nigeria hacen una parodia de fútbol en la mitad de la cancha porque el empate les sirve a ambos? En el fútbol moderno de las tácticas, las estrategias y los millones de dólares estos comportamientos se ven como normales. 'Acuerdos tácitos'. Sin embargo, ¿alguien piensa por un momento en los hinchas que han viajado miles de kilómetros y pagan precios escandalosos por una boleta sólo para ver esos remedos de fútbol? ¿No merecen un poco de respeto los seguidores locales que, en el caso concreto de este mundial Corea y Japón, se han desvivido por acoger de la mejor manera posible a los visitantes?

Quién entiende a los técnicos

Cesare Maldini, técnico de Paraguay, no puso a jugar al veloz Nelson 'Pipino' Cuevas ?el que le salvó el pellejo ante Eslovenia? contra la lenta y previsible defensa de Alemania. Llegó el gol alemán a dos minutos del final y ahí sí Maldini lo puso a jugar. Pretendía el lúcido estratega que en minuto y medio Cuevas hiciera lo que no habían hecho sus compañeros en 88. Camacho, el técnico de España, desmanteló el ataque ante Irlanda y cuando llegó el empate irlandés no tenía otra que esperar un milagro que le llegó: su equipo pasó a cuartos de final en la lotería desde el punto penal. Trappatoni, de Italia, puso a jugar a Del Piero a cuentagotas, se olvidó de Montella y así les fue. Púa, de Uruguay, se acordó de Diego Forlán cuando era demasiado tarde.

Algunos fracasos

La lista de fracasos individuales en esta Copa del Mundo es grande. Para comenzar, las superpromocionadas nóminas de Francia y Argentina. Pero también se fueron en deuda los paraguayos Roque Santa Cruz y José Luis Chilavert (el peor arquero de este Mundial, que mientras más insulta a sus semejantes peor tapa); los uruguayos Alvaro Recoba, Abreu y Darío Silva; el nigeriano Kanu; varios italianos, entre ellos Francesco Totti; los portugueses Figo, Rui Costa, Nuno Gómez, Couto; el polaco Olisadebe. El mundo se quedó con las ganas de disfrutar del mundial de Zidane, Verón y Figo. Quedan Ronaldo, Rivaldo, Raúl? la lista se hace cada vez más breve.

'Palmira señorial, gracias te doy'

Es el número 16 de la selección de Estados Unidos. Se llama Carlos Llamosa, nació en Palmira, Valle, y es el primer nativo de Colombia que llega a los cuartos de final de una Copa del Mundo. Lo que no pudieron hacer Asprilla, Rincón, Higuita ni el 'Pibe' Valderrama lo logró este jugador, del que tuvo noticia el público colombiano a través del álbum de figuras del mundial de Panini. Un palmireño en la élite, entre los ocho mejores de Corea-Japón 2002. Una pequeña razón para que Colombia celebre ?aunque sea eso? en este Mundial tan ajeno y lejano.



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