obituario

El adiós a Esteban, promesa del BMX que murió en un procedimiento odontológico

La partida del joven de 15 años conmovió a los santandereanos. Recibió anestesia general y tuvo dos episodios de crisis cardiorrespiratoria.


Chechevitan, como le decían sus amigos, no le tenía miedo a la velocidad ni al peligro. Con su bicicleta era capaz de superar los obstáculos y, si se caía, rápidamente se levantaba. Una vez, en medio de la práctica de BMX, Esteban Durán Monsalve rodaba cuando se le partió el tenedor de la bicicleta. Cuenta su entrenador Carlos Grandas que fue un golpe seco, muy fuerte, pero que lejos de lamentarse, Chechevitan se levantó y se rio.

Así afrontaba las situaciones. Con 15 años, llevaba una vida alegre. Estaba lleno de sueños. Pero tenía un miedo: no le gustaban las inyecciones. Y cuando llegó la hora de la cirugía de muelas cordales, la idea de tener que someterse a la anestesia local le causó terror. Así que Esteban pidió anestesia general. 

Lo durmieron, le extrajeron las cordales, pero al final, Chechevitan no reaccionó.

Según lo que se conoce hasta el momento, presentó dos episodios de crisis cardiorrespiratoria en una clínica de Bucaramanga. Falleció en la tarde del pasado jueves 4 de junio. Su muerte consternó a los bumangueses.

“Era una amistad verdadera. Si a él le pasaba algo, me contaba; si a mí me pasaba algo, yo le contaba. Nos reíamos de todo, nos enseñamos cosas. Pensábamos que sería una amistad hasta la vejez. Soñábamos con tener un Ferrari, que lo iba a traer y que íbamos a ganar una medalla olímpica”, cuenta Dylan Díaz, uno de sus amigos más cercanos y también deportista del BMX.


Foto: Facebook de Mónica Monsalve, madre de Esteban.

La muerte de Esteban ha sido un golpe muy fuerte. "Se fue un ángel", dijo su mamá Mónica Monsalve. Esteban era su único hijo. Todos lo describen como un joven muy alegre y buena gente. A todos saludaba y, aun en las competencias, tenía amigos de los otros clubes.

Admiraba a Mariana Pajón. Una vez en un nacional de BMX en Manizales la vio y quería tomarse una foto con ella. “Hicimos de todo para poder tomarles la foto, nos colamos. Ellos recién empezaban y la admiraban mucho. Él era un loco, muy chévere y humilde”, recuerda Jorge Díaz, el papá de Dylan.

El deporte no solo unía a los niños, sino a los papás. Cada mes tenían un viaje para competir, primero en los departamentales y después en los nacionales de BMX. Así que, además de entrenar dos horas diarias de lunes a sábado, viajaban.

Por eso, fue especialmente conmovedor el entierro de Esteban el pasado sábado. Sus amigos del Club Deportivo Hormigueros BMX le hicieron una calle de honor con bicicletas. Separados para seguir las normas de bioseguridad por la pandemia, elevaron bombas blancas y le dieron el último adiós.

A Esteban le decían ‘el Holandés‘, porque él mismo quiso que así fuera cuando competía. Admiraba a Niek Kimmann, campeón mundial de la élite. “En sus vacaciones había visitado Holanda, porque el profe Álex (su antiguo entrenador) vive allá. Se trajo una camisa de Holanda y hablaba mucho de ese país, así que en una carrera le dijo al ‘speaker‘ (narrador de carreras) que lo llamara ‘el Holandés‘ ”, dice Jorge Díaz.

Tras su muerte, Kimman envió un mensaje de condolencias. Sabía que era uno de sus ídolos y supo de su fallecimiento. "Les mando mucha fortaleza a sus amigos y a su familia", dijo a través de un video.

Esteban empezó a practicar BMX hace cuatro años. Carlos, su entrenador, asegura que su evolución era muy buena. Estaba en la categoría novatos 15 y 16 años. “Empezó con carreras municipales y departamentales en los primeros años. Después, en 2019, pasó a correr por Santander en las válidas nacionales. Siempre lo ponía en categorías más avanzadas para exigirle más”, asegura Carol Tatiana Arias Gutiérrez, presidenta del Club Deportivo Hormigueros BMX.

Esteban Durán era un joven con un futuro prometedor en el BMX. El gobernador de Santander, el Instituto de Deportes de Santander y la Federación Colombiana de Ciclismo lamentaron su fallecimiento.