Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/15/1998 12:00:00 AM

NO HAY QUINTO MALO

Sin escaparse del 'funk', y alimentado nuevamente por un espíritu de fusión, Lenny Kravitz presenta su nuevo álbum '5'.

NO HAY QUINTO MALO, Sección Cultura, edición 837, Jun 15 1998 NO HAY QUINTO MALO
Lenny Kravitz es el gran reconstructor de la música en los años 90. En medio de su capacidad multiinstrumentalista se pueden encontrar trazos muy definidos del concepto melódico de los Beatles, del desgarrado y enérgico funk de Sly And The Family Stone, del virtuosismo innovador y revolucionario de Jimi Hendrix, de la solidez y perfeccionismo de Led Zeppelin o de la sutileza del inconfundible sonido Motown.
Eso es Kravitz, un mundo de amalgamas, influencia de su condición multicultural, algo de su padre judío norteamericano y de su madre oriunda de Bahamas, de su crianza en Manhattan y Brooklyn, de su formación vocal en grupos corales formales y operáticos, incluso de la mano del famoso director Zubin Metha.
En 1989 Lenny Kravitz publicó Let Love Rule, fusión de elementos sicodélicos, algo de funk y una alta dosis de sonido soul, que revitalizó en el 91 con Mama Said, propuesta rhythm and blues muy sofisticada y que contrastaría con la vitalidad roquera de su Are You Gonna Go My Way de 1993 y su variable Circus (1995) en un ámbito cercano al funk-rock.
Kravitz ha regresado con 5, un disco equilibrado que guarda las características propias de su estilo y en el que dejó de lado los equipos viejos, consolas y amplificadores modelos 60 y 70, que usaba con la idea de darle un sonido genuino a sus grabaciones, para dar paso a la alta tecnología digital. El proceso, que lo llevó a tomarse un tiempo inusual de ocho mesesde grabación, no ha sido razón para que Kravitz cambie.
En 5 el músico se aferra ante todo a la riqueza del funk, en algunos casos con todo ese aire 70, acompañado de vientos y vocales femeninos de respaldo, y que resulta impactante en temas como Live _el de apertura y el más fuerte de todos_, It's Your Life, el instrumental Straight Cold Player y Fly Away, que es mucho más funk-rock.
Kravitz ha hecho un tímido intento por involucrarse con sonidos cercanos al trip-hop en Thinking of You, If You Can_t Say No y I Belong To You, aunque al final éstas no dejan de convertirse en piezas asincopadas con algo de soul, algo de rhythm and blues, en su sello particular.
Black Velveteen es de avanzada, casi techno-rock, pero Kravitz también deja un espacio para canciones de sentimiento, profundas, y que son justamente las que cierran el álbum. Little Girl's Eyes, You_re My Flavour y el intenso Can We Find A Reason. Lenny Kravitz deja clara una vez más su habilidad como músico polifacético, multiinstrumentalista y de gran versatilidad en materia de composición con un álbum más sólido que sus anteriores. Mantenerse en lo suyo, sin arriesgar demasiado, parece a veces una buena fórmula y parece que a Kravitz le funciona bien.

EDICIÓN 1874

PORTADA

La orquesta del Titanic

Para tomar decisiones en el Consejo Nacional Electoral son necesarios 6 de los 9 votos. Cinco de esos votos ya están listos contra la posibilidad de que exista una candidatura viable de centro. La determinación del Consejo Nacional Electoral no será jurídica, sino exclusivamente política.

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com