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En video: “Si nadie nos cree ¿de qué sirve nuestra profesión?”: Jorge Ramos

El inmigrante y periodista mexicano habló en el festival Gabo en Medellin, con Rosental Alves y Maria Elvira Arango, sobre sus 30 años de carrera en Estados Unidos en los que ha entrevistado a los personajes más poderosos del mundo.


El periodista mexicano Jorge Ramos recibirá el Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabriel García Márquez.

"Los entrevistadores somos muy malos entrevistados", comienza con esta frase el periodista la charla de su recibimiento de este importante premio. Dice que los verdaderos héroes del periodismo son los que "están allá en México cerca de los peligrosos y desamparados por el Estado de Enrique Peña Nieto". 

"¿Qué hicieron en Colombia para que no los siguieran matando? algo hicieron bien que nosotros en México debemos hacer", dice el mexicano.

"Se unieron distintos periódicos y distintas cadenas con publicaciones que iban sin firma, así nos protegimos, no había a quién disparar", dice María Elvira Arango, quien junto a Rosental Alves, conversan con Ramos.

El periodista radicado en Estados Unidos dice que el Estado Mexicano no reconoce la realidad de los periodistas, quienes están en una situación de vulnerabilidad por la indiferencia del gobierno. "Nos han matado 87.000 mexicanos desde que Peña Nieto está en el poder", dice.

"Todo este baño de sangre es en nombre contra la guerra contra las drogas", dice el entrevistador brasileño.

En Estados Unidos hay veinte millones de personas que en el mes pasado utilizaron drogas. "Entonces vamos a encontrar narcotraficantes que pasan droga por la frontera y esta sea consumida en Estados Unidos. Trump tiene que darse cuenta de que la culpa es de estos consumidores", afirma el comunicador.

El nombramiento de Trump en la conferencia da pie para que en la charla se toque el tema de los ‘dreamers‘. "No hay nada peor que esa pregunta incómoda, te sudan las manos y sabes que esa es la pregunta que tienes que hacer", y luego afirma que la primera y principal función del periodismo es cuestionar el poder.

"No hubo unanimidad en el gremio periodistico americano en solidaridad contigo por el episodio con Trump, había periodistas que decían que eso no era periodismo sino activismo ¿te partió el corazón", pregunta el brasileño. "Nos dimos cuenta a lo que nos estábamos enfrentando, cuando nos dijo que los mexicanos eramos violadores y narcotraficantes estaba hablando precisamente de mi", dice Ramos, en referencia a su encontrón con el presidente de Estados Unidos. Su respuesta fue escribirle una carta.

"Publicó la carta con mi número de celular en su twitter", dice, "cambié de celular y ahora tengo uno mejor". 

"Fuimos a una conferencia de Trump donde no hubiera tantos medios. Me ayudó un equipo de millenials a buscar ese lugar en Iowa". Solo dos periodistas confrontaron al presidente, y había cien periodistas ahí. "Eso habla bien de los jóvenes".

"¿En qué momento puede uno cruzar la línea y volverse un activista político?" pregunta María Elvira Arango.

Ramos contesta que sigue siendo periodista y que su trabajo es hacer preguntas. Reitera la necesidad de cuestionar el poder. "Creo que nuestro trabajo es denunciar, hay que enfrentar a Peña Nieto, denunciar a los dictadores en Cuba y en Venezuela".

"Los ejemplos de mejores periodistas son los que enfrentan al poder", sentencia.

"Este presidente hace comentarios sexistas y racistas. Tenemos a un tipo que se burla de capacidades especiales y que se burla de agarrar a las mujeres por la vagina, ese es el tipo que está en la Casa Blanca ¿entonces solo nos toca reportear? Creo que nos toca es decir ‘no‘", dice Jorge Ramos sobre Donald Trump.

"Cuando sale el presidente Trump a insultarnos le da campo a otras personas para hacer lo mismo. En el 2044 (y esto es una conspiración de Trump) todos en Estados Unidos vamos a ser minoría, y muchos estadounidenses no quieren darse cuenta que su país no es de blancos, es un país diverso".

"¿Cómo se lucha contra esas fake news que van a una velocidad increíble?", pregunta María Elvira Arango.

"Siempre hemos tenido fake news, ustedes tuvieron a un presidente que dijo que no recibió dineros del narcotráfico, esas son fake news", Ramos da la respuesta y dice que frente a este problema solo se puede contar con buenos reporteros.

"Si nadie nos cree ¿De qué sirve nuestra profesión?", pregunta el mexicano.

Ramos dice que le gusta la idea de mudarse a las pantallas más pequeñas. "Tenemos el dilema de los dos millones de pares de ojos, si saco ese reporte por medio de facebook o twitter se verá con muchas horas antes. Estoy haciendo televisión para personas que no tienen televisión, ese es el futuro".

Hay que usar Facebook y Twitter con el mismo rigor que se tiene en la televisión, consejo que el periodista Jorge Ramos da a los asistentes.

Credibilidad.

"Hay una pérdida de credibilidad impresionante...". Y responde con que a veces hay que aceptar que los periodistas se equivocan. "A veces no nos creen porque estamos muy pegados al poder, nos equivocamos cuando vamos al bautizo del alcalde o a la boda del senador".

El mexicano prefiere ser enemigo de algún funcionario, que ser su amigo, porque así tendrá mayor credibilidad.

"Me encanta que los millenials duden absolutamente de todo, tienen esta idea de igualdad que no existía en mi generación", dice el periodista sobre su trabajo con los más jovenes.

Proceso de paz

"Prefiero verlos pelear casi hasta la muerte por televisión que dándose bala, es admirable que hayan tenido la fuerza para decir que la guerra se acabó, entiendo las diferencias. Pero en el exterior los admiramos".

Jorge Ramos afirma que Colombia es un ejemplo para el mundo por dejar el rencor y la violencia.

"Si usted fuera un estudiante de periodismo ¿cuáles serían las lineas que tienen que entender para estudiar esto?", pregunta Rosental Alves.

Ramos responde que "no hay billete". Que no se sabe cómo ganar dinero por internet. "Los más felices y exitosos no son los que se llevan más likes a la tumba. La maravilla de nuestra profesión es que vamos a ser siempre jóvenes y rebeldes". 

Ramos se pone de pie y le dice al alcalde de Medellín: "Alcalde, lo siento, pero no le puedo creer. Ese es mi mensaje a los jóvenes: que duden de la información oficial".

Y finaliza con la idea de que los periodistas están obligados a tomar partido en cuestiones de racismo, xenofobia y derechos humanos.