Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 12/7/1987 12:00:00 AM

"OJOS AZULES PELO NEGRO"

Otra reveladora novela de Marguerite Duras.

"OJOS AZULES PELO NEGRO" "OJOS AZULES PELO NEGRO"
Marguerite Duras habla de su nueva novela, "Los ojos azules pelo negro" en estos términos: "Es la historia de un amor, el mayor y más terrible que me haya sido dado escribir. Lo sé. Uno sabe las cosas por sí mismo. Se trata de un amor que no nombran las novelas y que tampoco nombran aquellos que lo viven; de un sentimiento que en cierto modo no tendría aún su vocabulario, sus costumbres, sus ritos. Se trata de un amor perdido. Perdido en el sentido de perdición". Y dirigiéndose al cautivado lector (en castellano ha sido publicada por Tusquets), le dice: "Lea el libro. En cualquier caso, incluso en el de una aversión instintiva, léalo. Nosotros no tenemos nada que perder ya, ni yo de usted, ni usted de mí. Léalo todo. Lea todas las distancias que le indico, las de los pasillos escénicos que rodean la historia y la sosiegan y le liberan de ella mientras los recorre. Siga leyendo y de pronto habrá atravesado la historia misma, sus risas, su agonía, sus desiertos".
Pocas novelas tan impúdicas y sinceras como ésta, con una historia que tiene elementos comunes con otras de sus libros (deberíamos decir mejor, ¿novelas?) con estos dos personajes indecisos, atormentados, inseguros y temerosos de conocer el verdadero rostro del otro aunque, en esa habitación sin muebles y con una ventana que mira al cielo y el mar azul, que escucha los ruidos que vienen del exterior, ese hombre y esa mujer, jóvenes y atractivos, unidos por la memoria herida con la imagen de un hombre, otros hombres que tienen ojos azules y pelo negro, otras figuras que en realidad son ellos mismos con sus cuerpos agotados por las batallas cotidianas del sexo, ese hombre y esa mujer, reconocen que están agonizando.
Durante 16 noches asistimos a ese espectáculo, esa representación sustentada por las indicaciones de la autora. Se encuentran para estar cerca, mirarse, llorar, explorar sus cuerpos, y presagiar la muerte que anda cerca. A veces están desnudos. Otras, ella está cubierta por una sábana blanca y una seda negra. Nunca se dirán sus nombres, ni qué hacen, ni dónde viven, ni qué quieren del amor y la vida. Consumido por una pasión que no prefiere las mujeres, el muchacho la hará hablar sobre otros encuentros y cuando ella aparece para su cita nocturna, descubrirá en el olor que trae la presencia y el sexo del otro, la presionará para que reconstruya el deseo apagado, la hurgará síquicamente, la volteará al derecho y el revés y más tarde, cuando ella duerma sin dormir entonces acariciará su cuerpo, encontrando los moretones en los senos y los rastros de sudor y tabaco. Sádicos y masoquistas entregados a este ritual, apelan al llanto para lamer sus heridas y lavar sus dolores. Es una forma de expiación por todas las culpas, propias y ajenas. Se buscarán en la oscuridad o a las primeras luces del alba; el muchacho llegará a conocer profundamente a su amiga (contratada para que le haga compañía mientras le pasa el miedo a la muerte y la locura), pero jamás harán el amor. El fantasma, el recuerdo de ese otro con ojos azules y pelo negro estará siempre presente.
Marguerite Duras ha escrito esta historia con un lenguaje despojado de todo adorno, con palabras secas y ásperas, pero al mismo tiempo cargadas de una inmensa ternura y un erotismo que va en aumento mientras el lector reconoce las cicatrices que ostentan estos dos. Al final de la lectura queda un enorme desasosiego, un vacío y la admiración por una narradora a quien no le importa desnudarse en público.







EDICIÓN 1879

PORTADA

Gustavo Petro: ¿Esperanza o miedo?

Gustavo Petro ha sido un fenómeno electoral, pero tiene a muchos sectores del país con los pelos de punta. ¿Cómo se explica y hasta dónde puede llegar?

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com