Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 2/15/1988 12:00:00 AM

ELDORADO VERDE

Más dólares y más jugadores en la nueva época de oro del fútbol colombiano

ELDORADO VERDE ELDORADO VERDE
Después de varios años en que el ciclismo y el boxeo se llevaron las palmas, el fútbol ha vuelto a estar de moda. Y no cualquier fútbol. El gran nível que este deporte ha alcanzado en los últimos años es tal, que muchos hablan hoy de un nuevo "dorado".
El viejo "dorado" futbolístico de los 50 pasó, desde hace mucho rato, a engrosar ese nutrido grupo de referencias históricas, no siempre afortunadas, a las que deben acudir los colombianos para preservar su salud mental. Esos años de Pederneras, Rossis y Di Stefanos entraron a formar parte del museo en el que ya reposaban ejemplares como "la Atenas suramericana", "la potencia moral", "el país de derecho" o la "vocación pacifista de los colombianos".
Lo cierto es que, después de más de 25 años de estar alejados de los estadios por culpa del pobre espectáculo, los aficionados están presenciando en la actualidad una de las mejores épocas del fútbol nacional. El resurgimiento se hizo evidente con la participación en el Suramericano Juvenil de Asunción, en el 84, cuando la selección de Marroquín sorprendió por su juego vistoso y efectivo. A partir de ese momento el nivel comenzó a subir hasta que, con el triunfo en el Suramericano Juvenil de Pereira y el tercer puesto en la Copa América (que incluyó un triunfo en Buenos Aires sobre Maradona y Cía.) el año pasado, Colombia ingresó al grupo de los grandes del continente.
Hoy por hoy las cosas han cambiado mucho. El viejo dorado de los años 50, que se nutrió exclusivamente de figuras extranjeras, dio paso al nuevo dorado, en el que los jugadores colombianos se han robado el show. Futbolistas como Carlos Valderrama -el mejor jugador suramericano en el 87 según la prensa especializada del continente-, han opacado a muchos de los extranjeros que actúan en Colombia, y han cotizado por lo alto las acciones del fútbol colombiano.
Las opiniones se encuentran divididas en cuanto a la verdadera dimensión del nuevo dorado. No es aventurado afirmar que en la actualidad el deporte es más exigente que en tiempos pasados, lo que implica que los jugadores deben tener una gran disciplina, aparte de muy buenas condiciones. Según el comentarista deportivo Jaime Ortiz, "el fútbol que se juega ahora es mejor que el del dorado. Antes había pocos goleadores mientras que hoy se ven muchos, la mayoría colombianos. Antes había muchos jugadores de segunda categoría y sólo algunas estrellas. Hoy, las estrellas son acompañadas por un grupo homogéneo de jugadores de gran cartel". Por otra parte están quienes afirman que la comparación no es posible. El comentarista antioqueño Wbeimar Muñoz, quien alcanzó a vivir el viejo dorado, afirmó a SEMANA que "la comparación es muy difícil. Antes se jugaba a un ritmo más lento y el jugador tenía más tiempo para pensar las jugadas y para lucirse. En la actualidad se juega a gran velocidad y no hay casi tiempo para pensar. Se hace énfasis en la preparación física y atlética ". Tal vez esa diferencia es la que hace posible afirmar que en la actualidad se juega mejor fútbol que antes. Si se tiene en cuenta que no es suficiente dominar bien el balón y tener condiciones técnicas sino que es imprescindible una gran condición atlética para soportar el veloz ritmo de juego, el espectáculo que se ve ahora es más completo y las condiciones necesarias para llegar a figurar entre los grandes, son más difíciles de llenar.
EL COLOR DEL DINERO
Pero, si la calidad del fútbol que se juega en Colombia es sorprendente, las cifras que se mueven en el deporte son aterradoras. Los 5 mil pesos mensuales que se ganaba Pedernera en el 49, cuando fue contratado por Millonarios, quedaron en el pasado.
En estos momentos el mercado de jugadores está en pleno furor y las transacciones que se han hecho ilustran la magnitud de las fortunas que se mueven:
- El Junior de Barranquilla vendió en 45 millones de pesos a Alex Valderrama, luego de haberlo comprado por 25 millones al Unión Magdalena.
- El Nacional ofreció 45 millones por el barranquillero Mario Coll, pero debió claudicar ante los 70 millones que pagó el América.
- El defensa Gabriel Martínez, quien fue despreciado por varios equipos durante Varios meses, le compró sus derechos deportivos al Santa Fe en 8 millones y, casi inmediatamente, se los vendió al Junior en 30.
- Es tan bueno el negocio de comprar jugadores, que el Santa Fe prefirió perder al técnico Jorge Luis Pinto antes que vender al delantero Jorge Taverna, por el que América ofreció 105 millones, para esperar a que se valorice mas.
- Y, por si lo anterior fuera poco, el Cali no sucumbió ante la oferta de 210 millones que le hizo el Nacional por el "Pibe" Valderrama, para esperar la llegada de algún empresario europeo que duplique la cifra.
Sin duda, el fútbol es un buen negocio. De lo contrario no se explica la afluencia de "dineros del narcotráfico que nutren al fútbol colombiano" de que hablara el ministro Rodrigo Lara Bonilla. No sólo es una buena forma de lavar dólares sino que si la inversión es buena, las ganancias son cuantiosas. Pero si el jugador sale un "tronco" que no vale lo invertido, no importa, sirvió para legalizar unos cuantos miles de dólares.
A pesar de que sólo los clubes están autorizados para comprar jugadores, son muchos los particulares que compran los pases de buenos futbolistas y los ponen a nombre de algún equipo, ante la perspectiva de alcanzar grandes ganancias. La mayoría de los "pases" de los grandes jugadores que militan en Colombia pertenecen a personas naturales y no a los clubes en que actúan.
El gran problema para el fútbol colombiano llegará el día en que esos dineros se acaben. Los directivos no han aprovechado la bonanza de dólares y la estructura del balompie colombiano no se ha modernizado. Son escasas las escuelas juveniles e infantiles, y las divisiones inferiores, que garantizan el surgimiento de nuevas figuras, y aseguran el futuro de los equipos, no han progresado lo necesario. De los directivos del fútbol depende que el actual dorado sea algo más que una estrella fugaz y que en algunos años no se repitan las palabras que el gran Pedernera le dijo a SEMANA hace 69 años: "He visto muy poco de buen fútbol en Colombia y si quieren tener mejor fútbol, deben organizar a los muchachos que juegan en los potreros y escalafonarlos en divisiones hasta hacerlos campeones".

EDICIÓN 1879

PORTADA

Gustavo Petro: ¿Esperanza o miedo?

Gustavo Petro ha sido un fenómeno electoral, pero tiene a muchos sectores del país con los pelos de punta. ¿Cómo se explica y hasta dónde puede llegar?

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com